En el fútbol, pocas frases reflejan mejor el proceso formativo que aquella que asegura que “cosecharás tu siembra”. Y en el caso del Club Colón de San Justo, esa premisa vuelve a tomar forma concreta con noticias que llenan de orgullo a toda la institución, según contó José Luis Repeto, vice presidente del club Conquistador.
Colón de San Justo, semillero de sueños: Fagioli firmó en Unión y otros talentos dan el salto
El club del norte santafesino vuelve a celebrar el crecimiento de sus juveniles. Tomás Fagioli selló su primer contrato profesional con Unión, mientras otros futbolistas formados en la institución avanzan en sus carreras en clubes de AFA y del país, consolidando el trabajo silencioso de las divisiones inferiores.

La firma del primer contrato profesional de Tomás Fagioli con Unión de Santa Fe no solo representa un paso trascendental en la carrera del joven defensor, sino también la confirmación de un camino bien trazado desde las bases.
Fagioli, de 20 años, nacido el 22 de agosto de 2005, es uno de los tantos futbolistas que iniciaron su recorrido en las divisiones inferiores del club de San Justo, donde fue formando no solo sus condiciones deportivas, sino también los valores que hoy lo acompañan en su crecimiento.
Su llegada a Unión en 2025 marcó el inicio de una nueva etapa, en la que rápidamente comenzó a destacarse.
Su desempeño en las inferiores y en la Reserva le permitió sumar experiencia y roce competitivo, mientras que su participación en la Copa Santa Fe dejó una huella particular.
En ese certamen, el marcador central fue protagonista en instancias decisivas, mostrando personalidad y templanza, especialmente en definiciones por penales donde su aporte resultó determinante.
Ese recorrido sostenido tuvo su recompensa: la institución rojiblanca de Santa Fe decidió asegurar su continuidad hasta diciembre de 2027, apostando a su proyección dentro del plantel profesional.
Actualmente, Fagioli ya forma parte del grupo de Primera División y recientemente integró la nómina de convocados por Leonardo Madelón para el compromiso ante Deportivo Riestra, una señal clara de la consideración que ha ganado dentro del cuerpo técnico.
Pero el presente de Colón de San Justo no se limita a un solo nombre. Por el contrario, la entidad continúa mostrando una producción constante de talentos que encuentran oportunidades en diferentes niveles del fútbol argentino.
En la Reserva de Unión, por ejemplo, también se destaca la presencia de Mateo Perezutti, otro juvenil surgido de las inferiores que sigue dando pasos firmes en su desarrollo.

Un semillero que no se detiene
La historia reciente del club demuestra que el trabajo formativo no es casualidad, sino el resultado de años de dedicación, planificación y compromiso de entrenadores, dirigentes y familias.
En ese sentido, desde la subcomisión de inferiores se enfatiza permanentemente la importancia de acompañar a los jóvenes no solo en lo deportivo, sino también en lo humano.
La proyección de futbolistas hacia instituciones de mayor estructura representa un logro colectivo. Cada convocatoria, cada contrato y cada debut es vivido como propio por toda la comunidad colonista, que sigue de cerca la evolución de sus chicos.
Ese orgullo volvió a manifestarse con la reciente partida de Francisco Pedrazzoli y Gerónimo Costa al Club Belgrano de Córdoba. Ambos jugadores, formados en las divisiones inferiores de Colón de San Justo, dieron un paso significativo al incorporarse a una institución de fuerte presencia en el fútbol nacional.
Desde el club, el mensaje fue claro: reconocimiento al esfuerzo, a la constancia y al compromiso que los jóvenes demostraron durante su etapa formativa.
También hubo palabras de aliento para ellos y sus familias, entendiendo que este tipo de oportunidades son el resultado de un camino recorrido con responsabilidad y pasión.
El sueño de llegar, cada vez más cerca
Otro de los nombres que ilusiona a la familia colonista es el del arquero, Jeremías Florentín. El juvenil, categoría 2006, se encuentra actualmente formando parte del plantel de Primera División de Talleres de Córdoba, donde aguarda su oportunidad para dar el salto definitivo dentro del campo de juego.
Con 19 años y una imponente estatura de 1,90 metros, Florentín se destaca por sus condiciones físicas y su proyección. Su crecimiento no ha pasado desapercibido, al punto de ser seguido de cerca por el entrenador Carlos Tevez, quien observa su evolución y lo considera dentro de las alternativas del equipo.
Su presencia en el banco de suplentes ya representa un avance significativo, pero también una motivación extra para continuar trabajando y consolidarse en un plantel de alta competencia.
Cada uno de estos casos refleja una misma raíz: el trabajo realizado en Colón de San Justo. Allí, lejos de los grandes focos mediáticos, se construyen historias que combinan esfuerzo, disciplina y sueños. Historias que encuentran en el fútbol una oportunidad de crecimiento personal y profesional.
Así, mientras Fagioli da sus primeros pasos como profesional, Perezutti se afianza en Reserva, Pedrazzoli y Costa inician su camino en Córdoba, y Florentín espera su chance en Primera, el club reafirma su identidad como formador.
Por último, Ezequiel Giménez y Valentín Vacaro, ya son parte de Unión de Santa Fe por el convenio entre clubes.
Porque en San Justo, más que una frase, es una convicción: el esfuerzo siempre tiene recompensa. Y cuando la siembra es constante y comprometida, la cosecha llega, cargada de orgullo y futuro.









