Un domingo de casi 40 grados, agua hasta la cintura y una escena que parecía sacada de una película: un Ford Falcon apareció flotando en el río Neuquén y sorprendió a todos los que estaban refrescándose en la costa.

En medio de la ola de calor y con el río repleto de gente, un Ford Falcon apareció flotando río abajo en Centenario: sin ayuda inmediata de maquinaria, los propios bañistas se organizaron, lo sujetaron y lo empujaron hasta la orilla.

Un domingo de casi 40 grados, agua hasta la cintura y una escena que parecía sacada de una película: un Ford Falcon apareció flotando en el río Neuquén y sorprendió a todos los que estaban refrescándose en la costa.
El episodio ocurrió, en inmediaciones del barrio Nueva España, en la ciudad de Centenario, donde decenas de vecinos se habían acercado a la ribera para escapar del calor extremo.
Según relataron testigos, al principio vieron una silueta oscura que avanzaba lento con la corriente. En cuestión de segundos, la sorpresa fue total: era un auto a la deriva, sin control, que se acercaba al sector donde había familias y chicos en el agua.
La alarma se multiplicó entre los presentes, sobre todo por el riesgo de que el vehículo siguiera bajando río abajo o se cruzara con alguna persona. Hubo gritos, señas y llamados entre quienes estaban más cerca del cauce.
Como no apareció de inmediato personal especializado ni maquinaria para intervenir, los propios vecinos decidieron actuar. Varios se acercaron, sujetaron el Falcon y comenzaron a empujarlo en bloque para desviarlo hacia la orilla.
La maniobra demandó coordinación y fuerza: el auto ofrecía resistencia por el peso y la corriente, pero finalmente lograron arrimarlo a un sector seguro de la costa, donde quedó detenido fuera del cauce principal.
El momento fue grabado por algunos bañistas y se viralizó en redes sociales, mientras crecen las preguntas: hasta ahora no hubo precisiones oficiales sobre cómo terminó el vehículo en el río, si estaba abandonado, ni si tiene pedido de secuestro o dueño identificado.