Por el encuentro de ida de la Copa Federación de Fútbol, Ciclón Racing consiguió un empate de enorme valor en su visita a Unión de Arroyo Seco.

El Tiburón igualó 1 a 1 ante Unión de Arroyo Seco en condición de visitante. Agustín Flores abrió el marcador en el cierre del primer tiempo y Emanuel Herrera empató en el complemento. El equipo de Carlos García cumplió una actuación sólida y ahora espera la revancha, que se jugaría el lunes por la noche.

Por el encuentro de ida de la Copa Federación de Fútbol, Ciclón Racing consiguió un empate de enorme valor en su visita a Unión de Arroyo Seco.
El 1 a 1 registrado en la tarde del sábado dejó sensaciones positivas para el conjunto santafesino, que mostró orden, personalidad y una idea clara de juego ante un rival que se hizo fuerte con el respaldo de su gente.
El desarrollo del partido tuvo a un Tiburón concentrado y disciplinado desde el inicio. Lejos de replegarse sin argumentos, el equipo conducido por Carlos García apostó a un planteo inteligente: líneas compactas, presión en sectores claves y salidas rápidas para lastimar de contra.
Esa propuesta sorprendió a Unión, que con el aliento de cerca de 1.000 personas intentó asumir el protagonismo pero se encontró con un rival que no le dejó espacios.
A medida que transcurrieron los minutos, Ciclón fue ganando confianza. La mitad de la cancha respondió con criterio, recuperando balones y distribuyendo con claridad, mientras que en ataque el equipo fue punzante cada vez que encontró campo abierto.
Así, sobre los 40 minutos del primer tiempo, llegó la recompensa. Agustín Flores apareció en el momento justo para capitalizar una acción ofensiva y marcar el 1 a 0 que silenció al estadio.
El tanto fue el reflejo de lo que hasta allí se veía en el campo: un conjunto visitante ordenado y convencido de su plan. Unión sintió el impacto.
El murmullo comenzó a bajar desde las tribunas y el nerviosismo se trasladó al terreno de juego. Sin embargo, el Tiburón mantuvo la calma y se fue al descanso con una ventaja que, por lo realizado, tenía argumentos sólidos.
En el complemento, el dueño de casa salió decidido a revertir la historia. Con mayor intensidad y adelantando líneas, Unión empujó contra el arco defendido por Ciclón.
La presión encontró su premio a los 15 minutos, cuando Emanuel Herrera, la principal carta ofensiva del conjunto local, consiguió la igualdad. El delantero apareció en un momento clave, justo cuando la impaciencia comenzaba a apoderarse del público.
El 1 a 1 cambió el escenario. Unión renovó energías, mientras que Ciclón volvió a reacomodarse para sostener el resultado.
Lejos de desordenarse, el equipo santafesino continuó fiel a su libreto: concentración defensiva y salidas rápidas que volvieron a generar preocupación en la última línea rival. Incluso, en algunos pasajes, el Tiburón insinuó que podía llevarse algo más.
El pitazo final encontró a los jugadores visitantes recibiendo el reconocimiento de un puñado de hinchas y dirigentes que acompañaron la travesía. El empate, en un reducto difícil y ante un adversario respaldado por una multitud, fue valorado como un paso importante en la serie.
Ahora la definición quedó abierta. La Federación Santafesina deberá programar el encuentro de vuelta, teniendo en cuenta que el próximo fin de semana habrá parate por el paro de AFA.
Todo indica que la revancha se disputaría el lunes en horario nocturno, un contexto que promete un clima especial.
Ciclón Racing regresó con un punto que vale más que una estadística. Fue una muestra de carácter y de trabajo colectivo. La serie sigue viva y el Tiburón demostró que tiene argumentos futbolísticos y anímicos para soñar con dar el golpe en casa y avanzar en la Copa Federación.