Ileana Brutten Kinderknecht
El cuadro que espera por Messi
Una asesora inmobiliaria se embarca en su primer retrato, una obra dedicada al extraordinario futbolista argentino, reflejando la pasión y emoción del Mundial 2026 en cada pincelada.

A veces las mejores historias nacen de una promesa. Y esta comenzó frente a un bastidor en blanco, con una ilusión tan grande como el sueño de que algún día ese cuadro llegue a las manos de Lionel Messi. Mi nombre es Ileana, trabajo como asesora inmobiliaria y nunca estudié Bellas Artes ni realicé cursos de pintura.
De hecho, en los últimos seis años apenas había terminado cuatro obras. Sin embargo, decidí enfrentarme al desafío más importante de mi vida artística: pintar por primera vez un retrato sobre bastidor, y que el protagonista fuera el capitán de la selección argentina. Todo comenzó durante el Mundial de Fútbol 2026. Como millones de argentinos, viví cada partido con el corazón en la mano.
Antes del encuentro entre Argentina e Inglaterra me hice una promesa: si la selección ganaba, iba a terminar este retrato de Lionel Messi antes de la final. Comencé a trabajar el 13 de julio y terminé la obra el 19, apenas unos minutos antes de que comenzara la final.
Fueron seis días intensos, de muchas horas frente al bastidor, casi sin despegarme de él. Cada día sentía que no solo estaba pintando un cuadro, sino también intentando plasmar todo lo que nos hizo sentir este Mundial.
En esta obra quise reflejar mucho más que el rostro de Messi. Quise pintar la emoción de volver a ilusionarnos, la entrega de una Selección que dejó todo en cada partido y el orgullo inmenso de sentirnos representados por un capitán que, una vez más, hizo historia.
También está presente todo lo que significó el partido frente a Inglaterra, la intensidad con la que lo vivimos y esa mezcla de nervios, esperanza y felicidad que solo el fútbol puede despertar. Cada pincelada lleva un pedacito de esas emociones.
Para muchos será simplemente un retrato; para mí es el recuerdo de un Mundial inolvidable, una promesa cumplida y la prueba de que, cuando uno se compromete con un sueño, puede llegar mucho más lejos de lo que imagina.
Este cuadro también marcó un antes y un después en mi vida. Me hizo reencontrarme con la pintura y decidir que quiero seguir este camino. Hoy continúo explorando nuevas técnicas, compartiendo mis trabajos en redes sociales y realizando obras personalizadas por encargo.
Pero todavía me queda un sueño por cumplir. Quiero regalarle este cuadro a Lionel Messi. No busco venderlo ni que quede colgado en una pared cualquiera. Lo pinté pensando en él, como una forma de agradecerle tantas alegrías, tantas emociones y tantos momentos que nos hicieron sentir orgullosos de ser argentinos.
Ojalá esta historia llegue hasta sus ojos. Porque si un sueño puede empezar con una promesa, quizás también pueda terminar con un abrazo.
Para contactar a la autora: @ile.1999.art (Instagram).














