La Comisión Europea le exigió formalmente a TikTok que modifique su diseño de plataforma al considerar que promueve un uso excesivo y compulsivo entre los menores de edad, vulnerando las normas de protección digital del bloque.

Scroll infinito, reproducción automática y algoritmos personalizados están en el centro del cuestionamiento. Si no cumple, la empresa podría enfrentar multas millonarias.

La Comisión Europea le exigió formalmente a TikTok que modifique su diseño de plataforma al considerar que promueve un uso excesivo y compulsivo entre los menores de edad, vulnerando las normas de protección digital del bloque.
La principal crítica de Bruselas se centra en que TikTok no ha evaluado ni mitigado adecuadamente los riesgos derivados de ciertas funciones del diseño de su aplicación. Entre ellas, se destacan el scroll infinito, la reproducción automática de videos y el algoritmo de recomendaciones, herramientas que según la Comisión generan comportamientos adictivos, sobre todo en niños y adolescentes.
El reclamo se ampara en el nuevo Reglamento de Servicios Digitales (DSA), una legislación que obliga a las grandes plataformas a gestionar los riesgos sistémicos de sus productos, especialmente aquellos que afectan a usuarios vulnerables.

Las autoridades europeas reclamaron a la compañía una serie de modificaciones estructurales, entre ellas:
TikTok deberá presentar propuestas concretas de rediseño y demostrar cómo planea disminuir los efectos nocivos que su sistema podría generar en menores.

Si la empresa no cumple con las exigencias en los tiempos estipulados, se expone a sanciones de hasta el 6% de su facturación anual global, lo que se traduciría en multas multimillonarias. Desde TikTok ya adelantaron su intención de impugnar la evaluación europea, asegurando que las acusaciones carecen de fundamentos.
A pesar de la respuesta oficial, la investigación y el proceso de cumplimiento podrían extenderse por varios meses, durante los cuales la Comisión evaluará las medidas que la empresa decida implementar.

TikTok cuenta con más de 170 millones de usuarios en la Unión Europea, una parte significativa de ellos menores de edad. Para Bruselas, es fundamental que las plataformas digitales resguarden el bienestar físico y mental de los adolescentes, reduciendo el riesgo de dependencia, exposición a contenido perjudicial y pérdida del control del tiempo en línea.
Esta medida se inscribe dentro de un contexto más amplio, en el que varios países occidentales comienzan a regular el impacto de las redes sociales en las nuevas generaciones. Los cuestionamientos hacia los diseños que capturan la atención y fomentan la permanencia constante en pantalla son cada vez más frecuentes, tanto en Europa como en Estados Unidos.

La exigencia de la Unión Europea hacia TikTok podría convertirse en un precedente clave para la industria tecnológica. De avanzar en sanciones o cambios obligatorios, otras aplicaciones con características similares —como reels, shorts y algoritmos de contenido infinito— podrían ser blanco de futuras regulaciones.
En un ecosistema digital cada vez más cuestionado por su efecto en la salud mental juvenil, los organismos internacionales empiezan a exigir responsabilidad y rediseño ético a las plataformas más populares del mundo.