La búsqueda de un plan para regular desde los gobiernos el impacto de las redes sociales en las personas, puntualmente sobre los más jóvenes, es una intención que crece en diversos puntos del planeta.

Francia busca avanzar en un proyecto similar al de Australia, mientras que Reino Unido se suma a la necesidad de intervenciones. Santa Fe también desarrolla su plan.

La búsqueda de un plan para regular desde los gobiernos el impacto de las redes sociales en las personas, puntualmente sobre los más jóvenes, es una intención que crece en diversos puntos del planeta.

Con detractores de por medio, países como Australia ya han implementado restricciones de acceso a redes sociales para menores de 16 años, utilizando mejoras en las verificaciones de edad.
La lista de críticos se extiende desde el hombre más rico del mundo, Elon Musk, quien argumenta que hay un objetivo final “control total” del acceso, hasta los propios adolescentes australianos, quienes llegaron a manifestarse por el abrupto cambio de rutina que implican estas prohibiciones.

El efecto australiano igualmente ha impactado de forma positiva para la agenda de países como Francia, que mediante su presidente Emmanuel Macron volvió a poner en la mesa la discusión por cambios urgentes en las reglamentaciones digitales.
“El cerebro de nuestros niños y adolescentes no está en venta”, fue la frase más directa de un Macron que además cuestionó a “plataformas estadounidenses” y “algoritmos chinos”.
“Estamos prohibiendo las redes sociales para menores de 15 años y vamos a prohibir los teléfonos móviles en nuestros institutos. Creo que esta es una norma clara: clara para nuestros adolescentes, clara para las familias, clara para el profesorado”, agregó el líder francés en consonancia con lo comentado en la misma semana por el gobierno de Reino Unido, que buscan restricciones para menores de 16 años.

Macron trata de impulsar el proyecto de Laure Miller, diputada del partido Renacimiento. Miller esgrime que “se puede introducir cualquier fecha de nacimiento y acceder a la plataforma” y describió su idea: “Lo que queremos imponer a las plataformas, mediante la aplicación estricta de la Ley Europea de Servicios Digitales (DSA), es una verificación de edad real al acceder a una red social”.
Actualmente, en la mayoría de las conexiones del “mundo occidental” se puede saltear con suma facilidad los límites etarios en internet en cualquier plataforma que requiera un registro previo para su uso.
El relato informal del origen de la ley australiana impulsada por su primer ministro Anthony Albanese cuenta que la idea nace de parte de la esposa del primer ministro de Australia del Sur, Peter Malinauskas, quien leyó “La generación ansiosa” del psicólogo social estadounidense Jonathan Haidt.

El libro argumenta que el drástico aumento de enfermedades mentales en jóvenes desde 2010 se debe a la "Gran Reconfiguración de la Infancia". El texto sostiene que el paso de una infancia basada en el juego libre a una "infancia basada en pantallas", sumado a la sobreprotección parental, ha provocado un colapso en el bienestar psicológico de la Generación Z.
Los daños del uso actual de las redes sociales han derivado también al plano judicial y en Estados Unidos. Esta semana, TikTok replicó el acuerdo de Snapchat y evitó un juicio por adicción a redes.

El acuerdo confidencial entre ByteDance, la empresa matriz que también confeccionó una nueva conformación para seguir operando en EE.UU., y una demandante californiana de 19 años, quita a la firma de la lista de acusados en la que aún se encuentran Meta (Instagram y Facebook) y Alphabet (YouTube).
La denunciante fue seleccionada para representar múltiples demandas presentadas en el país norteamericano contra los gigantes tecnológicos donde se los acusa de haber diseñado deliberadamente los algoritmos de recomendación de contenidos personalizados de sus aplicaciones con el fin de que el usuario aumente el tiempo de uso.
El gobierno de la provincia de Santa Fe, mediante su Ministerio de Educación, busca actualizar el Plan de Educación Digital que, en palabras de ministro Goity, ha quedado desactualizado.
"Hoy hay desde colegios que prohíben los celulares directamente en el tiempo de clase a otros que sí lo admiten en los recreos. Hay una gran variedad de disposiciones, de acuerdos institucionales y de modos de abordaje", describió Goity a El Litoral y agregó que el objetivo es "definir alguna pauta común de uso y también de limitación y prohibición".