Rusia restó importancia a las preocupaciones generadas por un ataque registrado cerca de la frontera entre Ucrania y Polonia y aseguró que sus fuerzas continuarán realizando operaciones en todo el territorio ucraniano.
Rusia minimiza el ataque con drones cerca de la frontera con Polonia
El Kremlin aseguró que sus fuerzas continuarán atacando objetivos en todo el territorio ucraniano, luego de que Polonia denunciara un ataque contra una locomotora a unos dos kilómetros de su frontera. Varsovia calificó el episodio como una “escalada” y convocó a una reunión extraordinaria.

El episodio ocurrió el domingo, cuando una locomotora fue alcanzada dentro de Ucrania, a unos dos kilómetros de la frontera con Polonia. Varsovia, miembro de la OTAN y uno de los principales aliados de Kiev, calificó el hecho como una “escalada” y convocó a una reunión extraordinaria de su Gobierno.

Consultado por el ataque, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que se trataba de territorio ucraniano y afirmó que las fuerzas rusas continuarán cumpliendo sus objetivos militares en todo el país.
Polonia advierte sobre una escalada
Los ataques rusos contra el oeste de Ucrania no son inéditos, aunque los episodios registrados tan cerca de las fronteras occidentales son menos frecuentes que los ataques sobre las regiones próximas al frente.
Las autoridades ucranianas y polacas confirmaron el ataque y señalaron que no hubo víctimas. Kiev afirmó además que un tren diplomático en el que viajaban altos funcionarios occidentales estuvo cerca de ser alcanzado.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, señaló que Varsovia había recibido previamente información sobre una posible intención rusa de atacar infraestructura vinculada con los pasos fronterizos.
Según Tusk, Moscú buscaría afectar la circulación y las conexiones entre Ucrania y sus países aliados, una situación que también tendría consecuencias para Polonia.
La OTAN y la Unión Europea cuestionaron a Moscú
El episodio generó también reacciones entre los principales aliados occidentales de Ucrania.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, sostuvo que el ataque tenía como objetivo intimidar a los países occidentales y presionarlos para que reduzcan su respaldo a Ucrania.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, vinculó el episodio con la estrategia del presidente ruso, Vladímir Putin, para intentar debilitar el apoyo occidental a Kiev.
Rutte afirmó que el ataque contra un tren de pasajeros demostraba que Moscú buscaba poner a prueba la unidad de los países que respaldan a Ucrania.
El frente occidental vuelve a quedar bajo atención
El incidente se produjo en una zona alejada de las principales líneas del frente y próxima a una de las fronteras más sensibles de Ucrania, debido a su cercanía con un Estado miembro de la OTAN.
Aunque el ataque se produjo dentro de territorio ucraniano, la proximidad con Polonia generó preocupación en Varsovia por el posible impacto sobre las conexiones fronterizas y el tránsito de personas y mercancías.

Por ahora, el Kremlin sostiene que sus operaciones continuarán en todo el territorio de Ucrania, mientras Polonia y sus aliados analizan el alcance del episodio y sus posibles implicancias para la seguridad regional.








