El presidente de Perú, José María Balcázar, anunció la paralización del contrato de compra de cazas F-16 con Estados Unidos, lo que provocó las renuncias del ministro de Defensa y del canciller y un reclamo diplomático de Washington a un país situado en el centro de la disputa geopolítica entre EE. UU. y China en América Latina.
Polémica en Perú por la compra de aviones F-16 decanta en renuncias
La paralización del contrato de adquisición con Washington fue tomada por el presidente Balcazar y desembocó en las renuncias del Canciller y el Ministro de Defensa.

El titular de Defensa, Carlos Díaz Dañino, presentó su renuncia indicando discrepancia con la decisión presidencial y advirtiendo que la medida podría comprometer los intereses del país, con críticas internas sobre la gestión del proceso de compra de aviones y sobre la transparencia del contrato.

El ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, también renunció y acusó al presidente Balcázar de haber mentido al país respecto a la firma del contrato, señalando que obligaciones de pago inminentes que, de no cumplirse, podrían provocar penalidades o reclamos.
La paralización del proceso, que tenía a Lockheed Martin como oferente del F-16 Block 70, generó además presiones de gremios militares en retiro y cuestionamientos públicos sobre la conveniencia del modelo elegido frente a otras ofertas en juego.
Causas internas y críticas políticas
Voces del oficialismo y de la oposición señalaron que el anuncio presidencial sobre la compra y su postergación dañaron la credibilidad del país, con críticas que apuntaron al manejo del contrato y a la comunicación del Ejecutivo.

El expresidente José Jerí sostuvo que Balcázar no debió esperar hasta el día de la firma del contrato y afirmó que la decisión lesiona la imagen internacional y falta al respeto a un socio estratégico.
Ernesto Álvarez, ex primer ministro, afirmó que existió un supuesto principio de acuerdo y que el cronograma fue acordado con el Departamento de Estado y la empresa, y que la ruptura del acuerdo tendrá consecuencias en tecnología y cooperación.
Medios locales informaron que el proceso compitió entre el F-16, el Gripen sueco y el Rafale francés, y que el expediente fue declarado secreto en etapas previas, lo que alimentó cuestionamientos sobre la exclusión de oferentes.
Reacción internacional y conflicto geopolítico
El embajador de Estados Unidos en Lima, Bernie Navarro, respondió con un fuerte reclamo diplomático y advirtió que utilizará todas las herramientas disponibles para proteger los intereses de Washington si el acuerdo no se respeta.

Analistas señalaron que la decisión afecta el equilibrio que Perú intenta mantener entre China, su principal socio comercial, y Estados Unidos; en ese escenario la disputa geopolítica en América Latina se vuelve un factor central.
Martín Cassinelli, del Atlantic Council, indicó que el problema mayor es el debilitamiento de la institución presidencial en Perú y que la baja legitimidad del mandatario interino complica decisiones con implicancias diplomáticas.
En el plano institucional, De Zela advirtió sobre pagos y penalidades pendientes; el estado actual es que la compra permanece paralizada hasta el próximo gobierno, con consecuencias diplomáticas y riesgos económicos para el país.








