Donald Trump aseguró este domingo que fuerzas navales de Estados Unidos interceptaron y tomaron el control del carguero iraní TOUSKA en el Golfo de Omán, luego de que la embarcación intentara atravesar el bloqueo marítimo impuesto por Washington en una de las rutas más sensibles del comercio internacional.
Trump anunció que EE.UU. tomó el control de un barco iraní en el Golfo de Omán
El presidente norteamericano aseguró que el carguero intentó atravesar el bloqueo naval y que marines estadounidenses ya inspeccionan la embarcación.

Según la versión difundida por el mandatario, el buque, de casi 900 pies de eslora y bajo sanciones del Tesoro norteamericano por antecedentes de actividades ilícitas, desoyó la advertencia emitida por el destructor USS Spruance, lo que derivó en una intervención directa sobre la sala de máquinas para detener su avance.
“Hoy, el carguero iraní TOUSKA intentó atravesar nuestro bloqueo naval y no le fue bien”, escribió Trump en su red Truth Social, donde además confirmó que marines estadounidenses mantienen “custodia total” sobre la embarcación mientras se inspecciona la carga.

El episodio ocurre en el Golfo de Omán, una zona de enorme valor estratégico por su cercanía al estrecho de Ormuz, paso marítimo por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo exportado a nivel mundial. Cualquier alteración en ese corredor impacta de manera directa en el comercio global y en la cotización internacional de la energía.
Un operativo que eleva la tensión entre Washington y Teherán
La captura del TOUSKA representa un nuevo capítulo en la escalada entre Estados Unidos e Irán. Se trata del primer operativo de esta magnitud desde que Washington endureció los controles navales sobre embarcaciones con destino a puertos iraníes, en el marco de la presión diplomática y comercial que impulsa la Casa Blanca.

Desde Teherán aún no hubo una respuesta oficial inmediata, aunque en los últimos días funcionarios iraníes habían advertido que no permitirían el tránsito libre por la zona mientras continúen las restricciones sobre sus propias exportaciones.
La situación genera máxima preocupación internacional por el impacto potencial sobre el suministro de crudo, en momentos en que decenas de embarcaciones permanecen a la espera de autorización para cruzar el estrecho.

Negociaciones en paralelo y una crisis abierta
El incidente se produce además en simultáneo con nuevos intentos diplomáticos para reactivar conversaciones entre Washington y Teherán. De acuerdo con medios internacionales, representantes estadounidenses tenían previsto avanzar en una nueva ronda de contactos, aunque la participación iraní aún no estaba confirmada.

La tensión militar y las gestiones diplomáticas conviven así en un escenario de extrema fragilidad, donde cada movimiento en el mar puede repercutir en la política internacional y en los mercados financieros.
La maniobra informada por Trump vuelve a colocar al Golfo de Omán y al estrecho de Ormuz en el centro de la agenda global, con una crisis que todavía permanece abierta y sin una resolución clara en el corto plazo.









