Rusia lanzó un misil hipersónico contra Ucrania: tensión internacional
El Kremlin confirmó el uso del nuevo armamento en una ofensiva masiva; Kiev niega cualquier ataque a instalaciones presidenciales rusas y denuncia una escalada peligrosa del conflicto.
Rusia lanzó un misil hipersónico contra Ucrania. Crédito: Reuters.
Rusia confirmó este viernes que lanzó por primera vez un misil balístico hipersónico Oreshnik contra objetivos en Ucrania. El ataque, enmarcado en una ofensiva masiva que incluyó más de un centenar de misiles y drones, fue justificado por el Kremlin como una represalia ante un supuesto intento ucraniano de atacar una residencia presidencial de Vladimir Putin.
Desde Kiev niegan tajantemente haber llevado a cabo ese ataque y acusan a Moscú de fabricar una excusa para intensificar su ofensiva militar en pleno invierno.
Qué es el misil Oreshnik
Se trata de un nuevo sistema de misiles hipersónicos desarrollado por Rusia, capaz de alcanzar velocidades superiores a Mach 10. Es considerado uno de los armamentos más avanzados del arsenal ruso por su velocidad, precisión y capacidad para evadir sistemas de defensa aérea.
Aunque puede ser equipado con ojivas nucleares, en este caso se utilizó con una carga convencional, según medios estatales rusos. Este misil representa una evolución respecto al conocido Kinzhal, y su uso confirma una escalada en la sofisticación del armamento desplegado en el frente ucraniano.
Explosiones en Kiev.
Dónde impactó el ataque
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que los blancos eran instalaciones militares y de infraestructura crítica en Ucrania, incluyendo fábricas de drones y centros de comunicaciones. Sin embargo, autoridades ucranianas informaron que varios misiles impactaron zonas residenciales en Kiev, así como en regiones del oeste del país, incluida Lviv.
El bombardeo dejó un número no determinado de víctimas, cortes de energía y daños estructurales considerables.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski desestimó la versión rusa sobre un presunto ataque a una residencia de Putin, ocurrida en diciembre, y calificó las acusaciones como “una narrativa fabricada para justificar una nueva ofensiva”.
“Ucrania no ha atacado ninguna residencia presidencial. Rusia busca pretextos para escalar la guerra con armas cada vez más destructivas”, afirmó en una comparecencia.
El Kremlin confirmó el uso del nuevo armamento en una ofensiva masiva. Crédito: DW.
Reacciones internacionales
La utilización del misil Oreshnik generó una inmediata preocupación entre los países miembros de la OTAN. Varios líderes europeos advirtieron que el uso de armamento hipersónico marca una peligrosa escalada que podría acercar el conflicto a las fronteras del bloque.
Desde Washington, el Departamento de Estado declaró que “no hay evidencias que respalden la versión rusa sobre un ataque a instalaciones presidenciales”, y reiteró el apoyo a Ucrania para reforzar su defensa aérea.
Este nuevo episodio se produce en un momento de estancamiento diplomático y crecientes tensiones militares. Mientras Ucrania continúa solicitando más ayuda occidental para defenderse, Rusia parece dispuesta a ensayar su armamento más moderno en el campo de batalla, lo que genera temores sobre una extensión o internacionalización del conflicto.