Sportivo Guadalupe vive días de alegría. La categoría 2013 de sus divisiones inferiores alcanzó uno de los objetivos más esperados de la temporada y se quedó con la Copa de Plata.
Sportivo Guadalupe siembra futuro y cosecha sus primeros frutos
La categoría 2013 se consagró campeona de la Copa de Plata tras vencer 2 a 0 a Pucará y desató el festejo de los pibes. El título representa mucho más que una conquista deportiva: es el resultado de un proyecto que apuesta al crecimiento de las divisiones inferiores, al desarrollo de los chicos y al fortalecimiento de la vida institucional.

El domingo, los pequeños futbolistas derrotaron por 2 a 0 a Pucará y, con el pitazo final, desataron el festejo y dieron la vuelta olímpica para coronar una campaña que tuvo esfuerzo, compromiso y mucho sentido de pertenencia.
La consagración no solamente quedará en el recuerdo de los jugadores y sus familias. También representa una señal alentadora para una institución que decidió volver a mirar hacia sus raíces, fortalecer el trabajo de formación y apostar por el semillero como uno de los pilares de su futuro.
Además, el campeonato tiene un premio extra: el próximo año, la categoría 2013 competirá en la Copa de Oro, un nuevo desafío para seguir creciendo y demostrando todo lo aprendido.

Un predio para crecer y cuidar la casa
En ese camino, la decisión de la actual Comisión Directiva de trasladar los entrenamientos de las divisiones inferiores e infantiles al predio de Funes Club fue un paso importante.
Ubicado muy cerca de Sportivo Guadalupe, el espacio ofrece excelentes condiciones para que los chicos desarrollen sus actividades durante la semana, disfruten de cada práctica y compartan experiencias que van mucho más allá de una pelota.
La iniciativa también tuvo un objetivo institucional: preservar el campo de juego principal del club, evitando el desgaste cotidiano de los entrenamientos para que pueda llegar en mejores condiciones a los partidos oficiales de los domingos y feriados.
Así, los futbolistas cuentan con un lugar adecuado para su preparación, mientras que la cancha principal queda reservada para la competencia. Una decisión que combina organización, cuidado de la infraestructura y una mirada puesta en el crecimiento sostenido de la entidad.
La apuesta por el semillero
Sportivo Guadalupe atraviesa una realidad en la que volver a sembrar en las canteras propias adquiere un valor especial. La actual Comisión Directiva, junto con las familias que acompañan diariamente, entendió que el futuro también se construye con paciencia, trabajo y oportunidades para los más chicos.
El título de la categoría 2013 es uno de los primeros frutos visibles de ese esfuerzo. Pero el balance positivo no se limita a una copa: también se refleja en cada entrenamiento, en el entusiasmo de los niños y las niñas, en el acompañamiento familiar y en el sentido de pertenencia que se fortalece alrededor de la camiseta.
El cierre de la temporada encuentra a Guadalupe con motivos para ilusionarse. Detrás de cada partido hay horas de práctica, aprendizaje y convivencia; detrás de cada logro, una comunidad que acompaña y una institución que busca consolidar sus bases.
Los campeones de la Copa de Plata ya tienen su lugar en la historia reciente del club y el próximo año afrontarán el desafío de la Copa de Oro. Mientras tanto, el semillero sigue creciendo y los sueños se multiplican.
Porque en Sportivo Guadalupe el futuro no se espera: se trabaja todos los días, en cada entrenamiento y junto a cada chico y chica que empieza a recorrer su propio camino en el fútbol.









