Las últimas victorias legislativas de LLA activan internas en la Casa Rosada
Los alfiles provenientes del PRO, Bullrich y Santilli, aportan caudal político a La Libertad Avanza, pero no dejan de ser observados con recelo por los funcionarios que responden a Karina Milei
Manuel Adorni, Karina Milei, Patricia Bullrich y Diego Santilli son figuras de un tablero oficialista que ya se mueve de cara a las elecciones.
Los acontecimientos se aceleran en la segunda parte de la administración libertaria. Hasta ahora la convocatoria a sesiones extraordinarias viene dando buenos resultados al oficialismo nacional obteniendo la media sanción a la Ley Penal Juvenil en Diputados y a la Reforma Laboral en el Senado, donde sufrió algunas modificaciones que resultaron en beneficio de gremios y cámaras empresarias que seguirán recibiendo aportes compulsivos de parte de los trabajadores.
Los sindicatos podrán cobrar por dos años la cuota solidaria a los empleados por rama -estén o no afiliados- con un tope del 2%. Las aportaciones patronales van en la misma línea con 0,5% de techo, y según lo establece el proyecto, a partir del 1 de enero deberían ser voluntarias.
Por su parte, los gobernadores acuerdistas –aliados y opositores- consiguieron que fuera retirado el capítulo que pretendía achicar fondos coparticipables que recauda el Impuesto a las Ganancias, en este caso a las sociedades comerciales. El problema que puede complicar la sanción definitiva de la nueva normativa en la Cámara alta es la reducción de los plazos en las licencias pagas. Un segmento que se intentó que pasara desapercibido pero generó el rechazo de propios y extraños.
Si esa parte del articulado requiere ser cambiado, el texto final deberá volver al recinto senatorial, donde la jefa del bloque violeta, Patricia Bullrich, tomó esta batalla como un desafío personal para posicionarse como potencial candidata a vicepresidenta de Javier Milei en 2027.
La interna
En los pasillos de la Casa Rosada hace tiempo que se especula con que el lugar de vicepresidente será ocupado indefectiblemente por el vocero y ministro coordinador del Gabinete, Manuel Adorni. “Pato es una excelente candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad (de Buenos Aires)”, replicó uno de los portavoces informales del ‘triángulo de hierro’ hace unas semanas cuando fue consultado por El Litoral sobre la estrategia que La Libertad Avanza tendrá de cara a los próximos comicios en la Capital Federal.
Todos saben que Adorni es Karina Milei, inclusive la propia Bullrich, que conoce los límites que no puede cruzar si pretende mantener la cuota de poder que le transfieren con su bendición los hermanos más poderosos de la Argentina. Quien no tuvo ese tacto fue el ex jefe ministerial, Guillermo Francos, menos aún el otrora ungido José Luis Espert, sólo dos nombres que forman parte de una larga lista de ex funcionarios de la gestión central. Con esa misma perspectiva también juega sus fichas -y con extremo cuidado- el actual titular de la cartera del Interior, Diego Santilli, esperanza de Cristian Ritondo y su jefe político, Mauricio Macri, para volver a tener peso en la provincia de Buenos Aires, donde el PRO conserva 13 intendentes que debe contener para que no se integren a las filas libertarias, como ya ocurrió, entre otros, con Diego Valenzuela, quien ingresó como senador bonaerense por el mileísmo en la última elección, y que en uso de licencia encabezará la Agencia de Seguridad Migratoria.
Karina Milei el jueves en el Senado. Crédito: REUTERS/Cristina Sille
El ‘Colo’ tiene muy buena relación con el asesor presidencial Santiago Caputo y sus ‘Fuerzas del Cielo’, pero hace equilibrio entre ellos y los ultrakarinistas Martín y Eduardo ‘Lule’ Menem. El dirigente de Propuesta Republicana, que por ahora no tiene pensado afiliarse al partido libertario, pide permanentemente el visto bueno de los alfiles de la secretaria General, quienes no tienen empacho en calificarlo de “intenso”, cada vez que les suena el celular y ven su número en la pantalla.
Tanto Patricia Bullrich como Diego Santilli fueron integrados a la denominada ‘Mesa Política’ que se reúne en Balcarce 50, pero no son considerados ‘puros’. Por eso no forman parte del último núcleo decisional. Según supo este diario, la ex ministra de Seguridad de la Nación fue objetada internamente por no pronunciarse en la discusión entre Milei y el CEO de Techint, Paolo Rocca -quien financió junto a otros actores del mundo empresarial su campaña a presidenta en 2023-.
Patricia Bullrich y Diego Santilli. Crédito: REUTERS/Cristina Sille
También levantó polvareda entre los libertarios más desconfiados, el hecho de que Bullrich diera muestras de no estar muy a favor del traspaso del fuero laboral a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un punto que en la sede del PEN tuvo peor recepción, ya que coincide con la posición de la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, hoy considerada como una posible contrincante en los comicios por venir, sea a nivel nacional o en el territorio en el que tiene su domicilio y todavía gobierna Axel Kicillof.
En medio de este horizonte de sucesos, los amarillos que responden a Ritondo continúan haciendo circular que Macri tendrá un candidato propio en dos años. A la vez, repiten como un mantra que aún no es tiempo de enfrentar a Milei sino de ser aliados, aunque no dejan de pensar en el momento en que empiece a surtir efecto el desgaste de la gestión, ese al que no escapó ningún mandatario argentino.
La opción de Cornejo
Mientras tanto, la táctica de los violetas es ensalzar con posibles candidaturas a vice a algunos de los gobernadores más cercanos. Uno es Alfredo Cornejo, que el próximo domingo 22 de febrero tendrá elecciones municipales en Mendoza, destino que iba a visitar el jefe de Estado el 18/02, pero que tuvo que cambiar con el objetivo de estar presente en la reunión inaugural del Board of Peace, el Consejo de Paz que conformó Donald Trump y que hará su debut en Washington DC. Como devolución, el Presidente invitó al mandatario cuyano a viajar con él a Nueva York cuando participe del ‘Argentina Week’ el 8 de marzo.
Alfredo Cornejo. Crédito: Luis Cetraro
El radical Cornejo no es el único caudillo territorial que tiene ambiciones de estar cerca del calor de la Rosada, su correligionario, el chaqueño Leandro Zdero es otro de los incondicionales que ha conformado acuerdos políticos que le han permitido a LLA ser un partido, que, pese a no tener gobernadores propios, tiene una fuerza de alcance nacional con la que baraja la posibilidad de tener a un libertario conduciendo los destinos de distritos, como por ejemplo, Córdoba. A tal fin, los capitostes libertarios empezaron a insinuar que van a ir por la reforma electoral que no pudo ser con la Ley de Bases, pero potenciada, y que garantizaría una fuerte hegemonía a los hermanos Milei, siempre y cuando la economía no complique las cosas.