El tránsito en el estrecho de Ormuz se redujo a siete buques en 24 horas, según reportes de agencias internacionales, a partir de los datos de seguimiento de compañías especializadas que monitorizan el paso marítimo; la cifra contrasta con los cerca de 140 buques habituales y refleja una paralización del tráfico marítimo, en medio del alto al fuego en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz sigue restringido pese a la tregua entre Estados Unidos e Irán
El tráfico cayó por debajo del 10% de lo habitual. Solo siete buques cruzaron en las últimas 24 horas frente a los aproximadamente 140 habituales, según datos de seguimiento relevados por agencias internacionales.

El tránsito por la vía mostró una caída abrupta en las últimas 24 horas, según registros citados por Kpler, Lloyd’s List Intelligence y Signal Ocean, que reportaron siete buques —un petrolero de productos y seis graneleros— frente a los volúmenes habituales, y ubicaron la situación como un estrecho prácticamente paralizado.

La reducción del tránsito ocurre pese al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, y según Forbes el flujo quedó por debajo del 10% de lo normal; Irán reafirmó control sobre las rutas y advirtió a los buques que se mantuvieran dentro de sus aguas territoriales, lo que contribuye a que Ormuz siga prácticamente paralizado.
Plataformas como MarineTraffic y Pole Star Global mostraron además que un buque cisterna de productos químicos con destino a India tenía previsto cruzar el estrecho, según los mismos datos de seguimiento, mientras que empresas de inteligencia en riesgos advierten que la acumulación de tráfico no se resolverá de inmediato.
Desvíos por la isla de Larak
Irán ordenó que los buques naveguen por aguas iraníes alrededor de la isla de Larak para evitar el riesgo de minas en las rutas habituales del estrecho, informó la agencia Tasnim, y según esa instrucción los barcos deben entrar al estrecho al norte de Larak y salir justo al sur de la isla hasta nuevo aviso.

La orden, según Tasnim, se coordinó con la armada de la Guardia Revolucionaria Islámica, que impuso la nueva pauta de tránsito en la zona, y los datos de seguimiento muestran que algunos buques ya adoptaron la ruta inusual alrededor de Larak para salir del Golfo.
Las recomendaciones y restricciones redujo el tránsito efectivo por el estrecho, según el rastreo de buques, y la combinación de desvíos y advertencias contribuye a que el paso se mantenga paralizado respecto a los volúmenes habituales.
Impacto en la cadena marítima
La paralización del tránsito por Ormuz dejó cientos de petroleros y otros buques varados en el Golfo Pérsico desde el inicio de la guerra con Irán, lo que, según Forbes, redujo el suministro mundial de petróleo en un 20% y provocó interrupciones significativas en la cadena de suministro.

La empresa británica de seguridad marítima Ambrey advirtió que persisten riesgos para buques no autorizados por Irán, en particular afiliados a Israel y Estados Unidos, y señaló que incluso buques con aparente autorización fue obligados a regresar a mitad del tránsito, según reportes citados.
Torbjörn Soltvedt, de Verisk Maplecroft, declaró que la mayoría de las navieras probablemente mantendrán la cautela y que "dos semanas no serán suficientes para resolver la acumulación de tráfico, incluso si se produce un aumento significativo", una advertencia que refuerza la expectativa de que Ormuz siga con tránsito reducido.
Algunas informaciones señalaron la posibilidad de un peaje por el paso —con cifras mencionadas en reportes alrededor de 2 millones de dólares—, y según registros algunos buques optaron por la ruta alrededor de Larak; la compañía del cisterna Pine Gas, dijo su director General Sohan Lal a Reuters que no pagó peaje y que el buque no fue abordado por la IRGC.
La Organización Marítima Internacional indicó que no existe un acuerdo internacional que permita imponer peajes en estrechos internacionales y advirtió sobre las implicaciones de tal medida, mientras que en Irán se mencionó la posibilidad de exigir pagos en criptomonedas para mantener control, según declaraciones recogidas por el Financial Times.
En el estado actual, y según las plataformas de seguimiento y los informes citados por Reuters y Forbes México, el estrecho de Ormuz sigue prácticamente paralizado, con el tránsito reducido a siete buques en 24 horas frente a los habituales, lo que mantiene presiones sobre el flujo comercial y las rutas energéticas.










