Trump ordenó reabrir los vuelos comerciales a Venezuela tras hablar con Delcy Rodríguez
El presidente de Estados Unidos dijo que la habilitación del espacio aéreo se concretará este jueves y anticipó que su gobierno avanza con un esquema por fases para retomar funciones diplomáticas en Caracas.
Trump anunció la reapertura del espacio aéreo en una reunión de gabinete. Foto: Reuters
El anuncio llegó en Washington, al inicio de una reunión de gabinete, y volvió a poner a Venezuela en el centro de la agenda regional. Trump afirmó que “se abrirá todo el espacio aéreo comercial” y sostuvo que los ciudadanos estadounidenses podrán viajar “dentro de muy poco” a Caracas, con garantías de seguridad.
Según lo planteado por el mandatario, la instrucción alcanzó al Departamento de Transporte y a mandos militares, con el objetivo de habilitar el corredor aéreo antes de que termine la jornada del jueves 29. La reapertura apunta a normalizar rutas que habían quedado suspendidas por restricciones recientes.
La decisión, además, busca despejar el escenario para que aerolíneas internacionales retomen operaciones con Venezuela, un mercado que había quedado condicionado por el riesgo operativo y político. En el entorno de Trump insisten en que la medida se enmarca en una “nueva etapa” de vínculos con Caracas.
Delcy Rodríguez quedó como interlocutora central en el diálogo con Washington. Foto: Reuters
Delcy Rodríguez, en su rol de presidenta interina, quedó instalada como interlocutora principal de Washington. El diálogo entre ambos fue presentado como un paso “directo” para acelerar definiciones que impactan en conectividad, negocios y presencia institucional.
Embajada en fase
En paralelo, la administración republicana empezó a mover piezas para reactivar la presencia diplomática estadounidense en Caracas. El esquema que se analiza contempla un “enfoque por fases”, con envío paulatino de personal temporal para funciones selectas, mientras se evalúa una reapertura más amplia.
El plan, según trascendió en comunicaciones formales al Congreso, no implica un regreso pleno e inmediato a la estructura previa, sino una recomposición gradual de capacidad operativa y enlaces institucionales. El objetivo declarado es recuperar canales de trabajo en el terreno bajo condiciones de seguridad y control.
La Casa Blanca también dejó trascender que, si el proceso avanza, la embajada podría convertirse en un nodo clave para coordinar asuntos consulares, seguimiento político y asistencia a ciudadanos, en un contexto de alta sensibilidad regional.
La Casa Blanca evalúa un regreso por fases de funciones diplomáticas en Caracas. Foto: Reuters
Petróleo y transición
El giro anunciado ocurre tras la captura de Nicolás Maduro en una operación que derivó en un fuerte debate internacional. En Washington, el caso fue presentado como parte de una estrategia de transición, con impacto directo en la administración futura del negocio petrolero y en el esquema de sanciones y licencias.
En el Congreso estadounidense, altos funcionarios brindaron informes a legisladores sobre los pasos siguientes y sobre cómo se administrará la relación con el gobierno interino en Caracas. La discusión incluyó cuestionamientos por alcances, reglas de supervisión y riesgos de escalada.
Trump, además, volvió a poner en primer plano el interés de compañías petroleras estadounidenses en volver a operar en territorio venezolano, un punto que aparece como pieza central del paquete político-económico que acompaña la reapertura aérea.
Reacciones y dudas
La reapertura del espacio aéreo es una señal concreta, pero no despeja todas las incógnitas. En la práctica, las aerolíneas suelen exigir garantías operativas, definiciones regulatorias y previsibilidad para restablecer frecuencias, seguros y servicios en destinos sensibles.
En el plano político, la movida también reaviva la discusión sobre legitimidad y reconocimiento internacional del esquema de poder en Caracas. La transición, tal como fue presentada por Estados Unidos, generó reacciones encontradas en la región y en organismos multilaterales.
Mientras tanto, el tablero se reconfigura con rapidez: vuelos, diplomacia y petróleo aparecen atados en una misma cuerda. Y, en ese paquete, la pregunta no es solo cuándo vuelven los aviones, sino qué tipo de Venezuela queda habilitada para aterrizar en el mundo.