Salva Kiir, presidente de Sudán del Sur, destituyó a dos altos asesores después de que se revelara que nombró a un hombre fallecido para un panel que debía preparar las discusiones sobre las elecciones previstas para diciembre.

Salva Kiir, mandatario de Sudán del Sur, destituyó a dos funcionarios luego de firmar el documento que ponía a un fallecido hace cinco años al frente de los debates presidenciales.

Salva Kiir, presidente de Sudán del Sur, destituyó a dos altos asesores después de que se revelara que nombró a un hombre fallecido para un panel que debía preparar las discusiones sobre las elecciones previstas para diciembre.

El nombramiento de Steward Soroba Budia, miembro del opositor United Democratic Party, apareció en una orden presidencial fechada el 30 de enero, pero medios locales informaron que Budia murió hacía cinco años, lo que provocó burlas en redes sociales.

En reacción, la presidencia publicó un comunicado en la cuenta oficial de Facebook firmado por Africano Mande Gedima, ministro de Asuntos Presidenciales, que anunció la destitución de los dos funcionarios.
El escrito indicó que Kiir se sentía "complacido" de anunciar que ambos fue relevados y deseaba expresar su "profunda gratitud" por sus servicios.
Los cesados son David Amour Major, secretario de prensa, y Valentino Dhel Maluet, administrador jefe del Ministerio de Asuntos Presidenciales.

Amour negó detalles sobre responsables internos y atribuyó el fallo a nombres aportados por terceros: Amour afirmó: "Ahora es evidente que no se hizo una verificación exhaustiva por parte de uno de los actores interesados, lo que resultó en este desafortunado error administrativo".

El exsecretario no identificó al actor al que se refería y el United Democratic Party no formuló comentarios públicos sobre el caso.
El panel creado por el mandatario debía allanar el camino hacia los comicios previstos para diciembre, pero ya existían dudas sobre si esos comicios finalmente se celebrarán, dado el contexto de violencia en varias regiones.

Fuentes de la ONU citadas en los informes señalan que más de 180.000 personas se habrían visto obligadas a abandonar sus hogares por los combates recientes, con el estado de Jonglei como la zona más afectada.
Steward Soroba Budia fue firmante de un acuerdo de paz de 2018 que intentó poner fin a la guerra entre facciones rivales tras la independencia en 2011.
El conflicto persiste: el ejército del país se enfrenta a fuerzas alineadas con el vicepresidente suspendido Riek Machar, quien está bajo arresto domiciliario y es juzgado por cargos que incluyen asesinato, traición y crímenes contra la humanidad; Machar niega las acusaciones.

Salva Kiir, de 74 años y jefe del Estado desde la independencia, fue una figura central en los intentos de implementar un gobierno de unidad que incluyera a su rival; la destitución de los asesores ocurre en ese marco de fragilidad política y seguridad.
La renuncia de los dos funcionarios y la polémica por el nombramiento del fallecido subrayan las dificultades administrativas y políticas que enfrenta la presidencia en medio de la preparación de un proceso electoral cuya realización sigue en duda.