El 12 de enero de 1771 el fiscal de la Real Audiencia de Charcas, Álvarez de Acevedo, decía que la región del Plata no podía ser gobernada desde Lima, y aconsejaba la erección de un virreinato en Buenos Aires. El entonces virrey del Perú, Manuel Amat, se plegó a la iniciativa. Ambos tanto la Audiencia de Charcas como el virrey Amat encaraban la cuestión desde el punto de vista de intereses internos, sin considerar los intereses externos.
Para Inglaterra la posesión de las provincias españolas de ultramar se trocó en la necesidad de llegar al Pacífico. La empresa por mar se hacía difícil, pero Inglaterra, para hacerlo por tierra, encuentra un aliado en el carácter expansivo de Portugal. Los avances de este último sobre Paraguay, Río Grande, Mojos y Chiquitos, así como sobre el Amazonas, constituyen etapas de su intento de llegar al Pacífico. Tanto su instalación en Colonia del Sacramento, como más tarde la de los ingleses en las islas Malvinas, responden a la misma tendencia de anular el poder español en América, al mismo tiempo que ponen de manifiesto la importancia que adquiere la defensa del Río de la Plata.
Establecimiento del virreinato
La paz provisoria de 1763 puso fin a la guerra iniciada dos años antes, en la que las armas españolas tomaron la Colonia del Sacramento, con las fuerzas de Buenos Aires, a las órdenes de Pedro de Cevallos, la que tuvo luego que devolver a los portugueses. A esto siguió la instalación de los ingleses en las Malvinas. Ello puso en evidencia lo ilusorio, que las fuerzas de Buenos Aires-Montevideo-Malvinas, tuviesen que depender de las órdenes y de los recursos que pudiera enviar el virrey del Perú.
El 1º de agosto de 1776 se promulgó la real cédula de Carlos III, nombrando virrey a Pedro de Cevallos, antes de la erección del cuarto virreinato, en las Provincias del Río de la Plata. Esta Real Cédula acordaba a Cevallos la jurisdicción de las provincias de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán, Potosí, Santa Cruz de la Sierra, Charcas y corregimiento de Cuyo; extendida a La Paz, Carangas, Chucuito, Oruro Y Puno, con los recursos de sus cajas reales y sus fundiciones de plata, que representaban más de la mitad del volumen general de las registradas en el Perú. Sin la incorporación de las provincias del Alto Perú, el naciente virreinato no habría contado con recursos para sostenerse; pero tal amputación era trágica para el Perú.
Para aumentar las rentas reales se crearon en 1778 los estancos de Tabacos y Naipes, lo que dio origen a un nuevo fuero al que quedaron sujetos los cosecheros, capataces, mayordomos y peones asalariados ocupados en el cultivo y beneficio del tabaco. Se incluían en el fuero las causas por fraudes o contrabando en los tabacos.
Creación de las gobernaciones
Para implantar el régimen de intendencias se tuvo en cuenta la urgencia de obtener mediante reformas comerciales y administrativas que se establecieron simultáneamente, un incremento substancial en el rendimiento del sistema impositivo vigente, y en el de las nuevas fuentes de renta fiscal que fueron creadas.
La ordenanza de intendentes del 28 de enero de 1782, estando en funciones el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo (1778-1784), dispuso dividir el virreinato del Río de la Plata en ocho gobernaciones-intendencias, además de las gobernaciones militares y políticas de Montevideo y de los pueblos de las antiguas misiones jesuíticas.
1 - Intendencia de Buenos Aires. Residencia del virrey y del intendente general. Abarcaba el territorio de su provincia, además de la banda oriental, en cuya ciudad de Montevideo residía un gobernador delegado del virrey, más Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Misiones.
2 - Intendencia del Paraguay. Capital: Asunción, con título de `ilustre´. Su escudo de armas presentaba, sobre campo azul, en el primer cuartel, a Nuestra Señora de la Asunción; en el segundo, a su patrono, San Blas; en el tercero, un castillo, y en el cuarto, una palma, un árbol frondoso y un león. El escudo le había sido concedido por Carlos V.
3 - Intendencia de Potosí. Comprendía los seis partidos de la provincia de su nombre: Porco, Chayanta, Lipes, Chichas, Atacama y Tarija. La capital era la ciudad de Potosí, con el título de ´fidelísima´. Su escudo de armas ostentaba un cerro y un águila de dos cabezas que lo tiene abrazado.
4 - Intendencia de La Paz. La ciudad de La Paz fue fundada en 1548 por Alonso de Mendoza. Carlos V le concedió un escudo de armas, que en su parte superior deja ver un morrión vuelto sobre la derecha, y una paloma con un ramo de oliva en el pico; en el centro muestra una guirnalda de flores, en la que se enlazan cuatro culebras; debajo un león fronterizo a un cordero, ambos en pie a la ribera de un río en actitud pacífica y acorde; signos todos alusivos a la paz. Refiere a que la fundación tuvo lugar después de sosegados por La Gazca los disturbios de Gonzalo Pizarro y sus seguidores.
5 - Intendencia de Cochabamba. La capital se instaló en la ciudad de Oropesa, en el valle de Cochabamba; fundada por el virrey Francisco de Toledo. Su escudo de armas muestra sobre campo azul, un león en el centro y a su alrededor diez cabezas degolladas, en memoria de los condes de Oropesa, de cuya casa era Toledo.
6 - Intendencia de Córdoba. Se integró con las subdelegaciones de Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis, más el territorio de la actual provincia de su nombre. Tuvo por armas un castillo en un escudo con siete banderas y dos ríos caudalosos a sus pies.
7 - Intendencia de Salta. Los partidos que la integraron fueron los correspondientes a las actuales provincias argentinas de Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy, Salta y las de Nueva Orán y Puna. Su capital fue la ciudad de Salta. Su escudo de armas comprendía un río que la ameniza, un cerro que la fortalece, árboles que la hermosean y los símbolos del valor y la fidelidad la distinguen. La ciudad de Salta tenía el título de ´muy ilustre´.
8 - Intendencia de Puno. Formada después de 1784; al instalarse en 1787 la Real Audiencia del Cuzco, cuya jurisdicción afectaba a varias de sus regiones, que habían quedado bajo el virreinato del Perú, a pesar de que en lo político dependían del de Buenos Aires, por real cédula del 1ro. De febrero de 1796 pasó a depender íntegramente de Lima.
Santa Fe y el nuevo virreinato
La creación del Virreinato significó para Santa Fe una mayor cercanía del poder central. La proximidad de la capital y sus instituciones implicaba un mayor y eficiente control del gobierno colonial. Pronto se produjeron cambios significativos. La Real Ordenanza de Intendentes redujo las atribuciones del Cabildo. En 1780 en virrey Vértiz suspendió el privilegio de "Puerto preciso" del que disfrutaba la ciudad y por la misma época se quitó de su jurisdicción parte de Entre Ríos. Las reformas también modificaron el régimen de milicias y de impuestos, concentrando en ambos casos su gobierno y administración. Además la región dejó de depender de la Audiencia de Charcas, y pasó a serlo de la Audiencia Virreinal, creada por real decreto de Carlos III del 25 de julio de 1782 y comunicado al virrey el 14 de abril de 1783.
(*) Contenidos producidos para El Litoral desde la Junta Provincial de Estudios Históricos.