El Parque Nacional Nahuel Huapi y la Dirección Regional Patagonia Norte desplegaron un operativo de monitoreo para seguir la presencia de cóndores andinos en la costa de Dina Huapi y Costa del Sol, en la provincia de Río Negro. Las tareas comenzaron durante la tarde y continuarán este martes, mientras las autoridades buscan determinar las causas del comportamiento observado en estas aves.
Cóndores andinos sorprendieron cerca de Bariloche y activaron un plan para protegerlos
Personal de Parques Nacionales, la Policía de Río Negro y especialistas siguen de cerca la situación. Creen que la falta de viento podría haber dificultado el vuelo de las aves.

Desde el área protegida explicaron que una de las hipótesis es que las condiciones meteorológicas hayan influido en la situación. La escasa presencia de viento habría dificultado el despegue de los ejemplares, que dependen de las corrientes de aire para planear y desplazarse con facilidad.
Durante el operativo participan agentes de Parques Nacionales, efectivos de la Policía de Río Negro, investigadores y especialistas dedicados al estudio del cóndor andino. El seguimiento se mantendrá hasta comprobar la evolución del grupo y verificar que los animales puedan retomar el vuelo sin inconvenientes.
Piden no intervenir ni acercarse
Las autoridades solicitaron a vecinos y turistas que no se aproximen a los cóndores, no intenten alimentarlos y eviten cualquier tipo de manipulación. Advirtieron que la intervención humana puede incrementar el estrés de estas aves y dificultar su recuperación.

También pidieron a los habitantes de Dina Huapi y Costa del Sol mantener a los perros resguardados dentro de sus viviendas o bajo control para impedir interacciones con los ejemplares silvestres.
Desde Parques Nacionales recordaron que, al caer la noche, es habitual que los cóndores permanezcan en un mismo sector buscando un sitio seguro para descansar, por lo que su permanencia en la zona no necesariamente implica un problema sanitario.

Una especie clave para el equilibrio ambiental
El cóndor andino (Vultur gryphus) es una de las aves voladoras más grandes del planeta. Puede alcanzar una envergadura cercana a los tres metros y aprovechar las corrientes térmicas para planear a grandes alturas, incluso por encima de los 8.000 metros sobre el nivel del mar.
En Argentina habita principalmente la Cordillera de los Andes, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, aunque también existen poblaciones en provincias del centro del país como Córdoba, San Luis y La Rioja.
Su alimentación está basada en carroña, una característica que lo convierte en un actor fundamental para los ecosistemas. Al consumir animales muertos contribuye a evitar la proliferación de bacterias y enfermedades, además de colaborar con el equilibrio entre distintas especies carroñeras.

Sin embargo, el cóndor andino se encuentra declarado en peligro de extinción y está protegido por la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre. La principal amenaza que enfrenta es el uso ilegal de cebos tóxicos destinados al control de predadores.
Estos venenos no solo afectan a los cóndores, sino también a otras especies silvestres, animales domésticos e incluso representan un riesgo para la salud humana.
Para enfrentar este problema, el Estado nacional impulsa la Estrategia Nacional contra el Uso de Cebos Tóxicos, un programa que busca fortalecer la detección de casos de envenenamiento, mejorar la investigación científica y promover acciones de educación y conservación en las provincias donde habita esta especie emblemática de Sudamérica.








