Un grupo de turistas chilenos vivió una situación de riesgo mientras recorría las inmediaciones del Salar de Uyuni, en Bolivia. Antes de una tormenta eléctrica, algunos comenzaron a notar que se les levantaba el cabello, mientras que uno de los teléfonos celulares presentes emitía un zumbido.
Un peligroso fenómeno eléctrico puso en riesgo a unos turistas en un salar boliviano
A los visitantes se les erizó el cabello y un celular comenzó a emitir un zumbido en medio de un campo eléctrico intenso. La escena encendió las alarmas por el riesgo de una descarga.

El episodio quedó registrado en un video que se difundió en redes sociales y llamó la atención por las señales que aparecieron antes de la tormenta. Aunque las imágenes pueden resultar llamativas, el fenómeno está asociado a condiciones atmosféricas que pueden representar un peligro para quienes permanecen al aire libre.
La Red Geocientífica de Chile compartió el registro y advirtió sobre los riesgos de encontrarse en un espacio abierto durante una situación de estas características. El video original fue publicado por Froilán Pereira, quien documentó el momento en el que los visitantes advirtieron los cambios.
El cabello erizado puede estar relacionado con una acumulación de carga estática y con un campo eléctrico intenso en las proximidades de una tormenta. La aparición de esta señal debe tomarse en serio: ante la posibilidad de una descarga, la prioridad es buscar refugio sin demora.
Una señal de alerta
Las tormentas eléctricas se desarrollan en nubes de gran extensión vertical, conocidas como cumulonimbos. En su interior se produce una separación de cargas eléctricas que puede generar un campo eléctrico intenso entre las nubes y la superficie terrestre.
Cuando ese campo aumenta, las cargas eléctricas pueden influir sobre los objetos y las personas que se encuentran en las inmediaciones. En determinadas circunstancias, el cabello puede erizarse y también es posible percibir un cosquilleo en la piel.
La escena registrada en el salar muestra por qué estas señales no deben interpretarse como una simple curiosidad. Si bien no permiten predecir con exactitud dónde ni cuándo caerá un rayo, pueden indicar que existe una situación potencialmente peligrosa.
El zumbido del teléfono también quedó registrado en las imágenes, aunque ese sonido por sí solo no permite determinar qué fenómeno lo provocó. Lo importante es que la combinación de señales se produjo en un lugar abierto, sin protección inmediata frente a una eventual descarga eléctrica.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advierte que el cabello erizado o una sensación de hormigueo pueden aparecer cuando existe una intensa actividad eléctrica en las inmediaciones. En esos casos, recomienda buscar refugio de inmediato, sin esperar a que se produzca un relámpago o comience la lluvia.

Un paisaje expuesto
El Salar de Uyuni está ubicado en el altiplano del suroeste de Bolivia, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar. Es conocido por su extensa superficie de sal y por atraer visitantes de distintos países, especialmente por sus paisajes y las condiciones visuales que ofrece durante determinadas épocas del año.
Sin embargo, la amplitud del terreno también implica una exposición particular ante fenómenos meteorológicos. En una superficie abierta, con pocos refugios cercanos, las personas pueden quedar vulnerables cuando se aproxima una tormenta eléctrica.
Ante estas condiciones, la recomendación es ingresar a una construcción cerrada o a un vehículo con techo metálico y ventanas cerradas. Se debe evitar permanecer en zonas elevadas, cerca de árboles aislados, postes, cercas, cuerpos de agua y otras estructuras expuestas.

Si el cabello comienza a levantarse o aparece una sensación de hormigueo en la piel, no hay que esperar a comprobar si se aproxima un rayo. La búsqueda de refugio debe ser inmediata, ya que una descarga puede producirse sin una advertencia visible.
El caso de los turistas chilenos volvió a poner el foco en los riesgos de las tormentas eléctricas en áreas descampadas. En destinos naturales de gran extensión, conocer las señales de peligro y actuar rápidamente puede resultar decisivo para evitar accidentes.








