Salta bajo el agua: más de 200 personas debieron abandonar sus hogares por el temporal
Un feroz fenómeno meteorológico azotó a la provincia durante la madrugada, provocando el desborde de ríos y canales. Las zonas más afectadas sufrieron inundaciones en las viviendas y el corte de servicios esenciales.
La provincia se mantiene en estado de alerta mientras se espera que los niveles de agua comiencen a descender para que los evacuados puedan iniciar el retorno a sus hogares.
El temporal de lluvia y viento que descargó con fuerza sobre la provincia de Salta dejó un saldo de más de 200 personas evacuadas y severos daños materiales. Las precipitaciones, que se extendieron durante varias horas de forma ininterrumpida, colapsaron los sistemas de drenaje y provocaron que numerosas calles se transformaran en verdaderos ríos, imposibilitando la circulación vehicular y peatonal en distintos puntos del territorio.
La intensidad del agua caída derivó en el desborde de canales y arroyos, lo que causó que el agua ingresara en una gran cantidad de viviendas. Ante la magnitud de la inundación, las autoridades provinciales y municipales debieron activar protocolos de emergencia para trasladar a los damnificados a centros de asistencia.
Según los últimos reportes, son más de 200 los ciudadanos que permanecen evacuados tras haber perdido pertenencias y sufrir daños estructurales en sus hogares.
En la capital salteña, los barrios periféricos fueron los más golpeados por el anegamiento de accesos, lo que complicó las tareas de asistencia durante las horas críticas del temporal. Además, se registraron caídas de árboles y postes de tendido eléctrico, dejando a vastos sectores sin suministro de energía.
El temporal de lluvia y viento que descargó con fuerza sobre la provincia de Salta dejó un saldo de más de 200 personas evacuadas y severos daños materiales.
Rutas afectadas y riesgos persistentes
El fenómeno no solo afectó a las áreas urbanas, sino que también generó complicaciones en las rutas provinciales y nacionales que atraviesan Salta. La visibilidad reducida y la acumulación de sedimentos sobre la calzada obligaron a las autoridades viales a solicitar extrema precaución para transitar, especialmente en las zonas de montaña donde el riesgo de desprendimientos se mantiene latente debido a la saturación de los suelos.
Equipos de Defensa Civil, Bomberos y operarios municipales trabajan de manera intensa en la limpieza de desagües y en la asistencia directa a las familias afectadas, mientras se evalúa el alcance total de las pérdidas materiales ocasionadas por el agua.
En la capital salteña, los barrios periféricos fueron los más golpeados por el anegamiento de accesos, lo que complicó las tareas de asistencia durante las horas críticas del temporal.
Cierre de la jornada
La provincia se mantiene en estado de alerta mientras se espera que los niveles de agua comiencen a descender para que los evacuados puedan iniciar el retorno a sus hogares. La prioridad de las próximas horas se centrará en el relevamiento de daños y en la normalización de los servicios básicos en las comunidades que aún permanecen aisladas por las inundaciones.