La irrupción del conflicto bélico en Medio Oriente cambió las previsiones de este año para el sector energético en el país, con precios internacionales en ascenso e inestables. Además, si bien es algo mejor la posición de la Argentina para cubrir sus propias necesidades energéticas (y alguna vez ser un gran exportador), para los próximos meses la situación luce compleja.
Se dispara el precio del gas natural licuado en barcos que aún el país debe importar
Pese a Vaca Muerta, todavía el país necesita descargar unos 14 barcos en invierno. La infraestructura en gasoductos mejoró pero limita su uso. El precio del combustible a importar está atado al mercado internacional caro y volátil por la guerra.

Curiosamente, las dificultades se presentan en donde reside su principal fortaleza: el gas natural. La novedad más fuerte es que a nivel mundial se ha disparado el precio del GNL, la sigla que corresponde al Gas Natural Licuado, que el país aún necesita importar durante el invierno, aunque en mucho menor medida que años atrás.

La suba del GNL, vital para el mercado mundial, llevó a 17 dólares el MBTU (una unidad de medida del poder calórico del combustible), muy por encima de los 13 que se había previsto antes del conflicto. Y lo peor es que hay proyecciones de hasta 25 dólares.
Lo bueno es que la Argentina pasó de requerir la carga de más de 100 buques en 2014 a lo largo del año, a solo 27 en 2025 y en invierno, gracias a dos desarrollos nacionales: la exploración y explotación de Vaca Muerta para lo que fue clave la expropiación de YPF y, posteriormente, mejoras en la infraestructura de la red de gasoductos.
¿Por qué aún es necesario importar GNL si la Argentina puede exportarlo? Porque existe todavía un retraso grave del sistema de transporte de gas con respecto a la capacidad de producción. Las tuberías gigantes deben unir los campos de explotación en Neuquén con los mercados que lo consumen en las industrias y las ciudades, o para abastecer al puerto del Golfo San Matías (en Río Negro) para licuar gas y embarcarlo como GNL. Otra vez, gracias a YPF (en sociedad con compañías privadas: Southern Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar". El plan es licuar 26 millones de metros cúbicos diarios y exportar hasta 6 millones de toneladas de GNL al año.
Desde que en la Argentina se intenta que el precio del gas natural refleje sus costos y que se reconozca a las petroleras el precio internacional, aumentos como el que tuvo lugar estos días implican un dolor de cabeza.

Un intermediario para todas las compras
El gobierno argentino decidió agregar a un intermediario privado a las compras de gas que realiza desde hace varias décadas la Argentina para cubrir sus necesidades de gas natural, mediante cargamentos de GNL en barcos.
El concepto de retirar al Estado de regulaciones y funciones que pueden cubrir las empresas privadas se extendió a la importación de GNL, que todos los años deben efectuarse para cubrir los requerimientos internos en especial durante el invierno.
Para ello, la Nación llamó a licitación internacional y este lunes 6 de abril se presentaron dos oferentes en la compulsa, con un sobre de precisiones técnicas. La Secretaria de Energía se tomará una semana para analizar las presentaciones para la precalificación. Está previsto que el 13 de abril se presenten las ofertas económicas y 24 horas después se concrete la adjudicación.

La decisión de quitar añadir una compañía privada a la compra (un costo que hasta aquí no era necesario) se tomó en febrero de este año, es decir, en el mes anterior al inicio de las acciones militares en Medio Oriente.
Su (cuestionable) fundamento jurídico es un Decreto de Necesidad y Urgencia que lleva el número 55 y data de 2023. En los pliegos de la licitación se parte del riesgo de que sea solo una empresa la que contrate en nombre del país el gas a importar. Y por esa razón se imponen precios máximos atados al precio del gas a nivel mundial, más costos y ganancias del operador-comercializador. El tope regirá para el abastecimiento de los próximos dos períodos invernales, de este año y de 2027 "para evitar las consecuencias negativas que podrían derivar de tal situación monopólica", se admite en la convocatoria.








