El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó el miércoles tres días de luto nacional luego de la colisión de dos trenes de alta velocidad, ocurrida esta mañana en el centro de España, que hasta el momento dejó 68 personas muertas, y se comprometió a realizar una investigación exhaustiva sobre la causa de la tragedia.
España declaró tres días de luto nacional por colisión de trenes de alta velocidad
Pedro Sánchez decretó tres días de luto tras el impacto ferroviario en Toledo. El gobierno investigará las causas y prometió asistencia a las familias.


Al hablar en un puesto de comando de emergencia cerca del lugar del accidente, en la provincia de Toledo, Sánchez indicó que el Gobierno investigará las circunstancias que rodearon la colisión y tomará medidas firmes si se encuentran negligencias o fallas en los sistemas de seguridad ferroviaria.
"Llegaremos hasta el fondo de esto", señaló Sánchez, y subrayó que cualquier negligencia saldrá a la luz y cualquier falla en los sistemas de seguridad se abordará con determinación.

Sánchez afirmó que "toda España está de luto" luego de la tragedia, y destacó que la prioridad inmediata del Gobierno es asistir a las víctimas y sus familias, rescatar a la mayor cantidad posible de sobrevivientes y brindar apoyo médico y psicológico a los afectados.
Sánchez también expresó sus condolencias a las familias de las víctimas e indicó que todo el país está de luto.
El accidente ocurrió esta mañana en la provincia de Toledo, a unos 120 kilómetros al sur de Madrid, cuando un tren de alta velocidad de Renfe embistió por detrás a un tren detenido de Iryo en la línea ferroviaria Madrid-Sevilla.
De acuerdo con Emiliano García-Page, presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, la cifra de muertos ascendió a 68, mientras que decenas de personas resultaron heridas.
Son al menos 68 los muertos tras el choque de trenes de alta velocidad
Al menos 68 personas murieron, 58 resultaron heridas y 15 permanecen en estado crítico tras registrarse el miércoles cerca de Toledo un choque de trenes de alta velocidad en los que viajaban más de 500 personas, según información actualizada por el gobierno regional de Castilla La Mancha, España.

Se trata del segundo accidente de trenes de alta velocidad en 1o meses, desde que el 18 de enero colisionaron dos formaciones, el Iryo 6189 y el Alvia 2384 en Adamuz, provincia española de Córdoba, con un saldo de 46 personas fallecidos y 292 heridos.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto nacional por la colisión de trenes y se comprometió a realizar una investigación exhaustiva sobre la causa de la tragedia.

Los primeros indicios -según Protección Civil- apuntan que el tren Iryo estaba detenido en la vía por motivos que se desconocen y el tren AVE lo golpeó por detrás, lo que provocó la caída de los vagones por un terraplén.
La portavoz de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, informó a TVE de que en el tren AVE de Renfe 2080 iban 397 pasajeros y en el Iryo 6076, 148 viajeros








