El Gobierno de Estados Unidos prevé destinar hasta US$13.912.185 a un programa de asistencia técnica para desarrollar un Centro Nacional de Operaciones de Ciberseguridad en Argentina. La iniciativa, impulsada a través del Departamento de Estado, apunta a mejorar la capacidad del país para detectar amenazas informáticas, proteger redes públicas y coordinar respuestas ante posibles ataques.
Estados Unidos prevé destinar US$13,9 millones a un centro de ciberseguridad en Argentina
El Departamento de Estado estadounidense publicó una convocatoria de financiamiento para desarrollar un centro nacional de operaciones de ciberseguridad en el país. El programa contempla asistencia técnica durante un período de hasta tres años y plantea fortalecer la protección de las redes gubernamentales y la infraestructura crítica.

La propuesta quedó plasmada en una convocatoria pública de financiamiento que establece un plazo de hasta 36 meses para diseñar, establecer y poner en funcionamiento el centro. El documento describe los objetivos del programa y las áreas de trabajo previstas, aunque la convocatoria por sí sola no confirma que los fondos ya hayan sido adjudicados ni que el proyecto esté en ejecución.
Uno de los ejes es fortalecer la seguridad de los sistemas informáticos del Estado nacional y de la infraestructura considerada crítica. Para eso, el programa contempla asistencia especializada para evaluar las redes existentes, identificar vulnerabilidades y desarrollar herramientas que permitan mejorar la detección y la respuesta frente a incidentes.

La transición tecnológica, en el centro de la propuesta
La convocatoria también incorpora una dimensión geopolítica. El planteo estadounidense propone acompañar una transición hacia tecnologías y proveedores considerados confiables por Washington, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores externos al hemisferio occidental.
En ese marco, el documento contempla revisar la infraestructura tecnológica del sector público para identificar equipamiento y sistemas que puedan representar riesgos de seguridad. La evaluación permitiría establecer prioridades y definir medidas para fortalecer las redes gubernamentales.
El planteo se inscribe en las diferencias que mantienen Estados Unidos y China en torno a la seguridad de las tecnologías utilizadas en infraestructura estratégica. Washington viene expresando preocupación por el uso de determinados equipos y soluciones tecnológicas de origen chino, mientras que Beijing rechaza las acusaciones sobre supuestos riesgos para la seguridad.
Sin embargo, la convocatoria de financiamiento no alcanza, por sí sola, para afirmar que el Gobierno argentino haya dispuesto el retiro generalizado de equipos chinos ni que exista un cronograma definitivo para reemplazarlos.
Monitoreo de redes y respuesta ante ataques
Otro de los objetivos del programa es desarrollar capacidades para supervisar las redes gubernamentales y responder de manera coordinada ante incidentes informáticos.
La asistencia prevista apunta a fortalecer las herramientas de monitoreo, mejorar el análisis de amenazas y establecer mecanismos de coordinación entre los organismos públicos. También contempla el desarrollo de capacidades técnicas e institucionales para que el sistema pueda sostenerse en el tiempo.
La iniciativa incluye, además, aspectos vinculados con la organización y el funcionamiento del futuro centro, como la definición de responsabilidades, los mecanismos de intercambio de información y los procedimientos para actuar ante incidentes de seguridad.
La capacitación de personal especializado forma parte de las líneas de trabajo previstas, con el propósito de desarrollar conocimientos locales en áreas como la detección de amenazas, el análisis de incidentes y la protección de sistemas informáticos.

Qué cubre el financiamiento estadounidense
El monto máximo previsto en la convocatoria es de US$13.912.185, con un período de implementación de hasta tres años. La asistencia está orientada al desarrollo de capacidades y a la puesta en marcha del centro nacional de operaciones de ciberseguridad.
La publicación establece el alcance general del programa, pero no significa que el monto total haya sido entregado ni permite dar por confirmada la adjudicación de los fondos. Tampoco debe interpretarse automáticamente como el presupuesto integral que demandaría renovar los equipos y sistemas informáticos del Estado argentino.
El alcance concreto de las inversiones y la distribución de los costos dependerán de las condiciones del programa y de las decisiones que se adopten durante su implementación.
La convocatoria abre así una nueva instancia de cooperación entre Washington y Buenos Aires en un área estratégica para la seguridad digital. Su desarrollo permitirá conocer cómo se traducen los objetivos planteados en medidas concretas para la infraestructura tecnológica del Estado argentino.








