La tensión entre los gobierno de Estados Unidos y España escaló otro peldaño, luego de que la administración de Donald Trump anunciara una marcha atrás de Pedro Sánchez a su negativa de acompañar los ataques a Irán, que poco después fue desmentida por Madrid.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, rechazó "tajantemente" que el país vaya a participar en una cooperación militar con los Estados Unidos, contradiciendo de forma directa las afirmaciones previas de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Mirá también
La vocera de Trump dijo que avanzó en Irán por "presentimiento" de ataques previosLeavitt había asegurado durante su rueda de prensa matutina que España había escuchado "fuerte y claro" el mensaje de Trump de ayer, en el que dijo que cortaría las relaciones comerciales, y se había mostrado "de acuerdo en cooperar militarmente en las últimas horas".
"No a la guerra"
Sin embargo, la respuesta fue inmediata para desmentir esos dichos. En un mensaje desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez subrayó que nadie sabe con certeza qué pasará a partir de ahora y que ni siquiera están claros los objetivos de Estados Unidos e Israel, pero reconoció que hay que estar preparados ante la posibilidad de que sea una guerra larga, con numerosas bajas y con consecuencias económicas graves.
Tras expresar la solidaridad de España con los países atacados por Irán, resumió la posición del Ejecutivo español "en cuatro palabras": "No a la guerra", el lema que se popularizó con la guerra de Irak de 2003.
Se refirió en concreto a aquel conflicto "que en teoría se dijo entonces se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global" pero que, ha advertido, "produjo el efecto contrario", con un aumento del terrorismo yihadista, crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental e incremento de los precios de la energía y del coste de la vida.
"Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces: un mundo más inseguro", sentenció en su declaración institucional sin preguntas desde el Palacio de la Moncloa para explicar la situación generada por la escalada bélica a raíz de los bombardeos de EE. UU. e Israel sobre Irán.
Contexto
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, había explicado días antes la posición oficial del país ante la ofensiva liderada por la administración de Trump contra el régimen iraní.
Ante esa negativa, el presidente norteamericano amenazó con imponer un embargo comercial contra España como represalia por su falta de apoyo en la campaña militar.
Frente a la advertencia, la Comisión Europea manifestó que está preparada para actuar y salvaguardar los intereses de la Unión Europea frente a posibles sanciones estadounidenses.