Nisman: la investigación continúa, con más preguntas que respuestas
Los discursos y declaraciones alusivos integraron el deceso del fiscal con sus denuncias sobre el memorándum con Irán y el atentado a la AMIA. Arroyo Salgado confía en el juicio en ausencia. Lagomarsino insiste en que fue suicidio y apunta a Saín.
La conmemoración de los once años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, justo antes de presentar en el Congreso de la Nación Argentina sus denuncias vinculadas al memorándum con Irán sobre la causa Amia, sirvió para vincular estrechamente tres episodios sin esclarecer, y fuertemente politizados.
Mario Sobol junto al presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, y Sandra Arroyo Salgado.
El repaso de los expedientes abiertos por el presunto homicidio del funcionario judicial, sus denuncias sobre un entendimiento del gobierno argentino con el régimen iraní para procurar impunidad por Amia, y la investigación sobre el propio atentado, permite establecer que se trata de causas que siguen abiertas. Pero cuyos avances y niveles de esclarecimiento son escasos.
Irregularidades
El fiscal ante la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, destacó el trabajo del fiscal federal Eduardo Taiano y explicó que la causa por el presunto asesinato de Nisman continúa centrada en el análisis de comunicaciones entre agentes de inteligencia y distintos actores vinculados al expediente.
Eduardo Taiano, fiscal que investiga la muerte de Nisman.
Archivo El Litoral
"El entrecruzamiento de llamados de los agentes de inteligencia está dando buenos resultados, algunos declararon en la causa”, señaló Sáenz, al tiempo que recordó que se dispuso el llamado a indagatoria de la ex fiscal de la investigación inicial, Viviana Fein.
A su juicio, en esa etapa se habrían registrado “irregularidades que se parecen a encubrimiento” y que complican hoy el hallazgo de quienes habrían ejecutado el hecho.
La fiscal Viviana Fein fue desvinculada de la investigación a once meses de la muerte.
El fiscal describió el expediente como “complejo”, con miles de registros de comunicaciones telefónicas en análisis. Según explicó, ese caudal de datos permite avanzar en la identificación de contactos, llamadas clave y eventuales presiones sobre la investigación original.
Matriz terrorista
En tanto, la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, ex esposa y madre de las dos hijas del fiscal, desarrolló el estado de las tres causas referidas, las clasificó como parte de un entramado “de matriz terrorista” y les otorgó un fuerte enfoque político, incluyendo su encuadre en el contexto geopolítico actual y el posicionamiento del gobierno argentino.
En ese sentido, no se cortó de expresar “el apoyo a un proyecto de gobierno que tiene bien en claro los valores que por sobre todas las cosas defendemos los argentinos y que, por ende, tiene bien en claro también de qué lado del mundo queremos estar”.
En cuanto al estado de las tres causas mencionadas, enfatizó que “una comprensión íntegra de los hechos exige su análisis conjunto, y no un examen aislado de los mismos”.
Juicio en ausencia
En ese sentido, “podemos decir que hoy la causa AMIA se encuentra en condiciones de llevar a juicio oral y público de manera testimonial a los acusados (por Nisman) y esto es gracias a la flamante sanción y vigencia de la Ley 27.784, Ley de Juicio en Ausencia sancionada por el Congreso de la Nación en el mes de marzo de 2025”.
“Esta herramienta, que era una deuda pendiente de la democracia con las víctimas y la sociedad, permitirá juzgar a los iraníes y libaneses acusados, sin que su reticencia a presentarse ante la justicia de nuestros Tribunales pueda obstruir el pronunciamiento judicial al que tienen derecho las víctimas de conocer la verdad de lo sucedido y a sus responsables”, aseguró.
Y, sostuvo, también a efectos de “el avance de la investigación hacia el esclarecimiento de otros tramos de la organización, planificación y ejecución del hecho respecto de lo que fue la conexión local.
El Memorándum
Con respecto a la causa judicial iniciada con motivo de la denuncia de Nisman por los delitos de encubrimiento y traición a la patria con motivo de la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán “podemos decir que se encuentra también en la antesala del juicio oral y público con motivo de la decisión adoptada por la Corte Suprema el 5/12/2024”.
Alberto Nisman tenía a su cargo la investigación de la causa Amia.
Archivo El Litoral
“De no haber sido por la acción e impulso de las querellas de la DAIA y de parte de los familiares de las víctimas del atentado, Luis Cycewsky y Mario Averbuch, esa denuncia no hubiera visto la luz y no hubiéramos llegado a esta instancia”, admitió.
“Así tenemos que hoy día la denuncia del fiscal Nisman se encuentra esperando que en las áreas administrativas correspondientes del Poder Judicial se concrete la dotación de personal que los tres jueces de Tribunal Oral designados, Basso, Giménez Uriburu y Ríos han planteado que necesitan para poder llevar adelante el juicio”, completó.
Finalmente, en lo que atañe a la muerte del fiscal, recordó que “la Justicia argentina se pronunció hace ya algunos años afirmando lo que fue probado en el expediente judicial: y es que Alberto Nisman fue víctima de un homicidio que estuvo íntimamente vinculado a su trabajo como fiscal a cargo de la UFI AMIA”.
Sin respuesta
“Por todo lo hasta aquí dicho, podemos decir que hoy a 11 años del asesinato que conmovió al país y a la comunidad internacional podemos afirmar que estamos bastante más cerca de decir misión cumplida en el esclarecimiento de los tres sucesos y esto es muy importante”, dijo la jueza.
Y concluyó: “Porque cuando un fiscal que investiga el terrorismo internacional y los entramados de corrupción estructural del poder político de turno que pretende encubrirlo, aparece muerto y 11 años después el Estado no ha dado aún respuestas definitivas, lo que está en crisis no es sólo una causa judicial: lo que queda bajo sospecha es la capacidad misma de la democracia para proteger a quienes cumplen con su deber funcional de investigar y llevar verdad y justicia a las víctimas de atroces atentados terroristas.
Lagomarsino: “Según Saín, yo era un espía”
A once años de la muerte de Nisman, Diego Lagomarsino, el perito informático que trabajaba con el fiscal al momento de su muerte y fue quien le prestó el arma que puso fin a su vida, cuestionó la hipótesis judicial del homicidio. Y recordó que quien lo identificó como espía fue el ex titular de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Marcelo Saín.
“Once años y estos muchachos no pueden decirnos quién dijo que maten a Nisman o quién lo mató. Porque no existe. Porque se autodisparó”, sostuvo. Y agregó: "Arroyo Salgado decía que lo habían matado desde el exterior. Un juez debería tener muchísimo cuidado con lo que dice".
"Nisman me pide el arma prestada porque el lunes iba al Congreso y tenía miedo de que algún loquito viniera a decirle traidor con un palo, y él iba a tirar tiros al aire. Hubo varias cuestiones que fueron mentira por parte de Alberto (Nisman): me dijo que las hijas tenían miedo, pero me entero después de que no estaban en Buenos Aires”, rememoró, en declaraciones radiales.
Diego Lagomarsino.
Desde el primer momento, el caso estuvo envuelto en incertidumbre y controversia. La investigación inicial, a cargo de la fiscal Viviana Fein, manejó la posibilidad de un suicidio, señalando que la puerta del departamento estaba cerrada desde adentro y sin signos claros de fuerza, y que no había nota de despedida.
Sin embargo, la falta de residuos de pólvora en las manos de Nisman y otras inconsistencias en la escena abrieron interrogantes que difícilmente se cerraron con rapidez.
Ante este hecho, Lagomarsino señaló: "La Justicia admite la pericia de Gendarmería que expone que a Nisman lo mataron, pero no escuché hablar de la junta criminalística, que determina que Nisman se autodispara con ambas manos sobre el arma y que no había ninguna otra persona. En el departamento no hay rastro de desorden. Los vecinos no escucharon pelea y tampoco escucharon el balazo".
A pesar de que la hipótesis del homicidio mantiene hoy más fuerza en la justicia penal, persisten versiones y debates fuertes en torno a lo que verdaderamente ocurrió aquella madrugada.
Para algunos, fue un asesinato planificado por sectores de inteligencia o vinculados políticamente para frenar su denuncia, en un entramado que involucraría servicios de espionaje internos y tensiones políticas profundas. Para otros, Nisman pudo haberse suicidado presionado por las circunstancias y la magnitud de su acusación.
"Al menos tres personas dicen que yo podría ser espía: uno es Marcelo Saín. Querían decir que yo participé por ser espía", reconoció Largomarsino. Y completó: "Estoy dispuesto a hablar con el que sea, los periodistas que dicen que a Nisman lo mataron no se animan a entrevistarme".