Un acto de reflejos y sangre fría convirtió a un vecino de Contagem en protagonista de un rescate que ya recorre las redes. Un barbero frenó un auto en marcha que había comenzado a descender por una pendiente, con dos niños en su interior, y evitó lo que podía terminar en tragedia.
Según se observa en las imágenes captadas por cámaras de seguridad, el vehículo empezó a moverse cuesta abajo mientras la madre estaba fuera del coche. En cuestión de segundos, el auto tomó velocidad y avanzó sin conductor, con los chicos adentro.
En ese momento, el peluquero -que, de acuerdo al relato, acababa de atender al hijo mayor- salió corriendo y tomó una decisión límite: se lanzó por la ventana del vehículo para alcanzar el freno de mano y detenerlo.
La maniobra logró su objetivo: el auto se frenó y el susto no pasó a mayores. Pese a la tensión del episodio, no hubo personas heridas y el hecho quedó como una escena de película que reabrió el debate sobre seguridad y prevención en vehículos detenidos en pendientes.