Rusia lanzó durante la noche del domingo y la madrugada del lunes 19 de octubre un ataque de gran escala contra Ucrania, con misiles balísticos y cientos de drones dirigidos a Kiev y otras regiones. La ofensiva afectó instalaciones energéticas y dejó a más de medio millón de hogares sin suministro eléctrico, según reportes difundidos por autoridades ucranianas y agencias internacionales.
Ucrania acusa a sus aliados de no advertir sobre un nuevo ataque ruso contra Kiev
El presidente ucraniano cuestionó la falta de alertas previas de sus aliados, mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que Washington haya interrumpido el intercambio de inteligencia. Los ataques provocaron víctimas y cortes de electricidad.


El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que su país volvió a recibir los ataques sin una advertencia previa de sus socios internacionales.
“Se produjo un nuevo ataque de misiles balísticos rusos en varias tandas durante la noche y, de nuevo, no hubo ningún aviso previo de nuestros socios”, afirmó el mandatario en sus redes sociales. Según precisó, Rusia lanzó 16 misiles balísticos contra Kiev y la región circundante, además de más de 200 drones contra distintas zonas del territorio ucraniano.
Zelenski sostuvo que más de diez instalaciones energéticas resultaron dañadas. Los ataques también afectaron edificios residenciales, comercios y otras infraestructuras, en una nueva ofensiva que profundiza la presión sobre el sistema eléctrico ucraniano.

Desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los objetivos incluían empresas de la industria militar, depósitos de misiles de crucero y drones, además de centros de datos. El Gobierno ruso presentó la operación como una respuesta al ataque ucraniano del domingo contra San Petersburgo.
Kiev denuncia una tercera falta de alertas en una semana
La queja de Zelenski se suma a otros episodios recientes en los que Ucrania aseguró no haber recibido información anticipada sobre lanzamientos de misiles balísticos rusos. Según el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuri Ignat, se trata de la tercera ocasión en una semana en que se registra una situación de este tipo.

Ignat explicó que las fuerzas ucranianas no recibieron la advertencia habitual antes de la primera tanda de misiles lanzada durante la noche. En cambio, sí fueron notificadas antes de una segunda oleada, durante la madrugada.
El portavoz indicó que especialistas ucranianos analizan lo sucedido junto con sus socios internacionales. La Fuerza Aérea informó, además, que durante el ataque logró derribar cuatro misiles de crucero y 243 de los 269 drones empleados por Rusia.
La falta de alertas resulta especialmente sensible para Kiev, que depende en parte de la información de inteligencia occidental para detectar con anticipación los misiles balísticos y organizar la respuesta de sus sistemas de defensa aérea. La escasez de interceptores, en particular de los sistemas Patriot, también limita la capacidad ucraniana para proteger a la población y las infraestructuras críticas.
Estados Unidos niega una interrupción del intercambio de inteligencia
Las declaraciones de Zelenski abrieron un nuevo contrapunto con Washington. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que su país haya suspendido el intercambio de información de inteligencia con Ucrania.
“No ha habido ninguna pausa”, afirmó Rubio ante periodistas durante una visita a Samarcanda, Uzbekistán. El funcionario sostuvo que el mandatario ucraniano debería concentrarse en los esfuerzos para poner fin a la guerra.
La versión estadounidense contradice las declaraciones de Zelenski, quien había señalado que el intercambio de información sufrió una interrupción temporal, aunque posteriormente se restableció. El presidente ucraniano había agradecido que el flujo de datos volviera a funcionar.

La controversia se produce en medio de un deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos y de las diferencias sobre cómo avanzar hacia una salida negociada del conflicto. En los últimos días, Kiev también manifestó preocupación por las demoras en la entrega de armamento y por las restricciones que, según las autoridades ucranianas, afectan algunas capacidades tecnológicas utilizadas por sus fuerzas militares.
Zelenski cuestiona la presión de Washington para poner fin a la guerra
Las tensiones también se trasladaron al terreno diplomático. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en su red social Truth Social que se habían registrado avances en las negociaciones de paz, pero acusó a Zelenski de no querer terminar la guerra y sostuvo que Ucrania recibe un importante respaldo económico de Europa.

El mandatario ucraniano respondió que su país nunca quiso iniciar el conflicto y que aceptó los intentos de sus socios por alcanzar una salida que considerara justa.
En una entrevista con la agencia Bloomberg, Zelenski sostuvo que Estados Unidos está tomando medidas para convencer a Ucrania de capitular. También cuestionó las demoras en la autorización de misiles antibalísticos financiados por países europeos, que Kiev considera esenciales para reforzar su defensa frente a los ataques rusos.
El nuevo cruce expone las diferencias entre Ucrania y la administración Trump sobre las condiciones para negociar el fin de la guerra. Mientras Washington insiste en avanzar hacia un acuerdo, Kiev reclama garantías de seguridad, continuidad del apoyo militar y mayores capacidades para proteger a la población de los bombardeos.








