La princesa Astrid de Noruega murió este viernes 11 de septiembre a los 94 años, según confirmó oficialmente la Casa Real. Su fallecimiento se produjo apenas dos días después del funeral de su hermano, el rey Harald V, a quien había acompañado en sus últimos días y cuya despedida fue su última aparición pública.
Murió la princesa de Noruega a los 94 años, dos días después del funeral de su hermano
Astrid había acompañado de cerca los últimos años de su hermano y tuvo un destacado rol institucional durante décadas, especialmente por su compromiso con las personas más vulnerables.

Astrid fue una figura de referencia para la Familia Real noruega durante décadas. Tras la muerte de su madre, la princesa heredera Märtha, asumió con apenas 22 años el rol de primera dama y acompañó a la institución en numerosos actos oficiales.

Un nuevo golpe para la Familia Real
La muerte de Astrid ocurre en un momento de profundo duelo para la monarquía noruega. Su hermano Harald V había fallecido el 28 de agosto a los 89 años, después de más de 35 años en el trono, y su funeral se realizó esta semana en Oslo.
La princesa había participado de las ceremonias de despedida del monarca. Su presencia en esos actos se convirtió en su última aparición pública antes de su fallecimiento.

Tras conocerse la noticia, el rey Haakon VIII expresó su tristeza y destacó la importancia que Astrid tuvo para la familia. También ordenó que las banderas del Palacio Real fueran colocadas a media asta este viernes y durante el día de su funeral.
El papel que asumió desde los 22 años
Astrid nació el 12 de febrero de 1932. En 1954, tras la muerte de su madre, pasó a ocupar un lugar central en las actividades públicas de la Casa Real. Durante 14 años, hasta 1968, fue la principal representante femenina de la institución y acompañó a su padre, el rey Olav V, en distintos compromisos.
A lo largo de su vida mantuvo una participación activa en diferentes actividades oficiales y estuvo especialmente vinculada con iniciativas relacionadas con personas en situaciones de vulnerabilidad.

En el mensaje difundido tras su muerte, Haakon VIII recordó esa faceta y destacó su compromiso, su cercanía y su sentido del humor. También señaló que Astrid fue una fuente importante de apoyo para Harald y para las siguientes generaciones de la familia.
Una figura cercana dentro de la monarquía
La princesa Astrid mantuvo durante décadas una relación cercana con los integrantes de la Familia Real y continuó representando a la institución incluso en los últimos años de su vida.
Su familia también difundió un mensaje de despedida en el que recordó su presencia constante, su cariño y el acompañamiento que brindó tanto a sus hijos como a otros integrantes de la familia.
Astrid se casó en 1961 con Johan Martin Ferner, con quien tuvo cinco hijos. Él murió en 2015.
Su trayectoria quedó marcada por una larga dedicación a la monarquía noruega, primero como representante principal de la familia y posteriormente a través de distintas actividades institucionales.
Banderas a media asta y funeral de Estado
La Casa Real noruega informó que las banderas del Palacio Real permanecerán a media asta este viernes y volverán a colocarse de esa manera el día del funeral de Astrid. El Gobierno también dispuso el izamiento a media asta en los organismos estatales durante la jornada.
El Gobierno noruego destacó su extensa trayectoria y agradeció públicamente el servicio que brindó al país durante décadas. Además, confirmó que Astrid tendrá un funeral a cargo del Estado, de acuerdo con lo acordado con su familia.
Con su fallecimiento, la Familia Real noruega despide a una de las figuras que durante más tiempo estuvo vinculada a la institución y que atravesó distintas etapas de la monarquía hasta sus últimos años.









