Incendios en Chubut: cómo sigue el operativo después de las lluvias
Las precipitaciones registradas en las últimas horas permitieron reorganizar el trabajo de brigadistas y equipos técnicos, que ahora concentran sus esfuerzos en evaluar el estado de los focos activos y prevenir reactivaciones.
A pesar de la lluvia, continúa la labor para extinguir los incendios forestales. Crédito: REUTERS.
Las intensas lluvias registradas en la cordillera de Chubut, junto con algunas nevadas puntuales, generaron un alivio momentáneo en el avance de los incendios forestales que afectan a la región. Tras este respiro climático, este miércoles se retomaron las tareas para contener los focos activos, en un escenario complejo que ya dejó más de 56.000 hectáreas arrasadas.
Según los primeros reportes oficiales, las precipitaciones superaron las previsiones iniciales en varios sectores clave, lo que permitió reordenar la estrategia de trabajo de los brigadistas y evaluar el impacto real del agua caída sobre las zonas más comprometidas.
Lluvias enzonas críticas
De acuerdo con un informe del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, en algunos puntos las precipitaciones alcanzaron los 30 milímetros. Este volumen se registró tanto en el área de Puerto Patriada como en el Parque Nacional Los Alerces y en la zona de Desembocadura El Tigre–Lago Cholila.
Evalúan el impacto del agua en los incendios de la cordillera. Crédito: REUTERS.
Desde el organismo señalaron que, si bien las lluvias representaron un aporte importante, no garantizan por sí solas la extinción de los incendios. Por ese motivo, el foco de las tareas se concentró en analizar cómo respondieron los sectores con puntos calientes, ya que en algunos casos el agua podría resultar insuficiente para eliminar completamente el fuego subterráneo.
El estado de los incendiosactivos
En el área de Puerto Patriada, el incendio detectado el 5 de enero ya afectó una superficie de 30.677 hectáreas. Actualmente se encuentra contenido, aunque mantiene actividad en distintos sectores de su perímetro. La vegetación dañada incluye arbustales, matorrales, bosques implantados y amplias áreas de bosque nativo.
En la zona de La Burrada, durante las últimas horas se realizaron tareas de enfriamiento con equipos de agua y se reforzaron trabajos efectuados en jornadas anteriores. En este sector, los medios aéreos permanecieron en reserva, a la espera de una eventual reactivación del fuego.
También hubo algunas nevadas que contribuyeron a enfriar ciertas zonas. Crédito: Xinhua.
Situación enLos Alerces
En el Parque Nacional Los Alerces, la superficie afectada se estima en 26.306 hectáreas, con daños sobre bosque nativo, arbustales y pastizales, especialmente en el área de Lago Rivadavia. Las labores previstas para este miércoles se limitaron a recorridos mínimos, con el objetivo de observar el efecto de las precipitaciones y detectar posibles rebrotes.
En tanto, el incendio en Desembocadura El Tigre–Lago Cholila continúa activo y alcanzó una superficie estimada de 209 hectáreas de bosque nativo. Allí, los trabajos se centraron en el monitoreo permanente de la situación, con la participación de numeroso personal y el apoyo de medios aéreos y equipamiento específico.