El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Santa Fe Capital transita una etapa de renovación con un objetivo claro: garantizar que cada vez que suene la sirena, la respuesta sea inmediata y profesional.

Con una nueva comisión directiva y más de 30 efectivos en servicio, la institución busca fortalecer su capacidad de respuesta. El foco está puesto en la renovación de equipamiento y en recuperar el vínculo con los socios para garantizar la operatividad diaria.

El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Santa Fe Capital transita una etapa de renovación con un objetivo claro: garantizar que cada vez que suene la sirena, la respuesta sea inmediata y profesional.
Con una nueva gestión al frente de la asociación, el énfasis hoy está puesto en la operatividad, el mantenimiento de las unidades y la formación de los nuevos aspirantes que se suman a las filas del voluntariado.
Marcos Escajadillo, Secretario de Protección Civil, destacó a CyD Litoral que el horizonte actual es puramente operativo. "Lo que debemos garantizarle tanto al bombero como a las familias que pasan situaciones críticas es que van a tener una respuesta capacitada, formada y, sobre todo, equipada", señaló.
En este sentido, el Gobierno de la Provincia reforzó recientemente la dotación con nuevas entregas de materiales, buscando que la seguridad de quienes arriesgan su vida esté siempre resguardada.

Para Darío Bournissent, presidente de la asociación, el motor de la institución es la voluntad de sus integrantes, aunque las carencias materiales son el principal obstáculo a vencer. "Las necesidades son infinitas. Lo que queremos es golpear todas las puertas posibles para conseguir los medios que nos hacen falta, desde combustible hasta cubiertas para los camiones", explicó a CyD Litoral.
Actualmente, el cuartel cuenta con un cuerpo activo de 30 voluntarios que prestan apoyo constante a Bomberos Zapadores en siniestros ocurridos principalmente en el centro y norte de la capital provincial. Además, seis nuevos aspirantes están finalizando su capacitación para incorporarse plenamente al servicio antes de fin de mes.

El desafío de la nueva conducción es reconstruir la red de socios: "Queremos volver a convencer a los vecinos de que vuelvan a aportar su cuota; que confíen en que su ayuda se traduce directamente en un mejor servicio para la ciudad", enfatizó Bournissent.
Desde el Concejo Municipal, también se busca dar certidumbre al cuartel. Se está trabajando en la regularización de la sede social y el terreno que ocupan, un permiso de uso municipal que los ediles pretenden convertir en una concesión definitiva o cesión de derechos para dar previsibilidad a largo plazo.

Mientras en la ciudad se trabaja en el fortalecimiento interno, la solidaridad santafesina se extiende a nivel nacional. Un contingente de 30 brigadistas —compuesto por bomberos voluntarios, zapadores y personal de Protección Civil— se encuentra en la Patagonia colaborando en la extinción de incendios forestales en Chubut.
Equipados con tecnología satelital Starlink para mantener la comunicación en alta montaña y asistidos por médicos propios, los efectivos cumplen extenuantes jornadas de hasta 12 horas en terreno.
Escajadillo resaltó el "excelente trabajo" del grupo, que aguarda la llegada de lluvias en la cordillera para iniciar el repliegue hacia la provincia. "Es un orgullo ver el profesionalismo y la calidad humana de nuestros bomberos. Se enfrentan a situaciones críticas donde el fuego avanza sobre viviendas y zonas productivas, demostrando una formación de primer nivel", concluyó el funcionario.