Brasil generó empleo con su reforma laboral de 2017 mientras la Argentina perdió puestos y productividad
Así lo expone un informe del Ieral. A pesar de que ambos países compartían problemas estructurales -economías cerradas, alta presión tributaria y regulaciones excesivas- el vecino país mejoró con la nueva norma y la contención del gasto.
El vecino país transitó una reforma laboral que benefició la "economías de Lula".
Brasil superó el estancamiento mediante una reforma laboral en 2017 y mayor disciplina fiscal, logrando un crecimiento superior al de Argentina. Estos cambios otorgaron flexibilidad laboral, redujeron la litigiosidad e impulsaron la productividad y el empleo formal. Así lo expone un análisis de Jorge Vasconcelos.
Según el economista de la Fundación Mediterránea, la reforma laboral de 2017 transformó profundamente el mercado de trabajo en Brasil al flexibilizar las normas de contratación y priorizar la negociación directa entre las partes sobre la legislación rígida que existía desde 1943, bajo presidencia de Getulio Vargas.
Jorge Vasconcelos, economista del Ieral/Fundación Mediterránea.
Los cambios principales que introdujo la reforma en el vecino país con esta reforma son:
• Supremacía de la negociación: La reforma traspasó la definición de 15 puntos clave (que antes regulaba el Estado bajo la "Consolidación de las Leyes del Trabajo") a la negociación colectiva o individual. Esto significa que las condiciones de contratación y despido ahora se definen principalmente mediante acuerdos y convenios, alejándolas de la interferencia de la Justicia del Trabajo.
• Mayor flexibilidad: Se habilitó una mayor diversidad en las condiciones laborales, permitiendo negociar aspectos como la jornada de trabajo, la segmentación de las vacaciones, los intervalos entre jornadas y la participación en las ganancias.
• Nuevas modalidades: Se crearon nuevas formas de contratación, como el empleo a tiempo parcial y el trabajo intermitente, y se facilitó la creación de "bancos de horas".
• Freno a la litigiosidad: Se incluyeron cláusulas para penalizar las demandas laborales de "mala fe", con el objetivo de acotar la llamada "industria del juicio".
Resultados económicos
En el análisis de Vasconcelos se destaca que los cambios tuvieron un impacto positivo tangible con la creación de empleo en Brasil en el sector privado, a buen ritmo, diferenciando su trayectoria de la de Argentina, a pesar de que ambos países comparten problemas estructurales similares como el proteccionismo y la alta carga tributaria.
La dinámica del empleo privado tuvo mayor impacto en Brasil durante la pandemia.
Un estudio del FMI destaca que la reforma impulsó un aumento significativo de la productividad (especialmente en sectores intensivos en mano de obra) y redujo la litigiosidad.
Tomando como base 100 a diciembre de 2016, el índice de empleo privado en Brasil muestra una tendencia ascendente constante, proyectándose hasta 114,6 para 2025. En contraste, destaca el estudio, Argentina -con la legislación vigente que avala la CGT- se ha mantenido estancada, terminando el período prácticamente en el mismo punto de partida (100,1).
Después de la del 2018, el crecimiento en Brasil -con reforma laboral- fue consistente./Ieral
Además, la reforma incidió en la productividad media del trabajo. Mientras Brasil logró aumentarla a 106,3 (base 2016), Argentina sufrió una caída drástica, descendiendo a 87,5 para 2024.
La reforma tributaria
Por otra parte, mientras que en la Argentina la reforma tributaria ha quedado relegada en la conversación pública y la baja de Ganancias fue retirada del proyecto oficial que por estas horas se trata en el Congreso, en Brasil forma parte de un ecosistema que ayudó a generar divisas, bajar la carga impositiva y generar empleo.
Según cita Vasconcelos, el cambio central consiste en eliminar varios impuestos distorsivos de distintas jurisdicciones (incluyendo un símil al de Ingresos Brutos) para unificarlos en un solo IVA nacional. Aunque la alícuota de este nuevo impuesto pueda parecer elevada, el análisis sugiere que generará un círculo virtuoso.
Entre las ventajas menciona la eficiencia en la inversión: permitirá una mejor asignación de los recursos destinados a la inversión; reducción de costos: se espera una baja en los insumos y bienes intermedios de producción local y formalización: al simplificar el sistema, se generan mayores incentivos para la formalización de la economía.