
El monumento que celebra las hazañas de Monzón refleja el olvido y la desidia, mientras su historia sigue generando debate sobre justicia y verdad.

Un año más sin Carlos Monzón, el campeón que hizo soñar, vibrar, enorgullecerse al pueblo argentino y más allá de las fronteras, a todo aquel que valoró su garra y esfuerzo, dejando en la historia del boxeo una huella realmente imborrable.
Un año más que el monumento que recordaba tantas hazañas, a más de uno le da vergüenza por el estado deplorable en que se encuentra, mientras que a otros les sirve para seguir alimentando el odio por un hecho del que no fueron testigos, solo para rasgarse las vestiduras. Y muchos otros, que quizás se prepararon para los flashes durante la inauguración, se convirtieron ahora en aliados del olvido y la desidia.
Como bien decía Carlitos: "Hay amigos para la victoria, los que se apartaron, son unas ratas". Porque a él lo "mataron" varias veces. Con una condena cumplida con permisos negados para poder volver a ver a uno de sus hijos; un hijo al que también la sociedad de alguna forma condena y que a duras penas intenta olvidar.
La condena de Carlos estuvo en manos de tres magistrados que como "seudo dioses" le bajaron el pulgar en pos de "una sanción ejemplar", así como se lo bajaron muchos de los que para otras cosas no tienen a la Justicia por estandarte (hipocrecía que le llaman).
Y después, mucho tiempo después de su fallecimiento, las dudas y los detalles que quizás no cierran, pero que al parecer a nadie motiva lo suficiente como para reabrir el caso que llevaba por carátula "Carlos Monzón, su muerte".
Carlos sufrió también la condena de otros hombres y mujeres, no necesariamente desde un estrado. Aquellos que no dudaban en decir que lo admiraban, pero que ante su muerte y un desenlace del que largamente se ocuparon las crónicas, en voz baja solo lanzan rumores y crean hipótesis sobre lo ocurrido.
Pero todo queda allí, enmascarado en cierta cobardía por temor, no a los dos muertos (Carlos y Gerónimo Mottura), sino a los vivos... que fueron y siguen siendo jueces y muchas veces verdugos. Finalmente, está la condena de los que callan y solo hablan para repetir que "están todos muertos, para qué seguir urgando en el pasado".
¿Cuál es el problema de seguir buscando la verdad? Como se puede observar en la frase escrita entre yuyales y paredes quebradas, en la base del destruido monumento: "Por la verdad de tu muerte".
Carlos Monzón, el mejor boxeador de todos los tiempos, como muchos aún lo llaman, fue un hombre y sus circunstancias, pero hoy también es un rastro o una huella. Para otros seguirá siendo Carlitos, "El Negro", el que abrazó arriba del ring la celeste y blanca, y abajo, como cualquier humano, sobrellevó amores y odios, pero pagando demasiado caro sus errores.
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Señor director, donde sea que se vaya, ciudad o pueblo, las plazas muestran la cara del lugar. Y entonces suponemos, según lo que se vea, cómo es su gente. Una plaza cuidada y limpia nos dice algo; otra, descuidada, también lo hace.
Visitar la Basílica de Guadalupe, que recibe a gente de todos lados -incluido turismo extranjero-, ofrece la imagen de una hermosa plaza que, convengamos, deja mucho que desear. ¿Será demasiado oneroso para la Municipalidad de la ciudad de Santa Fe dedicarle placeros (uno o dos, en distintos turnos) que la mantengan bien?
¿Placeros que, bien instruidos, hagan recomendaciones también a los vecinos para que colaboren? Por ejemplo, cuando llevan sus animalitos para que no dejen sus indeseables recuerdos. Espero que este breve comentario sea tenido en cuenta y se tomen medidas para mejorar en particular este lugar que la casa de nuestra Madre Virgen de Guadalupe y la ciudad toda merecen.
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Extraído y deportado junto a su esposa, el depuesto Nicolás Maduro al coloso Estados Unidos, fue reemplazado según lo exigido por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano por Delcy Rodríguez. Mientras tanto Donald Trump, nuevo adalid de la libertad mundial, sigue promocionando la "operación quirúrgica" llevada a cabo por el grupo Delta.

El mismo Trump que ya descartó por inhábil a María Corina Machado, anticipó además que Estados Unidos tomaría el control de las enormes reservas de petróleo venezolanas.
Creo que se ha subestimado la posible reacción de países como Corea del Norte, Rusia, China y otros, que me temo que ya reaccionarán en conjunto, por lo que preveo múltiples reclamos y hasta futuras presiones militares. Ya sabemos cómo les gusta jugar con la existencia (y la muerte) de la humanidad a todos estos líderes.
Lo contradictorio es que a Maduro lo capturaron y llevaron por narcoterrorista y le imputan además que es un presidente ilegítimo, pero de pasada van y recuperan las empresas nacionalizadas, pero a las formas y los procedimientos debería decidirlos un gobierno legítimo, como el que la propia Machado le está sugiriendo a Trump al pedirle que asuma Edmundo González Urrutia.
Pero los negocios son los negocios y hacen a una potestad que ellos se arrogan. Hay que interpretar bien esto y no dejarse llevar por triunfalismos. Falta muchísimo para revertir el status-quo, si bien por ahora la pelota está del lado de Trump.
Dejo claro que mi repudio a Maduro, el tragicómico bailarín de joropo llanero, sigue intacto... pero a veces se cambia de apero pero no de caballo, y eso también es repudiable. El que tenga el control de las reservas petroleras, mientras las haya, será el dueño del mundo.