Mucho antes de que una copia llegara a la Legislatura de Santa Fe, el Ente Regulador de los Servicios Sanitarios puso a disposición de los 392 prestadores de agua potable y/o cloacas de la Provincia de Santa Fe un informe de su área de Operaciones e Infraestructura que refiere al fenómeno de El Niño y su eventual impacto distribución y recolección de aguas.
Un informe del Enress muestra riesgos y propone acciones frente a la emergencia hídrica
Daños en tomas de aguas de cursos de agua, por camalotes u otros objetos, en los sistemas de distribución de agua potable y posibilidades de contaminación con líquidos cloacales, filtraciones en reservas o cisternas, ausencia del servicio eléctrico y otras dificultades se identifican en el trabajo.

El texto llegó por mesa de entradas a las cámaras en agosto y en sus 31 páginas constituye una guía orientada a fortalecer la planificación preventiva de los servicios sanitarios frente a los posibles impactos, en el marco de la emergencia hídrica. Lleva las firmas de los directores del ente encabezados por su presidente, Hugo Marcucci.

Los prestadores cuentan desde junio con material sobre riesgos, recomiendan medidas de control y desarrollar planes de emergencia y contingencia adaptados a las características de cada servicio. Y se insiste en la idea de contar con infraestructura y equipos de trabajo preparados. Subraya el concepto de resiliencia frente al cambio climático.
Obviamente, como para todas las actividades en la provincia, los riesgos provienen de lluvias intensas, de inundaciones o de ambas.
"El trabajo constituye una guía orientada a fortalecer la planificación preventiva de los servicios sanitarios frente a los posibles impactos del fenómeno de El Niño, aportando criterios para la evaluación de riesgos, la implementación de medidas de control y el desarrollo de planes de emergencia y contingencia adaptados a las características de cada servicio".

La coordinación del trabajo corresponde al ingeniero Jorge Bachur, de la gerencia mencionada, que comienza por destacar que a diferencia de otros fenómenos (como sismos o huracanes) El Niño es predecible con meses de anticipación. Y "esa ventana permite pasar de la reacción a la anticipación".
Se plantean "Protocolos de Acción Temprana cuando se alcanzan umbrales predefinidos, permitiendo actuar antes de que el evento llegue; fortalecer los sistemas de alerta temprana y el monitoreo hidrometeorológico; ejecutar obras preventivas ahora: limpieza de canales, refuerzo de estructuras de contención, mantenimiento vial y protección de hospitales, escuelas y redes eléctricas y sanitarias".
"Adaptar la infraestructura. Drenajes con criterios de variabilidad climática, materiales resilientes y buenas prácticas de adaptación al clima, con unidades específicas en los ministerios públicos relacionados y que gestionen la adaptación. Coordinar regionalmente con intercambio de información climática, protocolos conjuntos y mecanismos de cooperación logística y sanitaria", añade.
Expresa que el Gobierno de la Provincia de Santa Fe "ha venido definiendo e intensificando políticas públicas de respuesta al cambio climático y su integración con otras políticas provinciales sectoriales, que incluyen estrategias y medidas de adaptación y mitigación (Ley N°14019, 2021), y más recientemente el "Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático" (МАуСС, 2025)", subraya.
Reflexiona que la crisis climática "nos ha colocado en una encrucijada en la que no podemos seguir gestionando los servicios de agua y saneamiento con los mismos criterios de hace 30 años Los Reguladores y los Prestadores de agua y saneamiento desempeñan un papel clave en esta transición climáticа.
a responsabilidad no se limita a garantizar el acceso al agua potable y el adecuado tratamiento de las aguas residuales, sino que deben convertirse en agentes activos de la adaptación al cambio climático".
Y sigue: "no basta con mantener las infraestructuras existentes; es imprescindible adoptar enfoques innovadores que permitan anticiparse a los problemas y garantizar la seguridad hídrica en un contexto de creciente incertidumbre.
"Es hora de reconocer que el cambio climático constituye lo que se denomina 'el elefante en la habitación' una amenaza omnipresente, pero a menudo invisibilizada en la generalidad de las políticas públicas del agua", admite.
Peligros
El trabajo indica que para los servicios de agua potable un "amento brusco del caudal en la fuente agua superficial (relacionado con factores climáticos extremos)" puede causar "cambios rápidos en la calidad del agua superficial en las tomas de agua cruda, incluso obstrucciones".
Y que las inundaciones la "entrada directa a las perforaciones de abastecimiento de agua superficial" con "escorrentía contaminada". Y también, provocar "daños en estaciones de rebombeo" o la "rotura de cañerías expuestas", "fallas en telemetría y comunicación de datos" y también cortes o fallas en el suministro eléctrico que dejen sin capacidad de bombeo y sin servicio a la población que no sea alcanzada por las aguas.

Y ante esos riesgos plantea: "Cambio de fuente de abastecimiento o cambios en los procesos de potabilización. Disponibilidad de grupos electrógenos. Disponibilidad de equipos de guardias con recursos de materiales adecuados para reparaciones de la infraestructura afectada".
Las crecientes pueden causar también daños similares en los sistemas de conducción de agua ya potabilizada y en los tanques de almacenamiento "agravar problemas de permeabilidad y fisuras en cisternas, la entrada directa de agua contaminada", entre otras.
Frente a esos riesgos, lo conveniente es entonces, disponer de procesos alternativos de potabilización para casos de emergencia, garantizar la desinfección y vigilar especialmente el lavado y desinfección de cisternas y/o tanques elevados.
En las redes colectoras o cloacales, una inundación es capaz de causar desbordes en bocas de registro o bocas de acceso, contaminar aguas subterráneas y que los líquidos cloacales contaminen las redes de distribución de agua potable si las redes no poseen suficiente presión.
En estos últimos casos, se plantea la disponibilidad de equipos y trabajadores para reforzar la limpieza y desobstrucción en redes. Y un refuerzo de camiones atmosféricos.








