De la redacción de El Litoral
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En un informe titulado “La ruta del dinero K”, Jorge Lanata mostró ayer en su programa “Periodismo Para Todos (PPT)” dos cámaras ocultas en la que el empresario Leonardo Fariña, marido de la modelo Karina Jelinek, describió maniobras ordenadas por Lázaro Báez, por las que se sacaron del país unos 55 millones de euros en un período de seis meses a bancos en Suiza, vía paraísos fiscales.
Báez es propietario de Austral Construcciones, la firma creada el mismo día en que Néstor Kirchner asumió como presidente. La fortuna del ex empleado bancario santacruceño creció como contratista en las gestiones “K”. Martín Báez, uno de los hijos de Lázaro, figura como propietario de Teegan Inc., una de las empresas off shore radicada en Belice, titular de una cuenta de 1,5 millón de dólares en un banco de Suiza.
Según lo que se pudo observar anoche en el programa emitido por Canal 13 de Buenos Aires, Fariña relató que el dinero llegaba en bolsos a Capital Federal desde Santa Cruz, en un Lear Jet privado matrícula LV ZSZ, propiedad de Báez.
El dinero lo operaba en Buenos Aires la financiera SGI de Federico Elaskar, que funciona en Madero Center, el mismo edificio de Puerto Madero en el que vive Fariña, además de Amado Boudou, y en el que Cristina Fernández tiene propiedades a través de una de sus empresas.
La financiera sacaba desde el aeropuerto de San Fernando, en avión, el dinero hacia Uruguay.
En una de las rutas reveladas en el programa de Lanata, la plata se remitía desde Montevideo a Panamá por vía electrónica; en la capital centroamericana, el marido de Ileana Calabró, Fabián Rossi, realizó trámites como empleado de SGI por cuenta de Fariña para que la plata siga camino hacia Suiza, donde está depositada en las cuentas de unas 50 empresas creadas a tal fin, en montos no mayores a 1,5 millones de dólares.
Elaskar relató a Lanata que Fariña se habría quedado con parte del dinero de Báez y que el empresario puso entonces a Daniel Pérez Gandín al frente de la operación. Según Elaskar, fue amenazado por saber mucho y obligado a vender SGI a Pérez Gandín.
La financiera fue mencionada por el propio Fariña como “La Rosadita” o el lugar donde se arreglan varias licitaciones oficiales y al que habitualmente concurre Julio de Vido.
Consultado por Lanata si Lázaro Báez era socio de Néstor Kirchner, Fariña dijo que “en la política no hay testaferros, sino operadores”. Y en alusión al ex presidente dijo que “vos no tenés dimensión de la estructura que había armado Néstor.Yo te puedo asegurar que el tipo manejaba todo”.
Las motoniveladoras chinas
En 2005, el por entonces gobernador Jorge Obeid le compró 170 motoniveladoras chinas a Lázaro Báez aunque Austral Construcciones no era proveedora de máquinas del Estado santafesino. La plata que pagó Santa Fe terminó en una investigación por lavado de dinero en Liechtenstein, que no llegó a mayores.
Raúl Lamberto, Hugo Marcucci y Alicia Gutiérrez habían denunciado que Santa Fe pagó un enorme sobreprecio por máquinas que no tenían repuestos ni servicios en el país. Según los denunciantes, hubo por lo menos 3,6 millones de dólares de las arcas santafesinas que terminaron en manos de Báez sin justificación alguna, pero la Justicia provincial también desestimó la acusación.
“Hoy tenemos el 80% de estas máquinas en desuso”, reconoció hoy Marcucci en diálogo con LT10.
Amenaza
Elaskar contó que armó la financiera SGI en 2006, y que Leonardo Fariña le confió sobre las operaciones que le encargaba, que “la plata era de Lázaro”. Apuntó que cuando Fariña se mostró con Jelinek en el programa de Susana Giménez, lo evaluó como “publicidad negativa” y quiso desligarse, pero no pudo. “Si yo no quería terminar como Sebastián Forza tenía que firmar todas las transferencias que me pedían; no hice la denuncia porque me amenazaron con matarme”, contó. Y confió que lo obligaron a vender su propia empresa porque sabía demasiado.








