Ola polar cubrió de hielo las cataratas del Niágara en EE. UU. y Canadá
El descenso extremo de temperaturas dejó imágenes impactantes en la frontera norteamericana, mientras el vórtice polar provocó complicaciones en vuelos, rutas y servicios de emergencia.
Las más afectadas fueron los estados al oeste y Ontario, Canadá.
La tormenta de nieve que atraviesa Estados Unidos dejó más de 19.000 vuelos cancelados o demorados, afectó a 19 estados y provocó un descenso extremo de las temperaturas, que en algunas zonas llegó a superar los -50°. Los estados del oeste del país y Ontario, en Canadá, fueron los más impactados por el fenómeno meteorológico.
El Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. informó que las temperaturas fluctuaron entre -12° y -21°, mientras que la sensación térmica alcanzó los -30°. En determinados puntos, la sensación llegó incluso a -55°, complicando la prestación de servicios de emergencia y afectando las rutas y redes eléctricas.
Cataratas cubiertas de hielo
El vórtice polar provocó que las cataratas del Niágara, en la frontera entre Nueva York y Hamilton (Canadá), quedaran parcialmente congeladas. A pesar del frío intenso, los turistas continuaron visitando la zona y fotografiando la caída de agua cubierta de escarcha.
El servicio meteorológico estadounidense registró temperaturas extremas.
Las autoridades locales aclararon que “el caudal no se congela completamente, sino que es una capa gruesa de hielo y niebla, debajo de ella el agua sigue fluyendo”, destacando los riesgos que implica el acercamiento a zonas cubiertas de hielo.
Activación delCódigo Azul
Ante las bajas temperaturas y la combinación de nieve intensa y lluvia helada, algunos estados, condados y ciudades activaron el Código Azul, protocolo que se aplica cuando las temperaturas caen cercanas o por debajo de los 0° C, o cuando la sensación térmica es extremadamente baja debido al viento.
El objetivo de la medida es proteger a la población, agilizar el despliegue de recursos de emergencia y limitar actividades al aire libre. Además, varios estados declararon estado de emergencia, facilitando la entrada de asistencia adicional y coordinando servicios de rescate y transporte.