Ritos del Altiplano

Ronda en altura (Parte III): Machu Picchu

Suspendida entre niebla y cielo, la ciudadela inca esculpe una presencia viva en piedra, donde la geometría sagrada dialoga con el sol y el tiempo se detiene.

(...) Machu Picchu no me esperó: me reconoció. Estaba suspendida entre la niebla y el cielo, como si no hubiera sido construida, sino parida por la montaña. No era una ruina: era una presencia. Una idea viva esculpida en piedra".(...) Machu Picchu no me esperó: me reconoció. Estaba suspendida entre la niebla y el cielo, como si no hubiera sido construida, sino parida por la montaña. No era una ruina: era una presencia. Una idea viva esculpida en piedra".

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