Trump respalda a las fuerzas federales tras el tiroteo en Minneapolis y culpa a autoridades locales
El nuevo tiroteo en Minneapolis reaviva la discusión sobre el uso de la fuerza y el rol del gobierno en la seguridad pública. El presidente, en su red social opinó al respecto y compartió una imagen del arma que, según la versión oficial, portaba la víctima y cuestionó duramente a las autoridades locales por su oposición a los operativos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. REUTERS/Jonathan Ernst
El presidente de Estados Unidos,Donald Trump, defendió con vehemencia la actuación de los agentes federales tras un nuevo tiroteo fatal en Minneapolis durante un operativo migratorio, e increpó a autoridades locales y a figuras políticas demócratas por oponerse a la presencia de esos efectivos. El caso —el segundo en la ciudad en menos de un mes— reabrió la discusión sobre seguridad, control migratorio y orden público en el país.
El sábado 24 de enero, agentes federales de inmigración abatieron a tiros a un hombre de 37 años en plena ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota, mientras realizaban una redada en el marco de una amplia ofensiva contra la inmigración irregular impulsada por la administración Trump.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, la persona abatida se hallaba armada con una pistola semiautomática y dos cargadores cuando se acercó a los agentes, lo que derivó en un enfrentamiento en el que los oficiales dispararon en lo que describieron como defensa propia.
El suceso se desarrolló en medio de una constante escalada de tensión social, con protestas diarias en las Ciudades Gemelas desde principios de enero tras otro tiroteo fatal protagonizado por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que terminó con la muerte de Renee Good, una madre de 37 años, a principios de mes.
La reacción de Trump: defensa incondicional y críticas
Desde su plataforma en Truth Social, Trump respondió con una de sus réplicas más enérgicas en lo que va de la controversia sobre el despliegue federal en Minneapolis. El presidente compartió una imagen del arma que, según la versión oficial, portaba la víctima y cuestionó duramente a las autoridades locales por su oposición a los operativos.
Trump utilizó un tono fuertemente confrontativo y volvió a apuntar contra las autoridades locales de Minnesota y contra el Partido Demócrata. “Esta es la pistola del pistolero, cargada —¡con dos cargadores llenos adicionales!— y lista para disparar. ¿De qué se trata todo esto? ¿Dónde está la policía local? ¿Por qué no se les permitió proteger a los agentes de ICE?”, se preguntó el exmandatario, sugiriendo que las fuerzas de seguridad habrían sido deliberadamente limitadas en su accionar.
Trump respondió con una de sus réplicas más enérgicas en lo que va de la controversia sobre el despliegue federal en Minneapolis. REUTERS/Tim Evans
En ese sentido, denunció que “a muchos policías no se les permitió hacer su trabajo” y afirmó que “ICE tuvo que protegerse a sí mismo”, una situación que calificó como extremadamente grave. “¡No es tarea fácil!”, remarcó.
Trump también lanzó acusaciones directas contra la congresista demócrata Ilhan Omar, al cuestionar públicamente: “¿Por qué Ilhan Omar tiene 34 millones de dólares en su cuenta?”, sin aportar pruebas que respalden esa afirmación.
Además, habló de un presunto fraude millonario en Minnesota. “¿Dónde están las decenas de miles de millones de dólares robados del otrora gran estado de Minnesota? Estamos allí por un fraude monetario masivo, con miles de millones de dólares desaparecidos”, sostuvo. Según Trump, esos delitos habrían sido posibles “gracias a la política de fronteras abiertas de los demócratas”, que —aseguró— permitió la infiltración de “delincuentes ilegales” en el estado.
El sábado 24 de enero, agentes federales de inmigración abatieron a tiros a un hombre de 37 años en plena ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota. REUTERS/Evelyn Hockstein
“Queremos que nos devuelvan el dinero, y lo queremos ¡ya!”, enfatizó, y agregó que “los estafadores que robaron el dinero irán a la cárcel, que es donde deben estar”. En ese marco, comparó la situación con “un robo a un banco a gran escala” y denunció un supuesto encubrimiento político: “Gran parte de lo que están presenciando es un encubrimiento de este robo y fraude”.
El presidente fue aún más duro al acusar al alcalde y al gobernador de Minnesota de “incitar a la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante”. “En lugar de eso —sostuvo— deberían buscar los miles de millones de dólares que les fueron robados a los habitantes de Minnesota y a los Estados Unidos”.
El presidente, en su red social opinó al respecto y compartió una imagen del arma que, según la versión oficial, portaba la víctima y cuestionó duramente a las autoridades locales por su oposición a los operativos.
Finalmente, Trump cerró su mensaje con una defensa explícita del accionar migratorio: “¡Dejemos que nuestros patriotas de ICE hagan su trabajo!”, escribió, y aseguró que “12.000 inmigrantes ilegales delincuentes, muchos de ellos violentos, han sido arrestados y expulsados de Minnesota”. Según afirmó, “si todavía estuvieran allí, verían algo mucho peor de lo que están presenciando hoy”.
Gobierno local y oposición al discurso presidencial
La respuesta de Trump chocó de frente con las autoridades de Minnesota, donde el gobernador Tim Walz calificó el tiroteo como “repugnante” y exigió el retiro de los agentes federales desplegados en el estado. Walz enfatizó que las investigaciones deben estar bajo el control de la justicia estatal y rechazó la narrativa federal sobre las operaciones.
En tanto, líderes locales como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificaron el despliegue federal como una “ocupación” y pidieron a los agentes que se retiren de la ciudad para disminuir las tensiones.
La congresista Ilhan Omar, cuyo distrito incluye Minneapolis, describió el uso de fuerza de los agentes como una “ejecución por parte de la aplicación de la inmigración” y responsabilizó a la administración por la violencia sistemática generada por las redadas.
Repercusiones y clima social
El tiroteo desató protestas en la zona del enfrentamiento, con manifestantes bloqueando calles, insultando a los federales y exigiendo el retiro de ICE de Minnesota. Las fuerzas federales respondieron con gases aturdidores y fueron registradas confrontaciones menores entre la policía y la multitud.
Los hechos ocurren en un clima de profunda división política en EE. UU., donde el control de la inmigración y el rol de las fuerzas federales en ciudades con gobiernos locales de signo opuesto han generado un debate nacional sobre el equilibrio entre seguridad y derechos civiles.