La fría tarde del domingo no pudo apagar la fiesta. El estadio 15 de Abril abrió sus puertas y recibió a los protagonistas de la décima edición del Torneo Internacional de Fútbol Infantil Diego Barisone, que tuvo un cierre a la altura de un acontecimiento que ya se convirtió en una referencia para el fútbol formativo de la región.
El Barisone cerró su décima edición con una fiesta inolvidable
El estadio 15 de Abril fue el escenario elegido para ponerle el broche de oro a cuatro jornadas cargadas de fútbol, emociones y encuentros. Unión Rojo, La Banda de Rafaela y la Selección Esperancina fueron los campeones de una edición que volvió a reunir a miles de chicos y familias.

Ante una aceptable cantidad de público, los pequeños futbolistas fueron los grandes protagonistas. Las finales ofrecieron partidos de alto vuelo, con intensidad, talento y, sobre todo, ese entusiasmo propio de quienes viven el fútbol desde la ilusión y el disfrute.
El escenario fue el indicado para cerrar cuatro días intensos, con el estadio de Unión como marco de una verdadera celebración.

Los campeones de una edición especial
Unión Rojo, La Banda de Rafaela y la Selección Esperancina se quedaron con los títulos en las distintas categorías, coronando así el esfuerzo realizado durante todo el certamen.
Más allá de los resultados deportivos, el Barisone volvió a cumplir con su principal objetivo: brindarles a los chicos la posibilidad de competir, compartir y vivir experiencias que seguramente quedarán guardadas en su memoria.

El torneo volvió a mostrar una enorme convocatoria y una organización que demandó un trabajo sostenido durante varios meses. Jugadores, entrenadores, árbitros, colaboradores y familias fueron parte de una estructura que permitió que todo funcionara durante cuatro jornadas cargadas de actividad.
Leonardo Aguilar, responsable de la organización, realizó un balance positivo y destacó especialmente el compromiso de quienes hicieron posible la realización del certamen.

El agradecimiento a todos los protagonistas
“Salió todo muy bien y estamos satisfechos. Solo palabras de agradecimiento para todos los que trabajaron durante cuatro días intensos. Para los pequeños deportistas que disfrutaron del torneo y para los familiares que en buen número acompañaron cada momento”, señaló Aguilar.
El cierre en el 15 de Abril le puso el sello definitivo a una décima edición que dejó sensaciones positivas. El frío quedó en segundo plano frente al calor de una fiesta que tuvo como protagonistas a los chicos y que volvió a confirmar que el fútbol infantil tiene en el Barisone un espacio para crecer, compartir y soñar.
Diez ediciones después, el nombre de Diego Barisone continúa unido a una celebración que trasciende los resultados y que cada año vuelve a reunir a nuevas generaciones detrás de una misma pasión: jugar a la pelota.









