El Club Atlético Oro Verde está de fiesta. La institución, ubicada en esta localidad cercana a la capital entrerriana, celebró sus primeros 50 años de vida con un encuentro cargado de emociones, recuerdos y reconocimientos, pero también con la mirada puesta en el presente y en todo lo que queda por construir.
El club Atlético Oro Verde celebró 50 años de historia, pasión y compromiso
El Club Atlético Oro Verde festejó sus Bodas de Oro con un emotivo acto que reunió a dirigentes, socios, deportistas, familias, autoridades y protagonistas de distintas etapas de su vida institucional. Hubo reconocimientos para quienes construyeron la historia de la entidad, homenaje a uno de sus fundadores, presentación de la nueva camiseta y el anuncio de una gran fiesta para noviembre. Actualmente, el club reúne a más de 800 deportistas en numerosas disciplinas.

Las Bodas de Oro encontraron al club rodeado de su gente. Dirigentes, deportistas, socios, familias, representantes de instituciones, autoridades deportivas y protagonistas de diferentes épocas participaron de un acto que permitió recorrer buena parte de la historia de una entidad que se transformó en un espacio fundamental para la comunidad de Oro Verde.
El presidente actual, Hernán Giuricich, fue uno de los encargados de poner en palabras el significado de una jornada que tuvo como protagonista principal a la institución.

“El Club Atlético Oro Verde cumple 50 años. Tenemos al socio fundador y la verdad que estamos muy contentos. El pueblo lo vive de esta manera porque vive una fiesta enorme. Estamos muy contentos y emocionados”, expresó.
La celebración tuvo un condimento especial con la presencia de Oscar Gianotti, uno de los fundadores del club, quien recibió un reconocimiento por su trayectoria y por haber sido parte de aquellos primeros pasos.
Su presencia permitió unir generaciones y recordar que detrás de cada logro institucional existen personas que durante años entregaron tiempo, esfuerzo y compromiso.
También fueron reconocidos integrantes de diferentes comisiones directivas que, a lo largo de las cinco décadas, aportaron a la construcción y al crecimiento de la institución.
Cada medalla entregada tuvo detrás una historia particular, horas de reuniones, proyectos, dificultades, alegrías y, fundamentalmente, el compromiso de quienes decidieron dedicar parte de su vida al club.
La jornada contó además con la presentación de la nueva camiseta confeccionada por Kalcomax. Martín y Pablo fueron los encargados de mostrar y entregar la nueva indumentaria, otro de los momentos destacados de una celebración que combinó historia, presente y futuro.
Un club que creció junto a su comunidad
El paso de los años encontró al Club Atlético Oro Verde ampliando sus propuestas y convirtiéndose en una institución deportiva de referencia para la localidad. Actualmente son más de 800 los deportistas que participan de las diferentes actividades que ofrece el club.

El crecimiento no se limita al fútbol. En el campo de deportes José Luis Dumé se desarrolla buena parte de la actividad futbolística, mientras que la sede social es escenario de numerosas disciplinas que permiten que niños, jóvenes y adultos encuentren un espacio para practicar deporte durante toda la semana.
“Acá, en el campo de deportes José Luis Dumé, se practica fútbol y en la sede social tenemos tenis de mesa, gimnasia artística, patín, hockey sobre patín, patín artístico, vóley, básquet y hockey sobre césped. También danza española, que si bien pertenece a una academia, está compartiendo con nosotros”, explicó Giuricich a ELONCE.
La cantidad de actividades hace que el movimiento sea permanente. El club tiene propuestas prácticamente todos los días y sus instalaciones se convierten en un punto de encuentro para deportistas y familias.
“Tenemos actividades los siete días de la semana porque durante los fines de semana se llevan adelante los partidos. Todos los días, a partir de las 17, y a veces desde las 14 hasta las 24, tenemos actividades en el club”, señaló el presidente.
Esa dinámica representa uno de los grandes orgullos de la institución: haber logrado que el club sea mucho más que un lugar destinado a la competencia. Es también un espacio de encuentro, formación, integración y pertenencia.
En ese camino, el acompañamiento de las familias resulta fundamental. Los dirigentes que recibieron sus reconocimientos durante el acto aniversario representan también a muchas madres, padres, abuelos y allegados que, durante décadas, acompañaron entrenamientos, partidos, viajes, torneos y cada iniciativa que permitió mantener en marcha la vida institucional.
Hugo Grassi, uno de los referentes vinculados al deporte provincial que participó de la celebración, destacó precisamente ese espíritu comunitario.
“Estamos muy contentos viendo tanta gente que se ha comprometido con los clubes y tantos deportistas. Te llena de gusto ver al municipio, distintas asociaciones de diferentes deportes y al Estado provincial acompañando. Esto nos llena de satisfacción. Esta es la fiesta, esto es lo que hacen los clubes”, manifestó.

Walter Andrade, representante de la Secretaría de Deportes de Entre Ríos, también resaltó el significado de reconocer a los dirigentes mientras forman parte de la vida institucional.
“El reconocimiento en vida, dámelo. Detrás de una simple medalla hay muchos recuerdos, muchísimos momentos y muchas horas que, como dirigente o familiar que acompañó, se le dedican al club. Se vivió un momento de mucha emoción”, sostuvo.
El recuerdo de los fundadores y una fiesta que continúa
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo protagonizado por Oscar Gianotti. Integrante del grupo fundador, recibió el reconocimiento con sorpresa y mucha emoción. “Re contento, no esperaba esto”, confesó.
Para Gianotti, el Club Atlético Oro Verde no es solamente una institución deportiva. Es parte de su propia vida, de sus recuerdos y de su historia personal.
“Esta es mi casa, porque yo nací acá, me crié y jugaba al fútbol. Fui de la comisión, fui técnico, de todo”, recordó con emoción.
Sus palabras sintetizaron el sentimiento de muchos dirigentes y colaboradores que pasaron por el club durante estas cinco décadas. Personas que ocuparon diferentes funciones y que encontraron en la institución una segunda casa.
Gianotti también recordó aquellos tiempos en los que había que buscar recursos y generar actividades para sostener el funcionamiento del club. Entre esos recuerdos aparecen los tradicionales mate bingo, encuentros que reunían a toda la familia.
“Hacíamos mate bingo, donde participaba toda la familia. Nuestras esposas también participaban, nos ayudaban en todo. Por eso el club salió siempre adelante”, rememoró.
Ese concepto de familia atraviesa buena parte de la historia del Club Atlético Oro Verde. La institución creció con el aporte de dirigentes, jugadores, entrenadores, colaboradores y, especialmente, con el acompañamiento permanente de las familias.
Pero los 50 años no terminarán con el acto aniversario. La celebración tendrá un nuevo capítulo el próximo 14 de noviembre, cuando se lleve adelante la denominada “Noche Verde”, una fiesta pensada especialmente para reconocer a los más de 800 deportistas que actualmente forman parte de la institución.
El encuentro comenzará a las 20 en el campo de deportes José Luis Dumé y tendrá bandas en vivo, patio gastronómico y entrada libre y gratuita. Será otra oportunidad para que toda la comunidad pueda reunirse alrededor de los colores del club y celebrar un aniversario que ya quedó marcado en la historia institucional.
“Vamos a tener la Noche Verde, donde vamos a estar destacando y reconociendo a todos los deportistas. Tenemos más de 800 deportistas en el Club Atlético Oro Verde y los vamos a estar reconociendo”, anunció Giuricich.
Así, el Club Atlético Oro Verde transita sus Bodas de Oro mirando hacia atrás con orgullo y hacia adelante con entusiasmo. Cinco décadas después de aquellos primeros pasos, la institución mantiene vivo el espíritu de sus fundadores y suma nuevas generaciones que encuentran en el deporte una herramienta de formación y encuentro.
Cincuenta años no son solamente una cifra. Son historias, camisetas, partidos, entrenamientos, dirigentes, familias, amigos, deportistas y generaciones enteras que dejaron una huella. Son recuerdos que permanecen y nuevos sueños que comienzan.
Oro Verde celebró sus 50 años como lo hacen las grandes instituciones: con su gente, reconociendo a quienes construyeron el camino y abriendo las puertas para que las nuevas generaciones continúen escribiendo la historia.









