En un escenario nacional marcado por la caída de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo en la construcción, Santa Fe aparece como una excepción.

Un informe del Observatorio Laboral provincial revela que, entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025, el empleo formal en la construcción cayó casi 9% a nivel nacional, pero aumentó en Santa Fe. La provincia ya recuperó los niveles previos gracias a un plan sostenido de obra pública y políticas de estímulo al trabajo registrado.

En un escenario nacional marcado por la caída de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo en la construcción, Santa Fe aparece como una excepción.
Mientras el empleo formal del sector sigue sin repuntar en gran parte del país, la provincia logró no sólo contener el impacto de la crisis sino también recuperar y superar los niveles de ocupación que tenía antes de la paralización de la obra pública nacional.
Según un informe elaborado por el Observatorio Laboral del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, a partir de datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 el empleo registrado en la construcción cayó 8,8% en todo el país. En términos absolutos, esa retracción equivale a unos 34.600 puestos de trabajo menos.

En el mismo período, Santa Fe mostró una evolución opuesta. El empleo formal en la construcción creció 2,9%, lo que se traduce en la creación de 1.062 puestos de trabajo directos. De este modo, la provincia se ubicó entre las cuatro jurisdicciones que lograron generar empleo en el sector y fue la que más puestos sumó en términos absolutos.
El informe destaca que, mientras el país aún se mantiene lejos de los niveles de empleo de fines de 2023, Santa Fe ya logró recuperar ese punto de partida y consolidar una tendencia positiva.
Actualmente, la provincia se posiciona como el tercer distrito con mayor cantidad de empleo formal en la construcción, detrás de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque con un desempeño reciente más favorable.

El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, Roald Báscolo, contextualizó los datos en el marco de la situación económica general. “En la Argentina no hay reactivación económica y los empleados del sector privado están perdiendo el trabajo o con temor de perderlo. Es una situación de mucha angustia”, señaló.
En ese sentido, recordó que 2024 fue un año especialmente adverso para el empleo, con la construcción como uno de los sectores más afectados.
“Fue el rubro que más puestos de trabajo registrados perdió en el país y también en nuestra provincia”, indicó, y agregó que durante ese período se registraron más de diez mil suspensiones en el sector.
Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse en 2025. De acuerdo con Báscolo, la construcción inició un proceso de recuperación sostenida que permitió cerrar el año con niveles de empleo similares a los de diciembre de 2023.
“Sobre el final de 2025 podemos decir que el sector de la construcción en Santa Fe ya volvió a tener el mismo nivel de empleo que tenía antes de la crisis”, afirmó.
Este proceso no tuvo un correlato a nivel nacional. Mientras Santa Fe logró recomponer su mercado laboral en la construcción, el país en su conjunto todavía se encuentra 8,8% por debajo de los registros de fines de 2023, con un total estimado de 360.000 puestos formales en el sector.

Para el ministro santafesino, la diferencia entre la provincia y el promedio nacional se explica por una combinación de decisiones políticas y el acompañamiento del sector privado.
“Fue un acierto del gobernador Maximiliano Pullaro no dejar al sector privado a su suerte. La obra pública tiene un impacto directo e indirecto muy fuerte: son cientos de rubros los que participan en una obra de las magnitudes que se impulsan en toda la provincia”, sostuvo.
Báscolo remarcó que Santa Fe lleva adelante obras en las 365 localidades, con inversiones en infraestructura vial, educativa y urbana. “Hay inversión en puentes, calles, accesos, escuelas, clubes. En todos los casos está presente la Provincia con una inversión virtuosa que genera empleo y actividad económica”, detalló.
En cifras, el plan de obra pública provincial implicó una inversión estimada de 500 millones de dólares en 2024 y de 1.500 millones de dólares en 2025. Ese impulso permitió sostener el empleo directo en obras y amortiguar el impacto de la crisis sobre el mercado laboral, más allá de la caída del consumo y la falta de reactivación económica a nivel nacional.
El informe del Observatorio Laboral estima que este camino propio evitó la pérdida potencial de alrededor de 5.000 puestos de trabajo en Santa Fe, lo que representa casi el 1% del empleo privado registrado en la provincia.

Pese al desempeño positivo de la construcción, Báscolo advirtió que otros sectores productivos siguen mostrando debilidades. La industria continúa siendo uno de los eslabones más frágiles, con dificultades en rubros como el textil, el calzado, la línea blanca y la metalurgia, afectados por la caída del mercado interno y el aumento de las importaciones.
A nivel nacional, la mayor contracción del empleo en la construcción se registró durante el primer semestre de 2024, cuando el sector alcanzó niveles comparables a los de la pandemia, como consecuencia de la paralización de la obra pública. Hacia fines de 2025 se observaron señales de estabilización, aunque sin una recuperación plena.
Santa Fe, en cambio, mostró un rebote significativo tras el piso de mediados de 2024, con un crecimiento acumulado del 13% desde ese mínimo y un cierre de noviembre de 2025 con indicadores por encima del nivel inicial.
Con la mirada puesta en 2026, el Gobierno provincial anticipó nuevas medidas para fortalecer el empleo formal. Báscolo recordó que ya está vigente la nueva Ley Tributaria y que se implementará una estrategia activa de estímulo al trabajo registrado.
Las empresas que incorporen nuevos trabajadores durante este año podrán descontar del impuesto a los Ingresos Brutos un monto equivalente a un Ripte por cada nuevo empleado, que actualmente asciende a 1.611.851,61 pesos. El objetivo es doble: generar nuevos puestos de trabajo y avanzar en la formalización del empleo informal.
“Con esta medida buscamos seguir fomentando el empleo formal e incentivar al sector productivo para que en Santa Fe haya más trabajo”, concluyó el ministro, al destacar que el desafío será sostener la recuperación en un contexto nacional todavía complejo.