Cuando decimos "Patriarca de la Federación" todos sabemos que nos estamos refiriendo al Brigadier General Estanislao López. Es una manera de expresar que su dimensión política trascendió el ámbito santafesino para marcar a fuego el debate nacional y la resistencia armada contra el monarquismo y el centralismo de Buenos Aires.
En su libro sobre López de 1927, José Luis Busaniche incluye una carta que le dirigiera a Ricardo Caballero en la que expresa que al caudillo se le "llamaba con justicia en el país el Patriarca de la Federación" y en su novela "Aleluyas del Brigadier" de 1936 Mateo Booz señala que López "fue llamado, con el estilo de la época, el Patriarca de la Federación".
Uno pensaría que este honroso título habría surgido en el seno del partido federal, como una manera de reconocer el prestigio y el liderazgo del caudillo santafesino. Sin embargo, en ningún documento de los muchos que contienen disposiciones dirigidas a honrar a Estanislao López figura la expresión "Patriarca de la Federación". No aparece en los papeles producidos con motivo de la donación de un sable de lujo que le hizo el Cabildo de Buenos Aires en 1821, ni en las notas que rodearon al obsequio de otro sable que le hiciera el gobernador Manuel Dorrego en 1827.
Cuando la Legislatura santafesina le ofreció a López diversos homenajes en 1822 se acuñó una medalla de oro en la que se lo trata de "héroe Estanislao", y cuando en 1836 se le dirigieron homenajes similares, se le confirió el título de "Restaurador del Norte" y la distinción de "ciudadano benemérito en grado heroico". No se menciona al caudillo en tales circunstancias como "Patriarca de la Federación".
Tampoco se le da este tratamiento en las disposiciones con que se le reconoce el grado de Brigadier General por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca en 1836, y el gobernador de Córdoba Manuel López se refiere a él ese mismo año como "héroe e ilustre campeón de la Nación Argentina".
No encontramos que se lo mencione como tal en los documentos producidos tras el fallecimiento del Brigadier, ya sea en el decreto de honores que dispuso Rosas en Buenos Aires, o en los homenajes que ordenó Pascual Echague en Entre Ríos. No figura tampoco en la placa de mármol que se colocó sobre su tumba en el Convento de San Francisco en 1843, en la que se lo menciona como "Héroe glorioso de la Confederación"; ni en la Ley que ordenó construir un monumento que lo recordara en la plaza mayor de Santa Fe en 1857; o en la resolución del Banco Provincial de Santa Fe dirigida a estampar en 1875 el rostro de López en sus billetes de 20 pesos plata.
Todo parece indicar que la expresión "Patriarca de la Federación" no surgió en el ámbito del partido federal ni entre sus comprovincianos, por lo que cobra relevancia lo que señala Ramón J. Lassaga en su "Historia de López" de 1881, cuando anota en la página 332 que el primero que se refirió en esos términos a Estanislao López fue el unitario José Rivera Indarte en su libro "Rosas y sus opositores" de 1845 (agradezco a la colega María Gabriela Micheletti que me lo hizo notar).
El elogio de Rivera Indarte
Conviene precisar qué es lo que escribe el acérrimo enemigo de Juan Manuel de Rosas en este libro concebido como texto combativo. En la página 136 sostiene que Rosas habría instado a Domingo Cullen en junio de 1838 (ministro y concuñado de López que actuaba como mediador entre los bloqueadores franceses y el gobierno de Buenos Aires a nombre del de Santa Fe) a "que fuese nada menos que gobernador de Santa Fe y sucesor del ilustre patriarca de la federación Argentina", ni bien fue conocida en Buenos Aires la noticia del fallecimiento del Brigadier.
Aquí la expresión es acompañada de la palabra "ilustre", pero no deja de ser un simple calificativo dicho al pasar en una frase que tiene que ver más con Cullen que con López. También dice que Rosas agasajó a Cullen a su arribo a Buenos Aires de tal manera que debía considerarlo como "uno de los patriarcas de la federación". El uso del plural estaría indicando que tal distinción no estaría solo reservada para López.
Adopción pública del título de "Patriarca"
El historiador Ramón J. Lassaga encontró en el texto de Rivera Indarte el calificativo de López como "patriarca de la federación Argentina". Lo destacó y lo adoptó en otra parte de su propio libro. Cuando en la página 428 se refiere a los agasajos que recibió López en Buenos Aires en 1837 señala que "un público numeroso veía al patriarca de la federación argentina modestamente vestido" en contraste con los lujosos uniformes de Rosas y otros generales.
Más allá de que Lassaga también se expresara como Rivera Indarte en términos elogiosos al darle a López el tratamiento de "patriarca de la federación argentina", todavía no le otorga alcances consagratorios como ocurrirá después, andando el tiempo, en los libros de Historia, la prensa y el público en general, en el mismo sentido que se lo llama al general San Martín "Santo de la espada" o a Sarmiento "Maestro de América".
Habría que hurgar más detenidamente en los discursos y publicaciones producidos en 1886 con motivo del Centenario del nacimiento de López para ver si ya encontramos aplicada aquella forma de nombrar al Brigadier. Lo cierto es que fue en la década de 1920 cuando comenzó a generalizarse su uso. El 12 de octubre de 1924 el diario "Santa Fe" publicaba un artículo firmado por Julio Costa que precisamente se tituló "El patriarca de la federación" y hacía una reseña de la obra de López.
Aunque la primera edición del libro que dedicó a López el historiador Álvarez Comas en 1920 se titula "Santa Fe su origen autonómico", la segunda de 1926 ya se llama "Santa Fe, el federalismo argentino y el Patriarca de la Federación", título que sostiene en sus presentaciones de 1929, 1933 y 1938. Fue precisamente ese año, en que se conmemoró el centenario de la muerte del caudillo argentino, que el título de "Patriarca de la Federación" aparece mencionado en todos los discursos, en monografías y en artículos de prensa, como puede constatarse en los tomos publicados por la Junta Provincial de Estudios Históricos que contienen la reseña de lo actuado en las "Jornadas de Estudios Históricos sobre el Brigadier General Estanislao López" aparecidos en 1942.
A partir de allí, esta forma de referirse al Brigadier se ha tornado un lugar común: La importante biografía que publicó Leoncio Gianello en 1955 se titula: "Estanislao López. Vida y obra del "Patriarca de la Federación", y la que editó la Editorial Plus Ultra de Jorge Newton en 1967 se llama: "Estanislao López: El Patriarca de la Federación".
No hay acto público ni homenaje a Estanislao López en el que no se lo califique en esos términos y la expresión figura entre los fundamentos que en 2025 sirvieron a la Cámara de Diputados de la Nación para darle media sanción al proyecto que declara a Estanislao López como "Héroe Nacional".
Una escuela de enseñanza media funciona en nuestra ciudad capital (N° 326) bajo el nombre de "Patriarca de la Federación" desde la década de 1960, variante de muchas que llevan el nombre de Estanislao López en el territorio provincial.
Contra lo que supusieron José Luis Busaniche y Mateo Booz, nunca escuchó Estanislao López que alguien se refiriera a él como "Patriarca de la Federación". Nadie lo hizo en su época. Recién Rivera Indarte en 1845 usó como al pasar ese calificativo en su libro contra Rosas. Nadie volvió a repetirlo hasta que el joven Lassaga lo rescató del olvido en su "Vida de López" de 1881 y, poco a poco, muy gradualmente, se fue imponiendo hasta ser, en los últimos cien años, el principal título con que se le distingue.
(*) Contenidos producidos para El Litoral desde la Junta Provincial de Estudios Históricos.