En Cabaña Leiva, la pelota no sabe de pronósticos. El Lasallanito se juega con normalidad y el mal tiempo, lejos de convertirse en un impedimento, terminó siendo apenas un detalle frente a las ganas de jugar de cientos de chicos que encontraron en cada cancha un motivo para sonreír.
El Lasallanito le ganó al mal tiempo y la fiesta sigue rodando
La lluvia no pudo detener la alegría de cientos de chicos que le dieron vida al tradicional encuentro organizado por La Salle. Entre goles, música, familias bajo gazebos y paraguas, el fútbol infantil fue protagonista de una jornada cargada de emociones. Este sábado se suman Boca, River y Talleres, mientras que el domingo llegará el momento de las finales.


Las gotas caían sobre las espaldas de los pequeños futbolistas, pero nada parecía detenerlos. Correr detrás de la pelota, buscar el arco rival, festejar un gol y abrazarse con los compañeros fueron escenas repetidas en una jornada donde la pasión pudo más que las inclemencias climáticas.
El tradicional encuentro organizado por La Salle volvió a mostrar esa esencia que hace del fútbol infantil una experiencia inolvidable. Porque en el Lasallanito no solamente se juega por un resultado: se comparte, se aprende, se hacen amigos y se construyen recuerdos que acompañarán a los chicos mucho más allá de una competencia.
La fiesta también se juega afuera de la cancha
Mientras los pequeños desplegaban su entusiasmo dentro del campo de juego, las familias acompañaban cada acción desde los costados. Gazebos, paraguas y abrigos fueron parte del paisaje de una jornada en la que el público siguió atentamente cada partido, alentando y celebrando las conquistas como si se tratara de una final.
Cada gol tuvo su propio festejo. Para los chicos, convertir significó alcanzar una pequeña hazaña, una alegría inmensa que se compartió con compañeros, entrenadores y familiares. En las canchas rápidas, las jugadas se sucedieron una tras otra, con equipos que buscaban imponerse y jugadores que dejaron todo en cada pelota.

La organización también tuvo un papel fundamental para que la actividad pudiera desarrollarse. El equipo de Lucas trabajó en la preparación y puesta en marcha del buffet, con una propuesta cargada de cosas ricas para acompañar a quienes se acercaron a disfrutar del torneo. Todo bajo la conducción de César y Agustín Rodríguez, con el compromiso de quienes entienden que un encuentro de estas características necesita mucho más que una pelota y una cancha.
La música, los anuncios y la formación de los equipos se escucharon a través de los parlantes, aportando movimiento y color a un predio que mantuvo su actividad pese a las condiciones del tiempo.
Boca, River y Talleres se suman a la competencia
En ese escenario, Pasión Liga acompañó cada momento del Lasallanito. Junto al fotógrafo Manuel Fabatia, el equipo periodístico registró las imágenes de cada jugada, los goles, las celebraciones y esas expresiones espontáneas que convierten al fútbol infantil en una fuente inagotable de historias.
Porque detrás de cada fotografía hay un recuerdo; detrás de cada gol, una emoción; y detrás de cada equipo, un grupo de chicos que disfruta de la oportunidad de jugar y compartir.

La programación continuará este sábado con la incorporación de tres nombres que despiertan una expectativa especial: Boca, River y Talleres entrarán en competición, sumando nuevos protagonistas a una fiesta que sigue creciendo en las canchas de Cabaña Leiva.
El domingo será el turno de las finales, el momento de las definiciones y de los últimos festejos de un fin de semana que tiene al fútbol infantil como gran protagonista.
El Lasallanito sigue adelante. La lluvia podrá mojar las camisetas y obligar a buscar refugio bajo un paraguas, pero no consigue apagar la ilusión. En cada cancha hay una pelota que rueda, un chico que sueña y una familia que acompaña. Y mientras eso suceda, la fiesta estará asegurada.









