Este viernes se realizó el acto de apertura de una nueva edición del Modelo de Naciones Unidas (ONU) en la Legislatura de Santa Fe. La iniciativa, organizada por Espacios Educativos, reúne a 80 jóvenes para debatir problemáticas globales y elaborar propuestas. La participación es gratuita y está destinada a personas de entre 16 y 21 años de la ciudad y sus alrededores.
Modelo ONU en Santa Fe: 80 jóvenes ponen el foco en la salud mental y el futuro del trabajo
La iniciativa organizada por Espacios Educativos tuvo su acto de apertura este viernes en la Legislatura provincial y propone debatir problemáticas globales, representar a distintos países y elaborar propuestas a través del diálogo.

En diálogo con CyD Noticias, Leonardo Simoniello, coordinador de Espacios Educativos, explicó que la propuesta busca fomentar el intercambio de ideas y la convivencia con distintas perspectivas. “En estos espacios de debate, el debate en sí mismo genera un pensamiento crítico diferente”, sostuvo.
El referente también expresó su preocupación por la circulación de discursos agresivos y de odio, una problemática que atraviesa a la sociedad y alcanza a los jóvenes, incluso a través de las redes sociales. Frente a este escenario, defendió la importancia de generar espacios de formación y diálogo.

“Somos de los que piensan que la juventud para nada está perdida. Creemos que los adultos debemos interpelarnos sobre cuáles son los espacios de calidad que abrimos”, afirmó Simoniello.
La actividad se desarrolla en la Cámara de Diputados, un ámbito que permite a los participantes acercarse al funcionamiento de las instituciones. Para el coordinador, el entorno también contribuye a que comprendan la responsabilidad que implica intervenir en debates públicos.
Los ejes de esta edición
Por su parte, Chiara Rostagno, coordinadora del proyecto, señaló que los 80 participantes realizaron tres capacitaciones previas en la sede de Espacios Educativos. Allí estudiaron los temas previstos y trabajaron habilidades vinculadas con la argumentación, la expresión oral y la escucha.
“Hay que animarse, hay que saber hablar y escucharse”, remarcó Rostagno, quien destacó que la participación requiere tanto defender una postura como prestar atención a los argumentos de los demás.
Para esta edición se eligieron dos ejes principales. El primero es la crisis de salud mental, con especial atención a su impacto entre los jóvenes, la influencia de la tecnología y el papel de los vínculos sociales. También se analizarán posibles respuestas desde la cooperación internacional.

El segundo tema aborda los cambios tecnológicos y sus consecuencias sobre el empleo. La intención es que los participantes investiguen cómo la inteligencia artificial puede transformar el mercado laboral y construyan sus propios argumentos a partir de información.
En ese sentido, Rostagno destacó la importancia de que los jóvenes puedan “salir de los discursos simplistas de redes sociales” para profundizar en cuestiones que afectan tanto a la sociedad como a sus propias perspectivas de futuro.
Cómo se organizan los debates
Cada participante tiene un país asignado y debe investigar su posición para defenderla durante las sesiones. Además, los jóvenes asumen diferentes funciones: algunos integran la prensa, mientras que otros se desempeñan como autoridades encargadas de coordinar los intercambios.
El trabajo se divide en dos órganos: la Asamblea General, que funciona en el recinto legislativo, y el Consejo Económico y Social. Cada espacio aborda uno de los temas seleccionados para esta edición, mediante una dinámica que busca reproducir el funcionamiento de los organismos internacionales.
La actividad no se limita al intercambio de opiniones. Los participantes deben redactar proyectos y someterlos a votación para explorar posibles respuestas a los problemas discutidos. “Buscamos llegar a algo más, no buscamos solo hablarlo, sino ver cómo podemos llevarlo a acciones concretas”, explicó Rostagno.

La mirada de los jóvenes
Sebastián Gaggiamo, de 17 años, participa como representante de Estados Unidos. En las ediciones anteriores representó a Rusia, en 2024, y a China, el año pasado. Según explicó, la experiencia le permite analizar la situación internacional y reflexionar sobre el futuro de su generación.
“Creo que los jóvenes tienen un gran poder y una gran responsabilidad de poder dirigir el mundo y que se necesitan escuchar sus voces para poder realmente decidir su propio futuro”, expresó el estudiante.
En el debate sobre salud mental, Gaggiamo planteó que uno de los principales desafíos es ampliar la inversión en atención y formación de profesionales. Según señaló, la falta de recursos humanos limita el acceso a los servicios, por lo que consideró fundamental preparar a más especialistas.
Sobre la inteligencia artificial, el joven defendió su desarrollo, aunque advirtió sobre los riesgos de utilizarla sin criterios adecuados. “Se debe invertir en la inteligencia artificial y se debe poder aplicar responsablemente, porque si se aplica sin más puede generar muchos daños”, cerró.










