Nueva York bajo nieve: imágenes impactantes y las advertencias a la población
La ciudad declaró estado de emergencia y restringió la circulación no esencial ante una tormenta invernal que se intensifica y amenaza con convertirse en ciclón bomba.
Pese a las recomendaciones, la población se moviliza para atender sus responsabilidades. Reuters
Las autoridades de la ciudad de Nueva York declararon este domingo el estado de emergencia y prohibieron la circulación de vehículos no esenciales ante la llegada de una intensa tormenta invernal que se está extendiendo por el noreste de Estados Unidos, con características de ciclón bomba y fuertes impactos previstos para la región.
Medidas
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenó un bloqueo total de la circulación para vehículos no esenciales desde las 21.00 del domingo hasta al menos el mediodía del lunes, como parte de las medidas para enfrentar la grave situación meteorológica.
La prohibición incluye calles, puentes y túneles de los cinco distritos de la ciudad, con excepciones solo para emergencias y servicios esenciales como ambulancias, transporte sanitario, suministro de alimentos, combustible y material médico.
La restricción tiene como objetivo reducir accidentes, facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y permitir el despeje de las vías ante la acumulación rápida de nieve y la presencia de ventiscas que reducen la visibilidad. El servicio de metro y autobuses continúa en operación, aunque las autoridades advirtieron sobre posibles retrasos o ajustes en los horarios según avance el temporal.
Asimismo, se suspendieron las clases presenciales en las escuelas públicas y se declaró un día de “snow day” (feriado por nieve), mientras que otros servicios y actividades públicas también enfrentan interrupciones.
Vehículos tapados con nieve. Reuters.
"Ciclón bomba"
La tormenta que azota Nueva York es parte de un sistema meteorológico que se intensificó rápidamente al desplazar aire frío hacia el Atlántico, lo que ha llevado a clasificarlo como un “ciclón bomba” debido al marcado descenso de la presión atmosférica y la gran energía que acumula.
Además de Nueva York, varios estados del noreste —incluidos Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Rhode Island y Delaware— declararon el estado de emergencia y establecieron restricciones a los viajes no esenciales ante las condiciones de nieve intensa y viento fuerte.
La afectación al transporte es significativa: miles de vuelos han sido cancelados o demorados en aeropuertos clave como JFK, La Guardia, Newark y Boston Logan, mientras que los servicios ferroviarios y de autobuses presentan interrupciones y horarios reducidos en muchas rutas.
Las autoridades meteorológicas han pronosticado acumulaciones de nieve que en algunas zonas podrían superar 50 centímetros, con ráfagas de viento fuertes que generan condiciones de ventisca y “whiteout” —visibilidad casi nula—, lo que hace que los desplazamientos sean extremadamente peligrosos.
Desde temprano, se desplegaron máquinas para despejar calles y caminos. Reuters.
Impacto
El fenómeno ha afectado a decenas de millones de personas en el noreste del país, tanto en áreas urbanas como suburbanas. Los servicios de emergencia han alertado sobre la posibilidad de cortes de energía, acumulación de nieve pesada en techos y estructuras y riesgo para la salud de quienes se expongan al frío extremo sin la protección adecuada.
Los funcionarios estatales y municipales instaron a los residentes a permanecer en sus hogares, evitar cualquier desplazamiento innecesario y seguir las indicaciones de seguridad, incluidos consejos sobre cómo prepararse para cortes de electricidad o la necesidad de asistencia médica durante el temporal.
Este episodio climático representa una de las tormentas más severas en décadas para la región y ha llevado a las autoridades a tomar medidas sin precedentes para proteger a la población y mitigar los efectos de un sistema que continúa su avance con fuerte impacto sobre la costa este de Estados Unidos.