México amaneció este lunes bajo un clima de tensión tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido durante un enfrentamiento con fuerzas militares en el estado de Jalisco, según reportes que dieron cuenta de la confirmación oficial del operativo.
Ola de violencia en México tras la muerte de “El Mencho”: al menos 14 muertos y 64 detenidos
La confirmación de que Nemesio Oseguera Cervantes murió en un operativo militar desató represalias del CJNG con bloqueos, incendios y ataques en una veintena de estados; Jalisco activó medidas de emergencia y Washington destacó el rol de inteligencia en la operación.

La caída del jefe narco activó una reacción en cadena: las autoridades contabilizaron 252 bloqueos de caminos y vialidades en 20 de los 32 estados, muchos desactivados con el correr de las horas, en medio de incendios, ataques y episodios de saqueos en comercios y sucursales bancarias.
El saldo inicial fue grave. En Jalisco, Michoacán y Guanajuato se reportaron al menos 14 muertos —entre ellos siete integrantes de la Guardia Nacional— y 64 detenidos, mientras se desplegaban operativos para recuperar el control de rutas y puntos urbanos sensibles.
En Jalisco, el gobernador habló de “horas críticas” y dispuso medidas extraordinarias: suspensión de clases presenciales, recorte de actividades y restricciones preventivas en la movilidad, con anuncios sobre una reactivación paulatina del transporte público según la evolución del cuadro de seguridad.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió calma y coordinación entre fuerzas federales y estatales, mientras el Gobierno informaba que la mayoría de los cortes habían sido liberados y que continuaban las tareas para restablecer servicios en zonas afectadas por la violencia.
Apoyo internacional
Desde Estados Unidos, la Casa Blanca confirmó que aportó apoyo de inteligencia para la operación y elogió la acción de las fuerzas mexicanas. Reuters informó que el respaldo se canalizó, entre otros mecanismos, a través de una nueva fuerza de tarea interagencial orientada a combatir a los cárteles.
La escalada también impactó en el transporte aéreo y la vida cotidiana: se registraron afectaciones en aeropuertos y cancelaciones o suspensiones temporales de vuelos hacia destinos del Pacífico como Puerto Vallarta, en un contexto donde autoridades y compañías monitoreaban riesgos por posibles nuevas represalias.









