"Toda reforma tributaria debe ser gradual, no sirve hacerla de shock"
Es la postura del tributarista rosarino Jorge Simón. Admite la necesidad de cambios en materia impositiva aunque considera imprescindible buscar consensos con las provincias para que perduren.
Jorge Simón es especialista en tributación y finanzas públicas de Argentina. Docente en la UNR, fue funcionario en el ministerio de Economía en las dos gestiones de Walter Agosto. Magister en Finanzas Públicas en la Universidad Nacional de la Plata y la tesis de esa maestría fue llevada al libro "Sustitución del impuesto sobre los Ingresos Brutos: trade-off entre eficiencia económica y autonomía provincial" .
Especialista en federalismo fiscal y política tributaria, conversó con El Litoral en el inicio del año que el gobierno nacional quiere realizar una reforma tributaria tras la reforma laboral.
- El impuesto al cheque es totalmente distorsivo pero ¿qué implica eliminarlo?
- Es un impuesto muy distorsivo porque perjudica a todas las operaciones bancarias pero toda su recaudación va a financiar al sistema previsional, o sea, jubilaciones y pensiones. Por eso digo, que a veces se afirmó, "Vamos a derogarlo de un día para otro." Pero es muy difícil llevarlo a la práctica porque de dónde van a sacar recursos para reemplazar esa recaudación.
Esto pasa con la mayoría de los impuestos.
Crédito y débitos bancarios va íntegramente a jubilaciones y pensiones. En otros impuestos una parte importante va a provincias, por ejemplo, Ganancias. De cada 100 pesos que ingresan $ 57.36 pesos va al conjunto de provincias. No a todas por igual. Santa Fe y Córdoba tienen porcentaje parecido, algo así como 8.64% con lo cual estaría dando aproximadamente 5 pesos. Para que la gente entienda, cada baja en el Impuesto de las Ganancias serían 5 pesos menos para Córdoba, 5 pesos para Santa Fe. Cada 100 pesos que la Nación baje de Ganancias, Santa Fe y Córdoba recibirían 5 pesos menos.
Con el IVA es un poco menos porque el 11% de lo recaudado va a financiar jubilaciones y pensiones. O sea, que de 100 pesos que entran de IVA, 11 pesos van para sistema previsional y 89 a distribuir entre nación y provincia. Es decir, de cada 100 pesos, Santa Fe y Córdoba reciben $ 4.40 de coparticipación de IVA.
Se entiende la preocupación de gobernadores ante cualquier cambio tributario. También debemos entender el sistema previsional que, por distintos motivos, hace años que es deficitario y hay que ponerlo arriba de la mesa como un tercer socio entre el reparto de nación y provincia.
El especialista expone la necesidad de un nuevo consenso fiscal.
- Es muy interesante advertir lo del sistema previsional
- Un sistema de reparto, como tiene Argentina, se basa en un pacto intergeneracional. Nosotros estamos aportando ahora, durante nuestra vida laboral, porque las generaciones futuras lo van a hacer por nosotros cuando estemos jubilados. Una parte importante del impuesto a los combustibles y del Monotributo también va a lo previsional.
- Desde el gobierno dijeron primero Presupuesto, después modernización laboral, después tributaria, después previsional. ¿Esto es posible sin consenso con las provincias?
- Para hacer reformas va a ser necesario un nuevo consenso fiscal o pacto fiscal donde el esfuerzo sea compartido entre nación y provincias.
- ¿Cómo estás viendo el panorama?
- Me parece que hubo un freno de un par de meses para empezar a dialogar con los gobernadores y con otros actores políticos para consensuar una reforma laboral, una reforma tributaria y que sea cumplible. Lamentablemente tenemos una historia de pactos o de consenso fiscal desde los 90 para acá, donde algunas cosas se cumplen y otras no se cumplen porque no se pueden cumplir.
Por ejemplo, si tomamos el pacto del 92 y 93 era sustituir Ingresos Brutos y no se pudo eso. Era inviable. El consenso fiscal del 2017 era derogar el impuesto a los Sellos, pero tampoco se pudo, ninguna provincia pudo.
Ahora, en lugar de mandar la reforma en diciembre, la postergaron para febrero o marzo para lograr cierto consenso donde después lo que se firme, lo que se prometa, se pueda cumplir.
-El tema es ¿cómo se financian los gastos en los estados y gasto es educación, es seguridad, es salud, lo previsional, dónde se corta?
- El gobierno nacional, de un día para otro, dejó de emitir que es una solución de shock para frenar la inflación. Esa misma política de shock con el sistema tributario no se puede hacer. Si alguien quiere derogar impuestos o rebajarlos, hay que hacerlo de manera gradual.
Si eliminar o rebajas la alícuota de un impuesto de un día para otro las consecuencias pueden ser peores. Acá en Argentina cada vez que se derogó un impuesto de un día para otro, como fue actividad lucrativas, después volvió como Ingresos Brutos o como fue impuesto a los Activos y después volvió como Bienes Personales, esos impuestos pasan tres, cuatro y vuelven con más fuerza.
Por eso, intentemos hacer sistemas graduales, que se puedan cumplir y también pensar en no echarle, como se habla generalmente en Buenos Aires, en echarle todas las culpas a las provincias porque las provincias tienen que pagar los sueldos de maestros, la seguridad, obra pública y de algún lado debe salir la plata.
El Congreso tiene en la agenda la discusión tributaria.
- Es importante marcar esto, porque Nación dejó en los 90 de pagar sueldos a docentes y a la salud pública
- Es muy fácil hablar desde la ciudad de Buenos Aires. Cualquier habitante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires paga el impuesto de la ciudad y paga los impuestos al gobierno nacional. En Santa Fe, en Rosario, en La Pampa, en Córdoba, en Río Cuarto, tenemos que pagarle a tu municipalidad, a la provincia y al gobierno nacional. Esto le permite a CABA tener mucho mejor recaudación de ABL que es una mezcla de TGI y de Inmobiliario que pagamos en interior.
Cuando, a veces, desde CABA, se habla pesadamente de las provincias, tenemos que tener en cuenta varias cuestiones. Una es esta y que CABA no tiene muchos de los problemas que tienen las provincias. Santa Fe es una provincia extensa, hay que comunicarla; provincias de fronteras con sus problemáticas. Parece sencillo hablar desde Buenos Aires.
Simón es docente pero fue funcionario en dos ocasiones durante los gobiernos de Jorge Obeid y de Omar Perotti.
Advierte que "el dinero tiene que estar, hay que pagarle a los maestros, a los policías, obra pública, salud. Siempre hay que trabajar en hacer más eficiente el gasto .A veces no es tan sencillo opinar desde fuera porque las funciones de los estados nacionales y provinciales no se pueden cortar de un día para otro quitando recursos.
En política fiscal, en lo que es sistema tributario tiene que ser gradual.Yo participé en la gestión de Jorge Obeid y había un impuesto muy anticuado que era la Ley 5110. En tres años, de manera gradual se fue eliminado y debido a que era una etapa de crecimiento económico fue absorbido por la suba de recaudación. Era un impuesto distorsivo pero se lo eliminó gradualmente", recuerda.