El próximo 31 de diciembre António Guterres deberá dejar su cargo como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A poco más de dos meses, las discusiones aún se mantienen abiertas en el Consejo de Seguridad.
¿Qué puede pasar si la ONU no acuerda un nuevo secretario general antes de diciembre?
El Consejo de Seguridad atraviesa una compleja discusión sobre el sucesor de Guterres. La fecha límite del 31 de diciembre pone presión a las negociaciones.


En esta ocasión la mirada posee dos particulares énfasis que ensalzan la cobertura. Por el lado de Argentina hay interés potenciado al contar con Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, como uno de los candidatos. A nivel general, el proceso de sucesión llega en plena reestructuración geopolítica.
Dicha conflictividad, que se expande en diferentes direcciones, deriva en una concreta ausencia de consenso de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad para definir la próxima máxima autoridad de las Naciones Unidas.
Si bien no se trata de una simple coordinación, la fecha mete presión y plantea un escenario inédito desde 1945: llegar a la instancia de cambio sin un sucesor definido.
Los cinco miembros permanentes
El Consejo de Seguridad de la ONU es el órgano principal de las Naciones Unidas encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales. Posee cinco miembros permanentes (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido) y 10 países elegidos por la Asamblea General por períodos de dos años.
¿Qué pasa si la ONU no acuerda un nuevo secretario general?
Concretamente, la Carta de las Naciones Unidas no cuenta con un manual específico para un escenario sin Secretario General definido, pero sí pequeños antecedentes y algunas posibilidades menos conflictivas.
A pesar de que funcionarios de peso como Donald Trump o incluso candidatos como el propio Grossi han cuestionado el rol de la ONU o puesto como prioridad mejorar su eficiencia, en mayor y menor medida cada uno, a casi ninguno de los miembros les convendría un estado de acefalía.

Sin hoja de ruta directa, surgen algunas posibles soluciones en caso de que para el 1 de enero de 2027 no haya nombre sin veto y con las aprobaciones requeridas.
El Consejo de Seguridad podría recomendar y la Asamblea General aprobar a un Secretario General interino, como ocurrió en 1961 tras la muerte de Dag Hammarskjöld con U Thant. No obstante, esto también requiere el acuerdo de los cinco miembros permanentes.

También se puede optar por figuras de consenso que no hayan estado en el centro de la pugna inicial o recomendar a alguien por un lapso menor para ganar tiempo en la negociación.
La puja entre potencias o la quita de poder de cuatro de los permanentes ante uno en concreto podría plasmarse si se repite un escenario similar al de 1950, cuando ante un bloqueo por el candidato Trygve Lie, la Asamblea General intentó extender el mandato del secretario sin recomendación formal del Consejo.
¿Cómo fueron los procesos previos?
En 1945 entró en vigor la Carta de las Naciones Unidas y nació la ONU, que durante sus primeros días de vida fue administrada por la Comisión Preparatoria de la ONU bajo la dirección de su Secretario Ejecutivo Gladwyn Jebb.
En su segunda reunión de la historia, la Asamblea General facultó a Jebb para ejercer las funciones del Secretario General hasta que se nombrara a un Secretario General permanente.
Este último paso se dio sin la recomendación del Consejo de Seguridad, pero con el detalle de tratarse de la primera vez. Jebb se desempeñó como "Secretario General Interino" hasta el nombramiento de Trygve Lie el 1 de febrero de 1946.
En 1950 se dio el caso en el que la Asamblea General actuó unilateralmente para prorrogar el mandato vigente de Lie por tres años más, debido a que el Consejo de Seguridad no pudo nombrar un sucesor para Lie ni renovarle el mandato a tiempo. Sin esta medida, el mandato de Lie habría finalizado el 31 de enero de 1951.
En 1961 Hammarskjöld murió en un accidente aéreo en Rhodesia del Norte, actualmente Zambia. Desde este momento hasta el nombramiento de Thant 46 días después, la ONU estuvo liderada oficialmente por los subsecretarios generales existentes, quienes mantuvieron la toma de decisiones sobre sus propias esferas de competencia. Esta pudo ser una de las opciones si no se acuerda en 2026.
La mesa se modificó levemente en 1998 cuando la Asamblea General aprobó una resolución mediante la cual se creó el cargo de Vicesecretario General. Esto le otorga al Vicesecretario General la función de oficial a cargo durante cualquier período de ausencia del Secretario General y, al hacerlo, ofrece la posibilidad de que un funcionario nombrado fuera de un proceso oficial de selección de Secretario General ejerza la totalidad de las facultades del cargo.








