Las intensas lluvias que afectaron este martes al litoral y prelitoral de Cataluña provocaron numerosas inundaciones en Barcelona y distintas localidades de la provincia. El temporal generó complicaciones en calles y rutas, afectó al transporte público y dejó imágenes de vehículos desplazados por la fuerza del agua.
Barcelona bajo el agua: calles inundadas, rutas anegadas y autos arrastrados por la lluvia
Una fuerte tormenta provocó inundaciones en Barcelona y localidades cercanas. Hubo calles convertidas en ríos, cortes de tránsito, estaciones de Metro afectadas y vehículos arrastrados por el agua.

Uno de los puntos más comprometidos fue la Ronda de Dalt, una de las principales vías rápidas de Barcelona, que quedó anegada en distintos sectores. La Guardia Urbana debió interrumpir la circulación en ambos sentidos y algunos vehículos quedaron atrapados por la acumulación de agua.
En distintos barrios de la ciudad, el volumen de precipitaciones convirtió las calles en verdaderos cursos de agua. Comercios y viviendas tuvieron que enfrentar el ingreso de agua y realizar tareas para evitar que las inundaciones provocaran mayores daños.
El temporal también puso a prueba el sistema de desagües urbanos. En algunos edificios, las bajantes no lograron evacuar el agua acumulada y se registraron situaciones poco habituales, con agua que comenzó a salir por inodoros y fregaderos.

Problemas en el transporte
Las precipitaciones también afectaron de manera importante al transporte público. Varias estaciones del Metro de Barcelona debieron cerrar temporalmente debido a la presencia de agua, mientras que algunos sectores de la red quedaron directamente inundados.
La estación Mundet fue una de las afectadas. También se registraron complicaciones en la zona de Fabra i Puig, sobre la avenida Meridiana, donde las inundaciones volvieron a generar problemas de movilidad.
La situación se extendió al sistema ferroviario y a las principales carreteras de acceso a Barcelona. La alerta meteorológica obligó a limitar o suspender distintos servicios ferroviarios y generó complicaciones en rutas como la A-2, la AP-7 y la C-15.
El aeropuerto de Barcelona-El Prat también registró demoras y algunas cancelaciones como consecuencia de las condiciones meteorológicas.
El episodio se produjo durante una jornada con alerta roja por lluvias intensas en sectores de Cataluña. En el prelitoral de Barcelona se llegaron a registrar acumulados de alrededor de 100 litros por metro cuadrado en una hora, mientras que en distintos puntos se superaron los 100 litros acumulados durante el episodio.

Autos arrastrados
Las imágenes más impactantes llegaron desde distintos municipios del área metropolitana y del interior de la provincia.
En Sant Cugat del Vallès, una fuerte corriente de agua recorrió varias avenidas y arrastró un automóvil en la calle Sant Jordi, cerca de una guardería. La escena quedó registrada durante el momento de mayor intensidad de las precipitaciones.
También hubo complicaciones en Torrelavit, donde la riera de Sant Quintí de Mediona aumentó considerablemente su caudal y provocó anegamientos en sectores de la localidad. El agua ingresó incluso a las plantas bajas de algunas viviendas.
En L'Hospitalet de Llobregat, el sistema de alcantarillado no logró absorber todo el volumen de agua y varias calles quedaron convertidas en ríos urbanos.
La situación también fue complicada en Martorell, donde el desborde de las rieras y la crecida del río Anoia interrumpieron el paso en algunos sectores y obligaron a extremar las precauciones a los conductores.
En Gavà, dos personas tuvieron que ser rescatadas de un vehículo que había quedado atrapado por el agua. En las calles inundadas también se observaron contenedores desplazados por la corriente.
Las autoridades mantuvieron las recomendaciones de evitar desplazamientos innecesarios y extremar los cuidados en zonas próximas a ríos, rieras y otros sectores con riesgo de inundación. Protección Civil había advertido previamente sobre la posibilidad de precipitaciones superiores a 40 milímetros en apenas 30 minutos y acumulados que podían superar los 150 milímetros en pocas horas.








