Habilitado formalmente el período de las sesiones extraordinarias, Patricia Bullrich pisa el acelerador por la reforma laboral con la meta puesta en llevarla al recinto el próximo 11 de febrero.

“Bajo cuatro llaves”, dijo quedarán las modificaciones al proyecto tras reunirse con los dialoguistas del Senado. Admitió que Ganancias es el nudo con los gobernadores y que la Mesa Política definirá el capítulo impositivo.

Habilitado formalmente el período de las sesiones extraordinarias, Patricia Bullrich pisa el acelerador por la reforma laboral con la meta puesta en llevarla al recinto el próximo 11 de febrero.
Este martes, la jefa de bloque libertaria volvió a reunirse con referentes de los bloques “dialoguistas” del Senado. La reunión arrancó a las 15 y se extendió casi tres horas en el despacho de la jefatura de bloque de la UCR, que encabeza Eduardo Vischi. En esa mesa se sentaron también Luis Juez, Carlos Arce y Edith Terenzi.
A la salida, habló con la prensa y se mostró confiada. Dijo que formalizará el pedido de sesión para el miércoles 11 de febrero con la expectativa de llegar con los acuerdos cerrados. “Hemos consolidado un equipo que quiere que haya cambios en el país. Esta ley va a ser histórica”, sostuvo. “Estuvimos revisando artículo por artículo y vamos a llevar un acuerdo consolidado”, insistió.
Bullrich aseguró que “tenemos los números necesarios y los compromisos” para sesionar. “De acá al viernes vamos a terminar de hacer la redacción final y el lunes vamos a pasar a cerrar el dictamen definitivo. Hemos aceptado muchas propuestas en distintos artículos”, reconoció.
Consultada sobre esos cambios, optó por no revelarlos hasta que no esté asegurada su reformulación: "Los cambios los tenemos bajo 4 llaves". El proyecto ya cuenta con dictamen logrado a fines de diciembre, pero Bullrich admitió que “seguramente va a ser modificado”, aunque aclaró: "los vamos a dar a conocer en el recinto para mantener el acuerdo entre todos”.

Las propuestas de modificaciones serán trasladadas a la “mesa política” del Gobierno, que se reunirá este miércoles, encabezada por la secretaria de la Presidencia Karina Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni; y que integran también el ministro de Economía Luis Caputo, el ministro del Interior Diego Santilli, el asesor presidencial Santiago Caputo; Ignacio Devitt secretario de Asuntos Estratégicos y Martín Menem junto a Bullrich en sus respectivos roles parlamentarios.
El centro de las conversaciones sigue siendo el capítulo impositivo: la reducción del impuesto a las Ganancias para empresas, un tributo coparticipable que impacta en la recaudación provincial. Bullrich lo reconoció ante la consulta de los periodistas que la esperaban afuera del Congreso: “Es un debate que se está dando entre el ministro del Interior, el Ministro de Economía y los gobernadores”.
El proyecto, según lo que se viene discutiendo, plantea una baja de alícuotas en segunda y tercera categoría para sociedades (del 30% al 27% y del 35% al 31,5%). En términos absolutos, los gobernadores estiman un golpe directo a sus cajas: se habla de una merma del orden de $144.000 millones mensuales.
Consultada sobre si los cambios en Ganancias dependen del visto bueno de Caputo, Bullrich contestó: “Estamos todo el tiempo discutiendo. Yo estoy como responsable en el Senado. Nada va contra nuestra principal bandera que es el superávit fiscal, pero también es cierto que en esta ley estamos planteando baja de impuestos que es otra de nuestras prioridades. Todas esas cosas están en línea con el Ministro de Economía”.
Además de Ganancias, otro punto que genera ruido es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), pensado como un nuevo régimen de indemnizaciones financiado con recursos de Anses. Los bloques dialoguistas habían planteando en la primera reunión sus dudas sobre el alcance de este mecanismo, y en las conversaciones apareció como sugerencia acotar el beneficio —al menos— a pequeñas y medianas empresas. Otro cambio que será materia de discusión de la Mesa Política.
Adorni y Santilli recibieron al gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto, en el marco de la ronda de diálogos por la reforma laboral. Llegó después de dos audiencias fallidas, una por cuestiones de índole personal y otra por las inclemencias climáticas que golpearon a su provincia. Esta vez, llegó con reclamos hasta la Casa Rosada.

“Una reforma laboral es algo que tiene que beneficiar a todos”, planteó respecto al proyecto que es el eje del temario del Ejecutivo, y cuestionó que el articulado haya sido diseñado por Federico Sturzenegger y Caputo sin una participación amplia. “Que se debata sin que participen o hayan participado inicialmente la redacción, tanto los trabajadores como las pymes, le da un marco de sectorialidad que no se condice con esa premisa”, apuntó.
Ziliotto pidió ampliar el debate, sumando a los actores sociales: mencionó a la CGT y a CAME como espacios que ya reclamaron ser escuchados. Y fue por más: “Siempre hay que plantear que la generación de trabajo no pasa por la modificación de una ley, tiene que ver con las relaciones laborales, con la economía. Esto no soluciona absolutamente nada, menos como está”.
El gobernador también volvió sobre un tema que es recurrente en varias provincias: la deuda previsional, en el marco de las provincias que no transfirieron sus cajas a la Nación. Su administración la cifra en $400.000 millones. Además, sumó pedidos concretos en el esquema de cancelación: la transferencia de una operatoria de 636 viviendas del Procrear para que la provincia las termine y administre, además del reclamo por rutas nacionales.
En cuanto al reclamo de Ganancias, Ziliotto era uno de los gobernadores que tenía previsto participar en una nueva cumbre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para unificar reclamos que tienen para con el oficialismo. En principio, la cita también está prevista para este miércoles; sin embargo, no hubo confirmación de quiénes asistirán y es una incógnita si finalmente se llevará a cabo.