La Mesa Política del Gobierno se reunió este miércoles en Casa Rosada para estudiar las estrategias que eviten que el capítulo de Ganancias se lleve puesta la primera victoria legislativa del año.

La cúpula libertaria se reunió para ordenar el tramo final de las negociaciones con gobernadores y aliados de cara a la sesión del próximo 11 de febrero. Un sector evalúa postergar la implementación para asegurar apoyos. El ala intransigente no quiere ceder las banderas de gestión: el superávit fiscal y la baja de impuestos.

La Mesa Política del Gobierno se reunió este miércoles en Casa Rosada para estudiar las estrategias que eviten que el capítulo de Ganancias se lleve puesta la primera victoria legislativa del año.
El encuentro lo encabezó Karina Milei y tuvo como objetivo “redefinir la estrategia” frente a los mandatarios provinciales, que reclaman cambios en el tramo tributario de la reforma laboral. La discusión se centró en hasta qué punto se está dispuesto a ceder para blindar el proyecto que el oficialismo quiere sancionar la próxima semana.
Del cónclave participaron el jefe de Gabinete Manuel Adorni; el ministro del Interior Diego Santilli; la jefa del bloque oficialista en el Senado Patricia Bullrich; el presidente de Diputados Martín Menem; y el asesor presidencial Santiago Caputo. Según el esquema de la mesa, también juega un rol crucial el ministro de Economía Luis Caputo, que aparece señalado como uno de los garantes de la línea dura sobre Ganancias.

En paralelo, tomó forma el calendario parlamentario. Según lo acordado por los referentes legislativos del Senado, solicitaron la sesión especial para el miércoles 11 de febrero para tratar la reforma laboral. La nota lleva firmas que el oficialismo exhibe como aliados: Eduardo Vischi, Luis Juez, Carlos Arce y Edith Terenzi, entre otros. El dato es que dejó fuera de la convocatoria a la reforma de la Ley de Glaciares y el pliego de Fernando Iglesias como embajador. Los argumentos es que la reforma laboral ya promete un debate largo, más aún si el texto llega con retoques de último minuto.
Las discusiones sobre la baja de Ganancias tuvieron un nuevo capítulo en las últimas horas cuando desde el oficialismo que comanda Patricia Bullrich en la Cámara alta hicieron saber al Ejecutivo que es uno de los principales reclamos de los bloques aliados para acompañar el proyecto.
Según trascendió de la reunión de la Mesa Política, no hay definida una postura única compartida. Mientras que un sector del oficialismo busca acercar posiciones con los gobernadores, el ala intransigente de la mesa las posturas son más rígidas y sugieren que no hay que aceptar cambios.
De las propuestas que Bullrich recogió de la reunión con bloques aliados y llevó a la Mesa, trascendió que una es postergar la implementación del capítulo para 2028, después del año electoral; otra posibilidad es atar la baja impositiva al crecimiento económico efectivo; y otra es no descarta bajar definitivamente los artículos vinculados a Ganancias para discutirlo en los próximos meses en una futura reforma tributaria.

Cabe recordar que la intransigencia del Gobierno en las negociaciones con sectores aliados provocó que en diciembre el Presupuesto 2026 saliera pero sin el capítulo 11, que entre otros ítems proponía derogar leyes como Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad que el Gobierno debió reglamentar definitivamente este miércoles; además de tener que postergar para febrero el tratamiento de la reforma laboral.
Bullrich reconoció al salir de la reunión del martes que es uno de los puntos álgidos de las negociaciones: “Quizás uno de los temas que todavía falta es si los cambios planteados en Ganancias en el texto original es aceptado o no. Es un debate que se está dando entre el ministro del Interior, el Ministro de Economía y los gobernadores”.
La decisión final depende en gran medida del ministro Luis Caputo, que busca sostener dos banderas al mismo tiempo: superávit fiscal y baja de impuestos. “Nada va contra nuestra principal bandera que es el superávit fiscal, pero también es cierto que en esta ley estamos planteando baja de impuestos que es otro de nuestras prioridades. Todas esas cosas están en línea con las definiciones del Ministro de Economía”, admitió Bullrich.
Para los gobernadores, aprobar el nuevo régimen de Ganancias que el Ministro de Economía Luis Caputo insiste en introducir implica la reducción de sus ingresos a partir de la caída en la recaudación de un impuesto coparticipable que afecta de lleno a las arcas de las provincias ya golpeadas por el celoso reparto que el Estado nacional mantiene con los fondos discrecionales. Un precio alto como para aceptar a cambio de promesas que auguran un crecimiento del empleo y, por tanto, la reactivación económica.

En esa línea tomó relevancia la suspensión de la reunión prevista para este miércoles al mediodía en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde se preveía que un puñado de gobernadores iba a encontrarse para analizar la postura del oficialismo frente a la Reforma Laboral y llegar a una posición unificada. En el Gobierno le atribuyen a la gestión de Santilli que se haya caído ese encuentro, aunque nunca estuvo plenamente confirmado.
Precisamente Santilli volvió a mostrarse activo en su agenda personal. Luego de la reunión de la Mesa Política, se entrevistó nuevamente con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés. Lo recibió junto a Adorni en Casa Rosada. El encuentro tuvo lugar a menos de una semana de haberlo visitado en su provincia como parte de la ronda de diálogos que mantuvo el Jefe del Interior durante enero.
Estuvo en Chubut junto a Ignacio Torres, se reunió con Leandro Zdero en Chaco, Alfredo Cornejo en Mendoza, Marcelo Orrego en San Juan, Rogelio Frigerio en Entre Ríos y recibió al neuquino Rolando Figueroa y al pampeano Sergio Ziliotto.