Pasan las votaciones y el camino se ralentiza rumbo a la elección del próximo Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En medio de este escenario de disenso, aparece un perfil que pareciera representar lo opuesto para ciertos sectores.
La nueva candidata para la ONU es musulmana, de ascendencia palestina y con distinciones israelíes
La emiratí Lana Nusseibeh se postula en medio de la incertidumbre y el estancamiento en las votaciones con los nombres previos. Cuál es el escenario actual del argentino Grossi.

Lana Nusseibeh, ministra de Estado de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), oficializó este jueves su candidatura para suceder a Antonio Guterres en las Naciones Unidas desde 2027.

La diplomática ocupó cargos de relevancia multilateral, incluyendo el de embajadora y representante permanente de los EAU ante las Naciones Unidas (septiembre de 2013-2024), donde ejerció la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad en dos ocasiones. También fue vicepresidenta de la Asamblea General y presidenta de la Junta Ejecutiva de la ONU Mujeres.
En plano personal destacan los elementos más relevantes a primera impresión. Nusseibeh es una mujer árabe, musulmán suní y es nieta de Anwar Nusseibeh, un destacado político y diplomático palestino que ocupó diversos cargos ministeriales en el gobierno de Jordania. Este perfil marcaría una dirección parcial si se ignorara no sólo el rol de EAU, sino también su perfil académico.

La emiratí cuenta con Licenciatura y Maestría en Historia por el Queens' College de la Universidad de Cambridge, sumando una Maestría con distinción en Estudios sobre Israel y la Diáspora Judía (Israeli and Jewish Diaspora Studies) por la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS), de la Universidad de Londres.
“Me postulo para Secretario General porque creo que este es un momento para actuar con mayor urgencia: actuar antes, reunir a las personas a pesar de las diferencias, y avanzar el trabajo hasta que produzca resultados concretos”, manifestó en su primera aparición como candidata.
La dinastía Nusseibeh
Como factor extra, en bases de genealogías documentadas de la dinastía Nusseibeh, que abarcan archivos otomanos e historia palestina, Lana pertenece a esta.
Los Nusseibeh son una de las dinastías familiares árabes más antiguas e históricas de Jerusalén, cuyos orígenes se remontan a la tribu Khazraj. Esta familia es históricamente reconocida por ostentar durante siglos la custodia de las llaves de la Iglesia del Santo Sepulcro en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
El Consejo de Seguridad e Israel
Nusseibeh aparece como una nueva opción que fue promovida por el propio gobierno de EAU, pero que ya cuenta con aval estadounidense e israelí, este último clave por las gestiones de Medio Oriente.
Con un paso concreto en la firma de los Acuerdos de Abraham y ejemplos plasmados en las actuales disputas del estrecho de Hormuz, os EAU promueven una arquitectura de seguridad regional integrada con participación de EE. UU. e Israel para proteger las rutas de navegación marítima en el Golfo Pérsico y el mar Rojo.

A diferencia de figuras como el argentino Rafael Grossi, Lana emerge desde el centro de la representación de un país y su rol actual no se omite de la negociación.
El principal catalizador geopolítico de la alineación entre los EAU e Israel ha sido la percepción compartida de amenaza frente a las actividades e influencia regional de Irán y sus redes de aliados no estatales.
Si justamente Grossi contaba con el peso de liderar Organismo Internacional de Energía Atómica y sentarse a discutir con ambas partes durante la que inicialmente era una guerra por el desarrollo de armas nucleares, la figura de la emiratí podría ser aún disuasoria, contemplando el peso de los representantes que aparecen desde atrás.
El estado de la votación
Mientras que candidatos como Rebeca Grynspan y Rafael Grossi, los hasta ahora más firmes, han participado en las votaciones informales del Consejo de Seguridad alineándose con la norma de rotación regional orientada hacia América Latina y el Caribe, la postulación de Lana Nusseibeh introduce una alternativa respaldada por la diplomacia de Medio Oriente.

El factor decisivo para cualquier aspirante continúa siendo evitar el veto directo de cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: EE. UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido.
En dicho plano, el argentino ha acumulado votos favorables, pero ha enfrentado resistencia y votos negativos, con posibles vetos de miembros permanentes, en las votaciones del Consejo de Seguridad.
En el caso de Grynspan, la costarricense ha sufrido modificaciones puntuales en los apoyos y votos de desestímulo de algunos miembros a medida que avanzan las rondas.
La tardía postulación de Nusseibeh podría convertirse en solución para la falta de acuerdos ante el peso de los postulantes o acelerar la decisión en la séptima votación informal.








